Elecciones dramáticas
Por LÁZARO BARREDO MEDINA
El 6 de noviembre los estadounidenses que acudan a votar elegirán a 35 de los 100 senadores, a los 435 miembros de la Cámara de Representantes, y a 36 de los 50 gobernadores del país. Son las elecciones de “mitad de mandato”, que han sido consideradas esta vez las más dramáticas de las últimas décadas
Los republicanos tienen más poder que ningún partido desde hace varios años. Controlan ahora la presidencia, el Senado, la Cámara de Representantes y el Tribunal Supremo. Suyos son dos tercios de los Congresos de los estados, y dos tercios de los puestos de gobernadores, pero en esta ocasión pueden perder varios estados y presumiblemente la Cámara de Representantes, pues según las encuestas, los demócratas los aventajan en la intención de voto.
En los Estados Unidos es habitual que en las elecciones de medio término pierda legisladores el partido que controla la Casa Blanca, más todavía cuando el actual inquilino está envuelto en multitud de polémicas.
Donald Trump, con sus innumerables controversias y ataques sin tregua a la prensa, cuenta con uno de los niveles de popularidad más bajos de la historia reciente, con solo 37 por ciento de respaldo de los ciudadanos. No cabe duda de que la investigación del fiscal especial Robert Mueller, la detención de cada vez más colaboradores cercanos del presidente y de todo tipo de implicados en el asunto y la divulgación pública de mucha cuestiones que involucran al mandatario en delitos y cuestiones éticas han dado lugar a un clima electoral enrarecido
¿Qué vaticinan los analistas?
En estos momentos, en la Cámara de Representantes los republicanos cuentan con una mayoría de 24 legisladores, mientras que en el Senado la ventaja es exigua, y apenas de dos miembros.
Pero un rasgo distintivo del Parlamento estadounidense es la altísima tasa de reelección, ante las altas sumas de dinero que entran en juego por el llamado “clientelismo político”. En cada ciclo electoral cerca del 90 por ciento de los candidatos son congresistas que buscan un nuevo período.
De acuerdo con el promedio de las principales encuestas de las últimas semanas hay 392 de los 435 escaños que tienen un favorito muy claro, pues saca mucha diferencia a sus competidores. Entre ellos, 201 son demócratas y 191 republicanos. Eso significa que la clave estará en el resultado de los restantes 43 distritos, en los que hay paridad y donde 41 están en manos de republicanos. Los sondeos apuntan a que tendrán significativas derrotas y los demócratas solo necesitan 17 para llegar a los 218 escaños requeridos para tener la mayoría.
Otro hecho significativo en este proceso electoral es que las mujeres contarán con el mayor número de representantes de la historia del país, pues casi 200 aspiran al Congreso.
Muchos analistas consideran que perder la Cámara será un problema para el Gobierno. En un contexto de creciente polarización política, le costaría mucho aprobar leyes, sobre todo teniendo en cuenta la dificultad de esta administración para alcanzar acuerdos bipartidistas. Se verían más audiencias y mayor supervisión parlamentaria, como revisiones sobre los negocios de Trump; puede abrirse una investigación por corrupción, que probablemente incluirá sesiones sobre el proceso de destitución.
También habría sesiones parlamentarias sobre algunas de sus políticas más cuestionadas en materia comercial, migratoria y diplomática, dado que su mensaje contra la globalización, el multilateralismo, la cooperación internacional, supone un firme rechazo al liderazgo de los Estados Unidos.
¿Y sobre el Senado?
Para los expertos, una mayoría demócrata en el Senado es bastante improbable. Pero si ocurriera significaría para Donald Trump un fuerte terremoto con serios peligros de tsunami, porque es en la llamada Cámara Alta donde se aprueban o rechazan los principales nombramientos que propone el Presidente. Sin las dos cámaras, Trump se quedará muy debilitado hasta el final de su mandato.
Tendría, además, la amenaza del proceso de impeachment, que solamente puede llevar a cabo el Senado y para lo cual se requiere de una mayoría cualificada de 67 de 100 senadores, cuota que nunca alcanzarían los demócratas. Para lograrlo tendría que haber una coalición bipartidista.
De todas formas, como se presentan los sucesos en la política estadounidense cualquier cosa puede ocurrir. Hace unas semanas, por ejemplo, el republicano John Boehner, expresidente de la Cámara de Representantes, dijo: “No hay Partido Republicano. Hay un Partido de Trump. El Partido Republicano está como echándose la siesta en algún sitio”.
El electorado y Trump
Trump, no obstante, se mantiene lo suficientemente fuerte para energizar a una base electoral profundamente nacionalista. Los fieles al Presidente consideran que ha cumplido sus promesas, incluso las que desagradan al resto del mundo, y que ha sido consecuente con “América primero”.
Otra parte del electorado en los Estados Unidos se muestra receloso con lo que ha ocurrido en los dos últimos años y es sabido que resulta decisivo el voto de las clases medias, cuyas preocupaciones, según los medios de prensa, están encabezadas por la situación económica del país. Le siguen las dificultades para acceder a una buena cobertura médica y pagar los estudios universitarios de los hijos. También preocupa el control de armas, por los frecuentes incidentes en escuelas y clubes, así como otros asuntos, como la inmigración extranjera.
Hace unas semanas, en declaraciones al diario USA Today, el influyente político demócrata Bernie Sanders señalaba que, si bien los números de la economía estadounidense parecen brillantes, la situación es engañosa: “Trump y sus amigos millonarios están bien, pero la economía no está mejor que nunca, al menos no es así para las familias trabajadoras de los Estados Unidos”.
Igualmente, recordó algunos datos decisivos. Hoy 30 millones de estadounidenses no tienen acceso a una cobertura médica o un seguro de salud. El 43 por ciento de los hogares sobrevive con un sueldo escaso. Las familias deben endeudarse para pagar las cuentas mensuales: alquiler, comida, gastos médicos, transportes. Cientos de miles de jóvenes no pueden cursar los estudios universitarios por los riesgos del endeudamiento y la falta de becas accesibles.
“Mientras los ricos son hoy más ricos que antes, tenemos una desigualdad económica que es la mayor desde la década de 1920. Hoy los tres estadounidenses más ricos del país suman una riqueza equivalente a los ingresos totales de 160 millones de estadounidenses”, dijo Sanders. También aseguró que el hogar promedio de clase media es menos rico que hace 35 años y que “se triplicó la diferencia de riqueza entre hogares de ciudadanos blancos y negros”.
El político demócrata terminó explicando que “no hay justificación moral para los recortes de impuestos a los más ricos, una iniciativa de Trump. No es posible impulsar eso y luego presentar un presupuesto en el Congreso con enormes recortes a los servicios sociales y la educación. Los demócratas podemos y debemos hacer algo mejor por este país”.
Ese discurso lo han asumido importantes personalidades en los Estados Unidos. Lo cierto es que Donald Trump está acudiendo a las “mil vírgenes” para evitar la derrota. Lo más elocuente es una grabación reciente donde está pidiendo ayuda a líderes religiosos para ganar en noviembre: “Si los demócratas vencen acabarán con todo”.













Sr.Lázaro Barredo Medina
Yo Opino sobre los siguiente:
La situación que se presenta en estas elecciones de
tiempo medio en USA son interesantes.
El pueblo norteamericano esta dividido y eso lo mostró
cuando las elecciones presidenciales en la cual el
actual inquilino de la Casa Blanca perdió el voto
popular.
Hay muchos indices actualmente que sin lugar a dudas
favorecen al Partido Republicano. como es la economía
y el desempleo en una bajada que no se daba hace 49 años.
Sin embargo este Presidente ha cometido muchos errores
políticos en contra precisamente de los contribuyentes
que al final son los votantes,ha vejado a las mujeres,ha
cometido errores garrafales como es la separación de los
niños de sus papas y la suspensión de Acuerdo Climático
de París.
