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Publicado el 29 Mayo, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Opinión
 
 

África: oportunidad para el progreso

María Victoria Valdés RoddaPor MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

El compromiso de Cuba con el continente africano parte de un imperativo histórico a partir del cruce de nuestra sangre en el ámbito familiar y por el aporte a las luchas libertarias de la Isla, de más de un millón de esclavos provenientes de África. El abandono en que vivía la población negra cubana tuvo una transformación de 360 grados a partir del Triunfo de la Revolución, la cual creó una República del bien y la dignidad común. Por derivación una de las primeras tareas que se planteara el gobierno revolucionario, con Fidel al frente, en política exterior se distinguió por la ayuda a África.

Este 23 de mayo se cumplieron 55 años de la primera brigada médica solidaria en Argelia, donde más de 15 millones de personas recobraron la salud. Comenzaba así el saldo de la deuda moral contraída con los africanos, componente esencial de nuestra Patria. Después vendría el apoyo a la independencia de África, continente sometido a un enorme racismo y robo de sus recursos naturales. En esas tierras combatieron más de 300 mil cubanos, y como advirtiera nuestro Comandante en Jefe; “de África solo traeremos a nuestros muertos”. Juntos hemos recorrido un hermoso camino de heroísmo y trabajo, confiados en un prometedor futuro.

Es por ello que el pueblo y gobierno cubanos celebran cada año el Día de África; recuento de lo avanzado y de las metas aún sin cumplir, convencidos de que por muy duras que sean las condiciones o las dificultades, se encontraran soluciones africanas para los problemas africanos. Para vencer, el llamado continente negro cuenta con el empuje de la Unión Africana (UA) organización líder que promueve, impulsa y controla una amplia gama de iniciativas de cara a un mejor porvenir.

¿tienen oportunidad los africanos en sus anhelos de construir la Agenda 2063? La respuesta es afirmativa pero para eso hay que apoyarlos sin condicionamientos políticos como ha hecho Cuba y lo hace hoy en día también China

Los africanos demostraron valor e inteligencia durante sus gestas anticoloniales. De modo que ahora, cuando tienen las riendas de su destino, imaginan grandes cosas por delante, como se merecen: la Agenda 2063 (de cara a ese año) cuyos objetivos de desarrollo fueron trazados por la UA. Avanzar no será nada fácil porque los países africanos también están inmersos, como el resto del Planeta, en unas relaciones desiguales de comercio y de distribución a nivel internacional, todo lo cual hacen todavía más pesadas las secuelas del atraso en que los sumió Occidente y sus feroces potencias imperiales.

En un intento por desacreditar a los pueblos africanos existen corrientes de pensamiento neoliberal que sostienen todavía ideas prejuiciosas sin detenerse a ver el contexto mundial: las naciones africanas siguen sujetas a la producción de materias primas, y en la gran mayoría, sin tener la oportunidad de poder transformarlas, pues no se les ha concedido el acceso a las tecnologías que se los permita. Entonces, ¿tienen oportunidad los africanos en sus anhelos de construir la Agenda 2063? La respuesta es afirmativa pero para eso hay que apoyarlos sin condicionamientos políticos como ha hecho Cuba y lo hace hoy en día también China.

son los propios países africanos quienes deben marcar el ritmo de las transformaciones

No obstante la importancia cardinal de la ayuda internacional, son los propios países africanos quienes deben marcar el ritmo de las transformaciones. Eso lo sabe la UA, empeñada en lograr un funcionamiento efectivo de las organizaciones económicas subregionales y en la búsqueda de nuevos socios económicos y financieroa. Otro de los retos es lograr la solución definitiva de los conflictos armados que desde hace varios años laceran la estabilidad de una parte importante del continente, y que provocan el drenaje de los recursos. Además, es vital detener con políticas sociales inclusivas el permanente flujo de jóvenes africanos hacia Europa en búsqueda de mejores condiciones de vida y empleo.

De cara al 2063, y en el marco de los próximos 10 años, África tiene previstas acciones en programas de desarrollo de infraestructura. Y son, en lo esencial, proyectos nacionales y regionales que han multiplicado a nivel continental carreteras y vías de comunicación, presas, sistemas eléctricos, todos de gran significación para el futuro, refrendados también por la UA.

África irá articulando sabiamente presente y futuro en pos del bienestar de su gente también de cara a una Agenda de desarrollo, que algunos perciben como inalcanzable. El pasado oprobioso del colonialismo no será un obstáculo sino todo lo contrario, un resorte movilizativo para avanzar exitosamente.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda