0
Publicado el 21 Febrero, 2020 por Lázaro Barredo Medina en Opinión
 
 

El bumerán de los apretones

Lázaro BarredoPor LÁZARO BARREDO MEDINA

El canciller Bruno Rodríguez Parrilla aseguró en Twitter que la campaña de hostilidad y medidas de asfixia económica contra la nación cubana no favorecerá los intereses electorales de Donald Trump en Florida y afecta duramente a la población de la Isla.

El inquilino de la Casa Blanca, como expresó el jefe de la diplomacia cubana, es mal asesorado por un grupo de dinosaurios que pretenden seguir secuestrando la política hacia Cuba e insisten en las demoníacas represalias de los apretones, con la finalidad expresa de crear serias dificultades con los suministros de combustibles, alimentos y medicinas, las cuales dañan al pueblo cubano cruelmente, bajo la cínica excusa de apoyarlo en “materia de derechos humanos y democracia”.

La minoría recalcitrante y frustrada de la mafia de Miami que ha hecho de la agresión anticubana una próspera industria a costa de los contribuyentes estadounidenses mientras disfruta de las penalidades y sufrimientos que provoca en nuestro pueblo, olvida el mensaje recibido en las elecciones parciales de 2018 para la Cámara de Representantes, cuando dos de sus personeros fueron derrotados en parte debido las demandas por favorecer los contactos y los viajes para el reencuentro familiar y rechazar las medidas que buscan provocar hambre y enfermedades entre sus conciudadanos.

No han sido pocas las manifestaciones de rechazo a esta escalada de medidas coercitivas que, según analistas, pasan de 240 en los dos últimos años de la administración Trump y han perjudicado a los cubanos más vulnerables, tanto en la Isla como en los propios Estados Unidos.

Una prueba de ello es la reciente caravana que organizó la Alianza Martiana y donde participaron varias organizaciones de emigrados. Bajo el lema “nada ni nadie contra la familia cubana”, la agrupación recorrió en más de un centenar de vehículos, varias arterias de Miami a modo de protesta, para exigir que la administración del presidente Donald Trump suspenda las medidas contra la Isla.

El llamado de la Alianza Martiana –cuya sede fue vandalizada en el vano intento de atemorizar, por parte de los grupos violentos de la mafia que hicieron del terrorismo una política en Miami– estuvo dirigido a pedir que los ciudadanos de origen cubano “exijan con otros los derechos de poder viajar a Cuba sin restricciones, y de relacionarte y ayudar a tu familia en Cuba, también sin restricciones”.

“Todos sabemos que la intención del Gobierno estadounidense, premeditada y alevosa, es contra el pueblo, nuestras familias en la isla, nosotros, y nuestros derechos de relacionarnos con ellas”, enfatizó el comunicado. “Nuestro propósito es concientizar al pueblo americano de que las medidas tomadas por la administración del presidente Trump son un atentado a los derechos humanos de los cubanos en la isla y de los que vivimos en el exterior”, dijo Max Lesnik, presidente de Alianza Martiana. “El propósito nuestro es defender el derecho de los cubanos y de los norteamericanos a viajar a cualquier parte del mundo y en especial a Cuba, donde hay lazos de familia”.

Veremos qué pasa en las próximas semanas con el voto cubanoamericano. La política de agresión puede tener su bumerán.


Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina