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Publicado el 4 Octubre, 2018 por Lázaro Barredo Medina en Opinión
 
 

Intensas jornadas de trabajo político

 

Por LÁZARO BARREDO MEDINA

Respeto, admiración y un notable reconocimiento ha concitado dentro y fuera de Cuba el viaje que el presidente Miguel Díaz-Canel realizó durante la última semana de septiembre a Nueva York, para participar en el  segmento de alto nivel de la 73 Asamblea General de la ONU. La cita polarizó los debates ante las contrapuestas concepciones entre multilateralismo y unilateralismo que, como dijo Antonio Guterres, secretario general de esa institución, “por ello el mundo sufre de un trastorno de déficit de confianza”.

Intensa, fructífera, provechosa, maratónica, son varios de los calificativos mencionados sobre la actividad del mandatario cubano, cuya agenda se concentró en cinco importante discursos durante la sesión inaugural de la Cumbre de Paz de Nelson Mandela, convocada por el organismo multilateral para homenajear al expresidente sudafricano y luchador antiapartheid en el centenario de su natalicio; en el evento que conmemoró el Día Internacional para la Eliminación total de las Armas Nucleares; en el  acto de solidaridad celebrado en la emblemática iglesia Riverside del barrio de Harlem, en el encuentro con los cubanos residentes en Estados Unidos y su intervención ante la Asamblea General. En cada sitio expuso la posición de principios de Cuba frente a los complejos problemas que acechan a la humanidad, así como las realidades de las relaciones bilaterales con los Estados Unidos y las prioridades políticas de nuestra nación.

En cada sitio expuso la posición de principios de Cuba frente a los complejos problemas que acechan a la humanidad, así como las realidades de las relaciones bilaterales con los Estados Unidos y las prioridades políticas de nuestra nación.

Además, el presidente cubano celebró conversaciones para intercambiar opiniones y pasar revista a la marcha de las relaciones bilaterales con mandatarios de Venezuela, Nicolás Maduro; Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Lenín Moreno; Irán, Hasan Rohaní; Croacia, Kolinda Grabar-Kitarovia; Mozambique, Filipe Nyussi; Perú, Martín Vizcarra; Andorra, Antoni Marti; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; España, Pedro Sánchez; Panamá, Juan Carlos Varela; Angola, Joao Lourenco; Barbados, Mia Mottley;  Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; Argentina, Mauricio Macri; Namibia,  Hage G. Geingo. Con la vicepresidenta y ministra de Relaciones Exteriores y Culto costarricense, Epsy Campbell, así como con los primeros ministros Nguyen Xuan Phuc, de Vietnam; Motsoahae Thomas Thabane, del Reino de Leshoto, entre otros.

También dialogó e intercambió saludos con la ecuatoriana María Fernanda Espinosa y el portugués Antonio Guterres, presidenta de la Asamblea General y Secretario General de la ONU, respectivamente, con la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini; la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena; el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, el  cardenal Timothy Michael Dolan, arzobispo de Nueva York y con miembros del Consejo Nacional de Iglesias de los Estados Unidos y su presidente, Jim Winkler.

Diálogos de provecho mutuo    

Fueron muy provechosos los encuentros con congresistas, empresarios, religiosos, personalidades de la cultura, y otros contactos sostenidos con sectores del pueblo estadounidense y con cubanos residentes en los EE.UU, que, como comentó a la prensa Carlos Fernández de Cossío, director general de Estados Unidos en el Minrex, sirvieron como reuniones informativas, donde la parte estadounidense ha demostrado el deseo de conocer sobre lo que acontece en Cuba, a la vez que permitió identificar sus inquietudes e impresiones con respecto a las relaciones bilaterales, y qué se puede hacer para destrabar los obstáculos.

Fueron muy provechosos los encuentros con congresistas, empresarios, religiosos, personalidades de la cultura, y otros contactos sostenidos con sectores del pueblo estadounidense y con cubanos residentes en los EE.UU

La prensa cubana y la internacional destacaron la visita de Díaz-Canel  a la sede de Google en Nueva York, donde ejecutivos de varias compañías del sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones mostraron particular interés en las potencialidades del mercado cubano, así como en las perspectivas de desarrollo de la Isla, mientras recibieron una amplia explicación del mandatario sobre cómo la informatización de la sociedad constituye una prioridad del Gobierno Revolucionario en medio de grandes desafíos, puesto que  el bloqueo económico de EE.UU. es el principal obstáculo para lograr el desarrollo de esta esfera a su máxima capacidad.

Fue igualmente satisfactorio el dialogo con senadores y representantes republicanos y demócratas, que sirvió para ratificar la voluntad cubana de promover los contactos que faciliten el avance de las relaciones bilaterales y aprovechar las potencialidades de cooperación entre vecinos sobre la base de la igualdad y el respeto, pese al retroceso originado en los últimos tiempos y la intensificación del bloqueo, que perjudica a los intereses de ambos pueblos.

