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Publicado el 15 Febrero, 2019 por Lázaro Barredo Medina en Opinión
 
 

Trump, entre la mentira y la exageración

Por LÁZARO BARREDO MEDINA

Donald Trump no ha dejado de poner por delante su interés reelectorero y aprovechar todos los foros como palestra de campaña, pensando en el año 2020, aun cuando sustente argumentaciones con mentiras y exageraciones, como ocurrió a principios de año  en su segundo  discurso del estado de la Unión.

De manera egocéntrica, y durante aproximadamente hora y media, el mandatario estadounidense se presentó ante el Congreso, para expresar mensajes políticos controvertidos, pues en su esencia contenían ideas contrapuestas, pocas veces conciliatorias y, en la mayoría de las ocasiones, con un sentido de confrontación muy fuerte. Deslizó pedidos de unidad, pero acompañados de veladas amenazas para sus opositores en la Cámara de Representantes, a quienes continúa tratando de desacreditar con expresiones muy ofensivas, para que desistan de abrir investigaciones sobre su fortuna personal, sus negocios familiares o su Gobierno.

Varios medios de prensa estadounidenses han destacado, por ejemplo, que el discurso  sobre el estado de la Unión es la oportunidad perfecta para que los presidentes se dirijan a sus ciudadanos en un espacio televisivo privilegiado y den a conocer los logros del año que pasó y las tareas para el que viene.

Pero las palabras de Trump y su estilo showman parecieron estar dirigidos hacia la audiencia profundamente republicana que lo apoya de manera incondicional, aunque sus afirmaciones se fundamenten en la exageración de su gestión o en hechos mentirosos. Lo peligroso, como subraya el diario The New York Times, es que esas aserciones son desafortunadamente creíbles para muchos.

No pocos medios de prensa y agencias internacionales pusieron al desnudo algunas de las falsedades contenidas en las frases que Trump pronunció ante casi 50 millones de espectadores norteamericanos, como que la economía de Estados Unidos es hoy la más boyante del mundo, cuando estudiosos en la materia señalan que en el tercer cuatrimestre de 2018 se ha ralentizado en 3.5 por ciento. Igual ocurre con la afirmación de la cantidad de empleos que se han creado en su Gobierno o que hay más mujeres trabajadoras que nunca, cifras que fueron desmentidas en las réplicas o artículos periodísticos en los principales medios, o su excesiva aseveración de que el país es un exportador neto de energía, cuando en realidad continúa siendo un importador neto.

Según las afirmaciones de numerosas instituciones sociales y académicas, como el Center for American Progress, todo lo que dijo sobre inmigración fue engañoso o falso, buscando fondos para su muro en la frontera con México, que es uno de los temas fundamentales entre sus seguidores y una promesa incumplida que lo angustia.

Pero lo más grosero y divisionista es la etiqueta que trató de imponerles a algunos de sus oponentes demócratas, al advertir que el ascenso del socialismo en la izquierda amenaza los valores fundamentales de los Estados Unidos.

Según la agencia AP, Trump está apostando a conservar la presidencia cuatro años más, con base en que su enérgico argumento contra el socialismo y la inmigración ilegal preserve su coalición de hombres blancos de clase trabajadora en toda la región industrial del centro-norte del país. Este sector de personas, quizá más que ningún otro, contribuyó a su apretada victoria de 2016.

No escapa a los análisis que en el discurso del estado de la Unión, obvió completamente cualquier referencia al cierre parcial de la Administración, porque necesita mejorar su posicionamiento político si pretende obtener la reelección, dado que su tasa de aprobación por ese conflicto cayó a 34 por ciento, su nivel más bajo en más de un año.

Lo real es que los conflictos entre los contendientes irán en aumento y la política en Estados Unidos se ventilará en una especie de ring de boxeo.

 (CARICATURA de TRUMP) (semana.con)

(CARICATURA de TRUMP) (semana.con)


Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina