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Publicado el 16 Noviembre, 2019 por Marieta Cabrera en Opinión
 
 

Otra mentira contra la colaboración médica cubana

Por MARIETA CABRERA

Nuevas infamias contra la colaboración médica cubana continúan apareciendo con la clara pretensión de desacreditar y sabotear un programa en el que han participado, durante casi seis décadas, más de 400 mil profesionales de la salud, quienes han salvado miles de vidas y preservado la salud de millones de personas en los 164 países donde han trabajado.

Ahora, las calumnias provienen de sujetos que usurparon el poder en Bolivia, tras el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, los que se han valido de las más burdas mentiras para detener a cuatro colaboradores cubanos, acusados de alentar acciones violentas en ese país.

Ante este hecho, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió una declaración en la que calificó de falsas las acusaciones contra los cuatro colaboradores de la salud y demandó la excarcelación de estos. El comunicado anunció asimismo el retiro inmediato de los integrantes de la misión médica en el país andino y llamó a cesar las instigaciones a la violencia contra el personal médico que colabora en esa nación bajo acuerdos gubernamentales.

Esas sucias maniobras, a la que se sumó también la detención de la doctora Yoandra Muro Valle, jefa de la misión médica cubana en ese país, son a todas luces dirigidas desde Washington y forman parte de los ataques que el gobierno de Trump ha arreciado aún más en los últimos tiempos contra la cooperación que Cuba ofrece en el campo de la salud a los más necesitados en todas las regiones del mundo.

Vale recordar que con igual propósito y como parte de la campaña de Estados Unidos contra Venezuela, meses atrás se acusó al gobierno de Nicolás Maduro de utilizar a los médicos cubanos y a los servicios que estos realizan para ejercer presión sobre los votantes.

Y un poco antes, a mediados de noviembre de 2018, Cuba tomó la decisión de no continuar participando en el Programa Más Médicos, en Brasil, en respuesta a las referencias directas, despectivas y amenazantes del presidente electo en ese país, Jair Bolsonaro, acerca de la presencia de los médicos cubanos, y el irrespeto mostrado por él a lo convenido en dicho programa.

Pero por mucho que intenten tergiversar el verdadero propósito de la cooperación médica cubana, el humanismo y la solidaridad que la distinguen despiertan la admiración de autoridades sanitarias internacionales y de otras personalidades en todo el orbe y, sobre todo, de los millones de seres humanos que han sido beneficiados.

Entre estos últimos se hallan quienes viven en las comunidades más apartadas de Bolivia, incluso en aquellas ubicadas a más de cuatro mil metros sobre el nivel del mar, hasta donde llegaron los médicos cubanos desde que comenzaron a brindar servicios en el país andino, a principios de 2006.

Los antecedentes de la colaboración con esta nación datan de 1985 con la donación de tres salas de terapia intensiva para hospitales infantiles. Desde esa fecha, 17 684 profesionales de la salud han prestado servicios en Bolivia.

En agosto de 2005 comienza la Operación Milagro -con la llegada a Cuba de 100 estudiantes y 48 pacientes bolivianos-, y a principios de 2006 se inicia la apertura de centros oftalmológicos en ese país, empeño que benefició a casi 600 mil personas.
Luego, en febrero de 2006, ante las intensas lluvias y severas inundaciones registradas en varias regiones de Bolivia, arriban a esta nación miembros del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias Henry Reeve. Posteriormente, se inicia la colaboración médica como parte del Programa Integral de Salud, con el arribo de más cooperantes y la inauguración de centros de atención comunitaria.

Con la retirada de los miembros de la misión médica cubana en Bolivia –al igual que ocurrió en Brasil tras la no continuación de Cuba en el Programa Más Médicos-, la gran mayoría de los habitantes de ese país, personas de escasos recursos económicos y por tanto las más olvidadas, vuelven a estar desprotegidas de uno de los derechos más elementales del ser humano.

Cuba, entretanto, seguirá compartiendo sus conocimientos en materia de salud y aliviando el dolor a miles de personas en los más diversos y lejanos parajes de este mundo.


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera