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Publicado el 12 Noviembre, 2018 por Lázaro Barredo Medina en Opinión
 
 

ELECCIONES EN EE.UU.

¿Ganó o perdió Trump?

Por LÁZARO BARREDO MEDINA

Decir que Donald Trump ganó o perdió en estas elecciones intermedias sería un planteamiento tan esquemático que desconocería la única lectura que los acontecimientos arrojaron: la dinámica política ofrece hoy en Estados Unidos una peligrosa división de la sociedad.

Los resultados electorales preliminares (los datos finales no estarán listos hasta fin de mes)  avizoran que Trump tiene una influencia grande en la zonas rurales y en el sur conservador estadounidense, pero un gran rechazo, sobre todo su nacionalismo y su xenofobia, en las zonas metropolitanas donde se desenvuelve la mayoría de la población norteamericana.

Eso explica que unos 113 millones de personas participaron en los comicios, una cantidad récord para ese tipo de votaciones, aunque como informó el coordinador especial de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), George Tsereteli, alrededor de 50 millones de electores con derecho al voto no fueron inscritos ‘por diversas razones’ . También, el grave fenómeno de credibilidad que ha traído consigo en varios estados la impugnación de los resultados de los votos ante irregularidades, donde puede darse la situación de que los inicialmente supuestos vencedores sean al final los perdedores, principalmente republicanos.

Trump celebró como un ‘tremendo éxito’ haber ganado y podido acrecentar el número de escaños para retener la mayoría del  Senado, lo cual puso fin a las especulaciones  sobre un procedimiento de destitución en el Congreso, un fantasma que lo acechaba en los últimos meses. Son los dos tercios de los 100 senadores  quienes podrían  destituir al presidente tras el juicio político llamado “impeachment”.

…la pérdida de la Cámara de Representantes reestructura  el equilibrio de poderes en Washington  e implica un cambio significativo que puede traer notables consecuencias…

Pero la pérdida de la Cámara de Representantes reestructura  el equilibrio de poderes en Washington  e implica un cambio significativo que puede traer notables consecuencias, según las predicciones de los analistas al  avizorar una andana de audiencias e investigaciones sobre personeros de la actual administración.

Por lo pronto, Nancy Pelosi, la ex presidenta de la Cámara -que ahora podría volver a serlo-, prometió que la nueva mayoría trabajaría para frenar a la Casa Blanca, así como para mejorar el sistema de salud, bajar los precios de las medicinas y proteger a millones de estadounidenses con condiciones médicas preexistentes. ‘Este día va más allá de demócratas y republicanos. Se trata de restaurar los controles de la Constitución sobre el gobierno de Trump’, dijo

Sin embargo no fue como  muchos creyeron de que habría una “ola azul” (en referencia al color de los demócratas), que arrasaría con  los republicanos, toda vez que se sabía tenían asegurado la mayoría del voto popular y aunque las llamadas elecciones de medio mandato no suelen estar determinadas por preocupaciones económicas, pues según encuestas los temas más preocupantes son  la salud,  la inmigración y el control de armas, los observadores consideran que los republicanos hubieran sufrido mayores pérdidas en el poder político si no fuera porque con Donald Trump el desempleo está bajo, los salarios están aumentando y la economía crece impulsada por rebajas fiscales y estímulos aprobados en el Congreso por ambas partidos.

…los demócratas tomaron  también el control de otras siete gubernaturas, su mayor triunfo en varias décadas, y hay una octava, Florida, que realiza en estos momentos el reconteo de votos ante unos resultados muy cerrados.

No obstante, los demócratas tomaron  también el control de otras siete gubernaturas, su mayor triunfo en varias décadas, y hay una octava, Florida, que realiza en estos momentos el reconteo de votos ante unos resultados muy cerrados. También obtuvieron cientos de escaños en legislaturas estales.

Pero lo más significativo de estas elecciones intermedias fue la victoria de la diversidad de género, etnia, raza, religión, sexo, lengua y origen. Los demócratas llegan al ejercicio de gobierno con  una generación política más joven, con mayor presencia de mujeres y de mayor pluralidad.  Hay nuevo récord de mujeres elegidas para las dos Cámaras del Congreso, con 113 representantes y senadoras. Por primera vez habrá dos mujeres musulmanas en el Congreso, a la que se suma una dama indígena y más de 40 latinos.

La pérdida de control sobre la Cámara de Representantes por parte del Partido Republicano limitará de forma sensible la capacidad del presidente Donald Trump, pues a partir de enero necesitará negociar con el liderazgo del Partido Demócrata en el Capitolio para lograr su aprobación.

La pérdida de control sobre la Cámara de Representantes por parte del Partido Republicano limitará de forma sensible la capacidad del presidente Donald Trump…

Todo parece indicar que con los republicanos controlando el Senado y los demócratas la Cámara de Representantes en un ambiente político polarizado, es poco probable que el Congreso logre aprobar leyes significativas, por lo que Trump verá limitado de forma sensible el trazado de su agenda política, aunque se prevé que haga un uso más cotidiano  de órdenes ejecutivas para gobernar e imponer su visión de país, dentro del marco de discrecionalidad que le otorgan las leyes.

Varios expertos consideran muy difícil esperar que Trump trabaje codo a codo con los demócratas, una gran carga para un hombre que ha pasado los últimos meses despreciando a sus oponentes políticos en el lenguaje más crudo, sobre todo porque  la preocupación más inmediata para el presidente es que los demócratas están preparándose para hacer un escrutinio de su administración.

En un reciente artículo el diaro The  New York Times señalaba:  “El presidente, conservador por naturaleza y quien disfruta de estar en una pelea, ahora tendrá que elegir entre acrecentar el conflicto entre partidos que ya ha deshecho a Washington e intentar tener un tono conciliatorio que, hasta ahora, no ha estado presente en su mandato” y añadía: “No obstante, Trump ha mostrado ser una figura política más flexible que algunas otras: es capaz de cambiar su postura sobre algo en un abrir y cerrar de ojos sin que le preocupe ser consistente”.

Trump sacó los “tambores de la guerra” y dijo que con este nuevo enfrentamiento tendrá al alcance una explicación de por qué no puede lograr avances en el país, por lo que se beneficiará de cara a su campaña de reelección en 2020

Pero ya Trump sacó los “tambores de la guerra” y dijo que con este nuevo enfrentamiento tendrá al alcance una explicación de por qué no puede lograr avances en el país, por lo que se beneficiará de cara a su campaña de reelección en 2020. “Si me investigan, vamos a hacer lo mismo (contra los demócratas desde el Senado), y el Gobierno se paralizará, y les echaré la culpa’, dijo el mandatario  en una rueda de prensa en la Casa Blanca. ‘Y eso probablemente será mejor para mí políticamente. Creo que sería extremadamente bueno para mí políticamente, porque creo que soy mejor en ese juego que ellos’, agregó.

Al margen de los escándalos, los conflictos diversos, su  comportamiento ofensivo y racista, lo cierto es que a mitad de su primer mandato el inquilino de la Casa Blanca ha dicho que dedicará ahora más tiempo y recursos a su campaña de reelección en 2020, para la que ya ha recaudado más de 100 millones de dólares, una suma sin precedentes para un jefe de Estado en este período de tiempo.

Es demasiado complicado el escenario político para decir quien ganó o quien perdió, pero tras los resultados electorales el mayor realismo se ha visto  desde  el campo demócrata  cuando muchas voces se alzaron para señalar que la tarea ahora no es sólo hallar a la persona que pueda derrotar a Trump, sino también a quien tenga la visión para unificar al país, que está en una espiral de  crisis.

 

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Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina