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Publicado el 11 Septiembre, 2019 por Prensa Latina en Opinión
 
 

El terrorismo y sus heridas aún abiertas en EE.UU.

Martha Andrés Romás/ PL/ Foto en Razones de Cuba
(Foto: Razones de Cuba

Por Martha Andrés Román

Washington, 11 sep (Prensa Latina) Los mortales atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, que conmocionaron a Estados Unidos y al mundo, dejaron heridas abiertas en esta nación que aún hoy continúan sin cerrarse.

Alrededor de todo el país se celebran este miércoles actos conmemorativos y homenajes en recordación de las casi tres mil víctimas de los ataques que marcaron un antes y un después en la historia de la nación norteamericana, su política exterior, y las vidas de las familias alcanzadas por la tragedia.

Hace 18 años, cuatro aviones secuestrados por miembros del grupo extremista Al-Qaeda se estrellaron en diferentes puntos: dos contra las Torres Gemelas del World Trade Center de la ciudad de Nueva York; uno en el Pentágono, en esta capital; y otro en Shanksville, Pensilvania.

En la red social Twitter es tendencia hoy la etiqueta #NeverForget (Nunca olvidar), frase que devino una especie de lema tras los ataques para recordar las vidas inocentes perdidas, el sacrificio de socorristas y miembros de las fuerzas del orden y, en sentido general, un momento que muchos vieron como de gran unidad y patriotismo nacional.

Pero aunque el llamado a no olvidar puede ser necesario para las generaciones más jóvenes, que no recuerdan o no vivieron los hechos, o para personas a quienes les puedan resultar más distantes, para millones de estadounidenses las huellas de los atentados siguen muy marcadas.

Así lo sienten seguramente los familiares de las víctimas que perdieron la vida ese día, los de muchas otras personas que desde entonces murieron a causa de enfermedades relacionadas con los ataques, o los de los miles de soldados que perecieron en las guerras iniciadas desde entonces.

Los trágicos eventos llevaron al expresidente George W. Bush (2001-2009) a decretar la controvertida guerra contra el terrorismo, usada para justificar los conflictos bélicos en Afganistán e Iraq, que han dejado más de ocho mil estadounidenses muertos y decenas de miles de fallecidos en esos países.

A nivel doméstico, en tanto, se emplearon como argumento para la polémica Ley Patriota, que dio al Gobierno el poder de aumentar el control sobre los ciudadanos, y que fue duramente criticada por diversas organizaciones al considerar que violaba las libertades y garantías constitucionales.

El actual mandatario del país, Donald Trump, emitió ayer una orden ejecutiva para modernizar y ampliar las sanciones destinadas a combatir el terrorismo, la cual, según el gobernante, mejora la capacidad norteamericana de utilizar poderosos castigos con el fin de atacar a los terroristas y sus partidarios.

A todo ello se suma que más de 440 miembros de los departamentos de bomberos y policía de Nueva York perdieron la vida en los últimos 18 años debido a enfermedades vinculadas con su participación en las labores de rescate y recuperación tras el atentado terrorista, y se espera que esa cifra siga aumentando.

Según un artículo del sitio digital progresista de noticias Common Dreams, más de dos mil 500 contaminantes, muchos de ellos carcinógenos peligrosos, estuvieron presentes en miles de toneladas de desechos tóxicos resultantes del colapso de las torres, y se estima que más de 18 mil personas se enfermaron como resultado del polvo tóxico.

En retrospectiva, el número de víctimas del 11 de septiembre de 2001 fue mucho más que las miles de almas que perecieron en los ataques contra las Torres Gemelas, el Pentágono y Pensilvania, manifestó un editorial del diario The Hutchinson News, de Kansas.

Asimismo, un artículo de opinión publicado en el periódico The Boston Globe señaló que el impacto total de la tragedia todavía se está desarrollando.

Esos ataques, según estimó el texto, ‘terminaron arrastrando a Estados Unidos a un estado de guerra sin fin que agotó nuestro tesoro, envenenó nuestra política, creó oleadas de nuevo terrorismo y nos convirtió en el enemigo de millones de personas en todo el mundo’.

Con motivo de este nuevo aniversario, la cadena de televisión HBO estrenará hoy el documental A la sombra de Las Torres: el 11 de septiembre en Stuyvesant, que ofrece una nueva mirada a los ataques terroristas a través de la experiencia de exalumnos de la escuela secundaria Stuyvesant, ubicada cerca del World Trade Center.

Tal propuesta es otra evidencia del modo en que lo sucedido hace casi dos décadas sigue marcando la vida de este país, con nuevas lecturas y análisis, y el compromiso repetido de ‘Nunca olvidar’.


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