Fue igualmente satisfactorio el dialogo con senadores y representantes republicanos y demócratas, que sirvió para ratificar la voluntad cubana de promover los contactos que faciliten el avance de las relaciones bilaterales y aprovechar las potencialidades de cooperación entre vecinos 

Durante la conversación, el presidente de los consejos de Estado y de Ministros no solo les agradeció el esfuerzo para facilitar el clima de acercamiento, sino que también les brindó una explicación sobre las actuales prioridades políticas de la Isla, sobre todo la participación de la población en la discusión del proyecto de reforma constitucional.

Varios de los congresistas hablaron después ante la prensa sobre la satisfacción del encuentro sostenido con el estadista cubano y el interés creciente de importantes sectores políticos en Washington por que se levante el bloqueo, que calificaron de política fallida impuesta a la Isla, el cual impide se amplíe la cooperación y el comercio entre ambas naciones.

Otras reuniones

Fueron muy productivas las reuniones del mandatario cubano con directivos norteamericanos de la Cámara de Comercio y la industria de viajes, así como con empresarios y líderes de distintas organizaciones del sector agrícola estadounidense, esta última organizada por la Coalición Agrícola de Estados Unidos para Cuba (USACC) y la Asociación Nacional de Departamentos Estaduales de Agricultura (NASDA).

Como les recordó Díaz-Canel, ese ha sido “el sector con el que hemos tenido alguna posibilidad, muy limitada, para poder tener intercambio económico y comercial. Hubo momentos en que importamos de Estados Unidos más de 1 100 millones de dólares en un año, cifra que se ha ido reduciendo porque, con las limitaciones del bloqueo, se nos impone que tenemos que pagar al cash y se nos limitan también las cifras en que podemos hacerlo”. Asimismo, les subrayó que pese al recrudecimiento de las medidas punitivas que ha tomado la nueva administración, “nosotros seguimos abiertos al diálogo”.

Emotivo fue el intercambio con el Consejo Nacional de Iglesias de Estados Unidos. Díaz-Canel agradeció la solidaridad y la amistad manifestada en todos estos años, sobre lo cual rememoró la labor a favor del levantamiento del bloqueo, el esfuerzo para lograr el retorno del niño cubano Elián González y la lucha por la liberación de los cinco luchadores antiterroristas.

También resultó estimulante la cita con emigrados residentes en Estados Unidos, donde el presidente cubano reiteró que, como en el 1978, nuestro Gobierno tiene  la voluntad de continuar desarrollando un diálogo franco y amplio con nuestros connacionales en el exterior, y destacó que un ejemplo irrefutable de esa continuidad y hecho inédito hasta hoy, es la decisión de que todos los cubanos en el exterior, sin excepciones, participen de manera activa y totalmente voluntaria en el debate sobre el proyecto de nueva Constitución.

También resultó estimulante la cita con emigrados residentes en Estados Unidos, donde el presidente cubano reiteró que, como en el 1978, nuestro Gobierno tiene  la voluntad de continuar desarrollando un diálogo franco y amplio con nuestros connacionales en el exterior

El acto de solidaridad en la Iglesia Riverside, justo en el mismo lugar y en la misma fecha en que el líder de la Revolución, Fidel Castro, ofreció un discurso hace 28 años, constituyó un momento inolvidable para todos los cubanos y venezolanos que acompañaron a esa catedral gótica al presidente de los consejos de Estado y de Ministros, quien estuvo acompañado del entrañable amigo el presidente Nicolás Maduro Moros.

Amistoso el intercambio sostenido por Díaz-Canel con reconocidas figuras del mundo de las artes en Estados Unidos, con quienes abordó la importancia de la cultura para beneficiar la relación entre ambos pueblos. El destacado actor Robert de Niro, quien presentó al mandatario caribeño ante sus congéneres, expresó: “Los buenos vecinos no levantan muros, que la cultura sirva para construir puentes”.

Durante su estancia en Nueva York, y como expresión de esa amistad enraizada, el Jefe del Estado cubano acudió a la sede diplomática de Vietnam para manifestar su pesar por el fallecimiento del mandatario de esa nación asiática, Tran Dai Quang, ocurrido el pasado 21 de septiembre.

Otra vez nuestra política exterior cosecha los resultados de sus principios

Igualmente rindió homenaje al Héroe Nacional José Martí en la estatua ecuestre del prócer en el Parque Central de Nueva York, y acudió a la Zona Cero, donde está el memorial que recuerda el atentado del 11 de septiembre de 2001, como respeto a las casi tres mil víctimas de la masacre “y también la expresión de la Isla de rechazo al terrorismo como práctica y a las causas que lo engendran”.

Otros dos lugares que visitó fueron el Museo de Historia Natural, donde se mostró muy impresionado por los valiosos registros de la naturaleza cubana, y la Universidad de Columbia, que tiene mucha similitud en su escalinata con la de la Universidad de La Habana, fundamentalmente por la representación del Alma Máter en Nueva York. Allí conversó sobre el intercambio académico con el país caribeño y la importancia de seguir impulsándolo.

Una asamblea bien discordante

En la Asamblea General  este año más de 100 jefes de Estados y de Gobierno intervinieron en el debate de alto nivel con no poca incertidumbre, porque al margen de las posturas ideológicas, los discursos se polarizaron ante la convicción de que los conflictos más graves del orbe se complejizan por la  manera en que Donald Trump ha trastocado el orden mundial con su agenda de poner a “Estados Unidos primero” y  su mensaje contra la globalización, el multilateralismo y la cooperación internacional.

los discursos se polarizaron ante la convicción de que los conflictos más graves del orbe se complejizan por la  manera en que Donald Trump ha trastocado el orden mundial con su agenda de poner a “Estados Unidos primero” y  su mensaje contra la globalización, el multilateralismo y la cooperación internacional

Trump, que ingresó tarde en la reunión, empezó con autoelogios que causaron carcajadas en el auditorio, pues aseguró que desde que llegó a la Casa Blanca, Estados Unidos había hecho un “progreso extraordinario” y que su Gobierno había “logrado más que cualquier otra administración en la historia del país”.

No pocos recordaron que, efectivamente, en los casi dos años de su mandato  liquidó el pacto nuclear con Irán, se retiró del acuerdo del clima de París, trasladó la embajada de EE.UU. en Israel a Jerusalén, eliminó los fondos para Palestina, anuló la participación de su país en la Unesco y el Consejo de Derechos Humanos, redujo la contribución a las fuerzas de mantenimiento de la paz y subió los aranceles de importación, y todo el tiempo esgrime la política de sanciones para enfrentar las desavenencias o hace constantes advertencias, como hizo en la sede de la ONU contra Irán, China,  Venezuela, Cuba y Siria. “Solo vamos a dar ayuda a los que nos respeten, y francamente, a los que son nuestros amigos“, dijo.

La Asamblea General tuvo algunos momentos para significar. El silencio en recordación del exsecretario general de la ONU Kofi Annan, cuyo reciente fallecimiento aún conmociona a la organización multilateral; la estatua de Mandela develada en la sede de la organización mundial para honrar su memoria este año, cuando se celebra el centenario de su natalicio. Asimismo, debe subrayarse que más de una veintena de dignatarios se pronunciaron contra el bloqueo comercial y financiero que nos impone Estados Unidos.

debe subrayarse que más de una veintena de dignatarios se pronunciaron contra el bloqueo comercial y financiero que nos impone Estados Unidos

Quizás uno de los acontecimientos más espectaculares fue el caprichoso deseo de Trump de presidir la sesión del Consejo de Seguridad ante la aferrada decisión de atacar a Irán y buscar de manera infructuosa un pronunciamiento contra la nación persa.

El presidente Evo Morales  asistió a esa sesión y de frente le dijo a Trump unas cuantas verdades, al hacer un recuento de las acciones que a lo largo de la historia ha impulsado Estados Unidos vulnerando los tratados internacionales y los más elementales principios de convivencia pacífica en el planeta. Trump intentaba mantenerse indiferente, como si prefiriera no estar ante aquella interpelación inobjetable del líder indígena suramericano. Se dice que gruñó cuando Evo le espetó: “Cada vez que Estados Unidos invade países, lanza misiles o financia cambio de régimen, lo hace acompañado de una campaña de propaganda que reitera que es a nombre de la justicia, la libertad, la democracia, los derechos humanos o por razones humanitarias”, pero “a Estados Unidos no le interesa la democracia. Si así fuera no habría financiado golpes de Estado, como lo hace contra Venezuela. No le interesa los derechos humanos, ni la justicia”.

Evo Morales  asistió a esa sesión y de frente le dijo a Trump unas cuantas verdades

También será recordada la intervención del presidente Nicolás Maduro para denunciar la bárbara agresión que se comete contra el noble pueblo bolivariano.

Otras tareas fueron desempeñadas por el resto de la delegación que integraron el canciller Bruno Rodríguez; el ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca; el ministro de Comunicaciones, Jorge Luis Perdomo, y el viceministro de Relaciones Exteriores, Abelardo Moreno. También el director general de Estados Unidos de la cancillería, Carlos Fernández de Cossío; la representante permanente de Cuba ante la ONU, Anayansi Rodríguez; y el embajador de Cuba en Estados Unidos, José Ramón Cabañas.

Otra vez nuestra política exterior cosecha los resultados de sus principios.


Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina