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Publicado el 26 Octubre, 2019 por Prensa Latina en Opinión
 
 

Venezuela: el almirante Faller quiere una guerra

Por LÁZARO BARREDO MEDINA

El almirante Craig Faller reunió en días pasados a los principales jefes del Comando Sur de los EE.UU. en la sede del Ejército en San Antonio, Texas, “para conversar sobre las amenazas a la seguridad, el plan de campaña, y la estrategia para la región, donde estaría incluida una discusión sobre la crisis en Venezuela”, según el comunicado emitido.

El jefe militar estadounidense ha estado emitiendo declaraciones en las últimas semanas para justificar ante la opinión pública cualquier desenlace intervencionista de las fuerzas militares bajo su mando en la nación sudamericana. Ahora ha señalado a la prensa que el presidente Nicolás Maduro se mantiene en el poder pese a las criminales sanciones de la administración Trump gracias a negocios ilícitos.

Y en esa línea de razonamiento con absoluto cinismo ha acusado al Gobierno Bolivariano de “depender de narcotraficantes y usar aerolíneas comerciales para mandar drogas fuera de Venezuela”.

Desde comienzos de año, el almirante ha estado en el centro de las declaraciones bélicas contra Caracas. A los medios de comunicación dijo con mucha jactancia que sus tropas tenían maneras de resolver este tipo de problemas, y puso como ejemplo otras invasiones realizadas:

“En 1989 nosotros sacamos a Manuel Noriega de Panamá y en 1994 depusimos al presidente de Haití e igual hicimos con Marcos Ferdinand, presidente de Filipinas. Creo que esa es la vía para salir de Maduro, tal vez se la pueda proponer a alguien cercano”.

Para aflojar las tensiones que provocaron sus prepotentes palabras entre los periodistas, soltó una coletilla: “Pero necesitamos salir de este problema sin violencia”.

Estas declaraciones no son nada nuevo. Desde hace varios años los anteriores jefes del Comando Sur aseguraron tener un conjunto de recomendaciones para la fase más efectiva de intervención en Venezuela. Decenas de artículos dan cuenta de los variados planes y operaciones que han sido elaborados para llevar adelante estos propósitos agresivos.

Mas, realmente, el almirante Faller se ha concentrado personalmente en la coordinación con los países fronterizos para ejecutar en el momento oportuno esa escalada intervencionista, y llevar adelante un plan de muchas provocaciones.

Esos proyectos se han acelerado en los últimos meses, después que el autoproclamado y “escuálido” presidente Juan Guaidó cumplió con el libreto que le mandaron de Washington. Pidió primero la intervención militar directa de los yanquis, y luego, para cubrir las formas, que la OEA activara el desprestigiado TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca).

Hay muchos avances en la planificación y la estrategia operativa del Comando Sur y sus servidores, pero la ecuación desconoce lo principal: solo los humildes llevarán sus conquistas hasta las últimas consecuencias y ningún poderío logrará sus propósitos fácilmente ante una guerra de todo el pueblo, aun cuando el costo sea demasiado alto.

La historia lo ha probado con creces.


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