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Publicado el 18 Abril, 2018 por Liset García Rodríguez en Nacionales
 
 

Luces por el socialismo

En la sesión constitutiva, según los requerimientos que exige la Ley, fueron ratificados Esteban Lazo Hernández, como presidente, y a Ana María Mari Machado y a Miriam Brito Sarroca, para los cargos de vicepresidenta y secretaria, respectivamente, en quienes se combinan experiencia en la labor del Poder Popular y amplia trayectoria en defensa de los intereses de la ciudadanía

Por LISET GARCÍA

La IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular que este 18 de marzo inició su mandato en nombre del pueblo, contará seguramente con una agenda legislativa fecunda e intensa, que incluye la aprobación de una nueva Constitución de la República, en aras del fortalecimiento de la institucionalidad del país y hacer avanzar a Cuba hacia un país mejor.

En la sesión constitutiva, según los requerimientos que exige la Ley, fueron ratificados Esteban Lazo Hernández, como presidente, y a Ana María Mari Machado y a Miriam Brito Sarroca, para los cargos de vicepresidenta y secretaria, respectivamente, en quienes se combinan experiencia en la labor del Poder Popular y amplia trayectoria en defensa de los intereses de la ciudadanía. Su devenir resulta clave para continuar impulsando un mayor liderazgo de los delegados de circunscripción en aras de encaminar soluciones a los problemas de cada barrio del país y lograr que las estructuras del poder territorial sean más participativas.

En el período que se avecina, en medio de las complejidades del mundo hoy y del bloqueo económico yanqui que obstaculiza el desarrollo de Cuba, será decisivo continuar la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, que ha comenzado a adentrarse en cuestiones de mayor alcance y profundidad.

Si bien esta es una Asamblea en la que priman los nacidos después de 1959 –el promedio general es de 49 años–, y aunque elegirá a un nuevo presidente, contará con líderes históricos y la de otros integrantes, cuya trayectoria destacada en períodos recientes hizo que fueran considerados para integrar este Parlamento.

Juntos encaminarán la obra conquistada hasta aquí y enfrentarán la del lustro próximo, cuya primera prioridad será garantizar la unidad como factor estratégico para enfrentar las tareas actuales, entre las que se encuentra la actualización del modelo económico del país y hacer que las instituciones y las leyes rijan por encima de voluntades individuales para que el proyecto socialista siga su avance.

Democracia y participación

Para su quehacer los diputados cuentan con importantes antecedentes, fruto de los acuerdos del VI y VII Congreso del Partido. Lineamientos y resoluciones elaborados a partir de la savia popular: opiniones recogidas tras una amplia y democrática consulta, práctica que seguirá haciéndose previa a la toma de decisiones.

La inteligencia colectiva dará luz a esa batalla y a otras como la de la eficiencia de la empresa socialista, el continuado impulso a la producción de alimentos y el fortalecimiento de la defensa nacional, para procurar larga vida a la Revolución y a Cuba, indisolublemente ligadas.

Siguiendo lo refrendado en la Constitución de la República, los diputados tienen el deber de desarrollar sus labores en beneficio de los intereses de los electores, mantener contacto con ellos, oír sus planteamientos, sugerencias y críticas, y explicarles la política del Estado. Están llamados a contar con la inmensa mayoría del pueblo para su intenso bregar, el cual comienzan en fecha memorable de la historia cubana. Es otro abril para reanudar la marcha por la justicia y la independencia.


Liset García Rodríguez

 
Liset García Rodríguez