En cuanto a Cuba no ha sido mas cruel a someter con mas
fuerza el Bloqueo a los Ciudadanos Cubanos privando al
pueblo a la adquisición de medicinas y alimentos y la visita
de los turistas americanos.
Lo que sucede e inclusive en este artículo no se refiere por
ningún lado es que el Contribuyente norteamericano se
desquita siempre con una cosa que es el “Voto” y por lo que
se puede apreciar el Partido Demócrata tendrá la Mayoría en
la Casa de Representantes y cuidado también en el Senado
Claro si hubiera otro Partido aunque fuera el de 4 Gatos yo
estaría votando por sus representantes.
Gracias
JK
Estimado Lazaro: te felicito por tu articulo. Lo considero un excelente analisis. hecho mesura no abuisas de epítetos para diseccionar la politica estadounidense. Se aportan datos y se es objetivo en los posibles escenarios. Una cosa es lo que desearíamos y otras las realidades. ojala que un avance democrata limite los excesos de Trump y de alguna manera nos favorezca. sin olvider simpre lo que son ni hacernos ilusiones.
Un Abrazo cordial,
Pedro Margholles
LEO SUS ARTÍCULOS Y SIEMPRE HE OPINADO QUE SON EXCELENTES, GUARDO ESCRITOS QUE USTED ME OBSEQUIÓ PERSONALMENTE HACE ALGUNOS AÑOS,
SOBRE ELCONTENIDO DE ÉSTE HABRÁN MUCHAS ENCUESTAS, PERO SIEMPRE AL FINAL LA REALIDAD ES DIFERENTE.
APROVECHO PARA FELICITARLO EN SU PRÓXIMO ANIVERSARIO DE VIDA…….
Sr.Lazaro Barredo
Mire si usted tenia razón de como andan
las elecciones.
Mire lo que Publicó el Duende Hoy 10.26.2018
Ni soy policía ni lo parezco ,como tampoco tengo por costumbre hacer acusaciones falsas o infundadas, pero esas bombas enviadas por correo con la intención de asesinar a conocidas personalidades políticas de Estados Unidos, todos líderes del Partido Demócrata, entre ellos a los expresidentes Bill Clinton y Barack Obama me inclinan a pensar que el autor o los autores de tales atentados criminales- si estos conforman un grupo conspirativo que me recuerda a la organización terrorista “Omega 7”- deben tener su origen en el sur de La Florida y posiblemente su núcleo duro pertenezca o responda a los intereses de la extrema derecha cubana de Miami.
No por casualidad la dirección del remitente es de la congresista Demócrata Debbie Wasserman Schütz que reside en la vecina ciudad de Fort Lauderdale, bien conocida en el área de Miami por su apoyo electoral a los candidatos de su Partido como lo son el aspirante a Gobernador de La Florida Andrew Guilliam, el Senador Bill Nelson y a la candidata a Representante por el Distrito 27 de Miami. Donna Chalala.
No por casualidad otra de las bombas enviadas por correo llevaba como destino una dirección postal relacionada con el famoso actor de Hollywood Robert De Niro, quien recientemente con motivo de la visita a New York del Presidente cubano Miguel Díaz Canel había organizado un evento social en honor al nuevo mandatario de Cuba.
No quisiera caer en acusaciones sin pruebas fidedignas como las que hiciera el Presidente Trump, cuando afirmara gratuitamente que en la caravana de centroamericanos que avanza hacia Estados Unidos por el territorio mejicano, arrastra a un buen número de terroristas musulmanes.
Digo y repito que no son “casualidades” las que me hacen pensar que las 10 bombas enviadas por correo a prominentes figuras del partido Demócrata al tiempo preciso de estas elecciones nacionales de “Medio Término”, tienen el olor apestoso del Miami cubano de la extrema derecha cuya historia en los anales del terrorismo en Cuba y Estados Unidos es bien conocida de todos.
¡Ojalá que me equivoque por el bien de la imagen de los cubanos de Miami! Ahora tienen la palabra las autoridades federales de los Estados Unidos. Es que lo que “huele” mal, mal acaba.
NADA QUE NOS HUELE A ELECCIONES.
GRACIAS
JK