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Publicado el 27 Abril, 2020 por Lázaro Barredo Medina en Opinión
 
 

Venezuela. A pesar de los abusos

Falsedades y mentiras para justificar la agresión y nuevas represalias económicas

Lázaro BarredoPor LÁZARO BARREDO MEDINA

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se reunió recientemente a puertas cerradas y afrontó las discrepancias entre la denuncia de las provocaciones y amenazas por parte de Estados Unidos contra Venezuela y la posición de la embajadora norteamericana, Kelly Craft, de justificar estos abusos desmedidos con el burdo montaje  de “proteger a su país”, al acusar de narcotraficantes al presidente Nicolás Maduro y otros dirigentes bolivarianos.

Es difícil la verdad en un Gobierno que tiene tantos mentirosos. Varios informes ponen al desnudo al equipo de Trump en este grosero pretexto, empezando por la propia agencia estadounidense DEA, que aseguró que el 96 por ciento de la droga que llega a Estados Unidos proviene de Colombia.

También han sido divulgados algunos datos de la oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito,  donde se da cuenta que durante 2019 Colombia exportó 1200 toneladas de cocaína. Asimismo, hay un documento de la Fundación Paz y Reconciliación sustentado con información de la Base de Datos Antidrogas Consolidada Interagencial de EE.UU. en el cual se asegura  que  en  el año 2017 el 70 por ciento del tráfico marítimo de estupefacientes  se dio a través del Océano Pacífico, de esa manera “la cantidad de cocaína que fluye a través de Venezuela cayó un 13 por ciento de 2017 a 2018 y parecía continuar disminuyendo ligeramente hasta mediados de 2019”.

Igual desfachatez pudo apreciarse en la señora, o señorita, Craft cuando aseveró que “Estados Unidos es el mayor donante de asistencia humanitaria a Venezuela para esta crisis” (refiriéndose a la Covid-19). Esa cantaleta es parte del discurso criminal de esta administración Trump, pues un burócrata del Departamento de Estado, que en un tiempo fue un brillante diplomático de carrera y luego resultó contaminado por el oportunismo (me refiero a Michael Kozak), subrayó que “Nicolás Maduro atenta contra su pueblo al obstaculizar el suministro de equipos médicos”.

Los hechos refutan esas declaraciones cínicas, y no me refiero al abultado expediente de agresiones anteriores de todo tipo para matar de hambre y enfermedades al pueblo venezolano, sino a las más recientes. Está la denuncia de que solo en el mes de marzo el país sudamericano no pudo adquirir alimentos, insumos básicos y medicamentos valorados en 39 millones de dólares, porque 23 operaciones fueron devueltas por bancos internacionales, temerosos de las represalias de Washington.

Para colmo del abuso, el Departamento del Tesoro continuó  el saqueo de recursos financieros venezolanos, en contubernio con la antipatriótica extrema derecha nacional, cada vez más desprestigiada,  al ordenar  a Citibank transferir los fondos bloqueados en una cuenta a nombre del Banco Central de Venezuela (BCV) a otra perteneciente a la Reserva Federal yanqui.

Y en  nuevos pasos de la agresión petrolera,  Donald Trump le prohibió  a Chevron Corp. sus operaciones en Venezuela,   tanto en perforaciones como en  exportaciones, buscando el colapso del principal rubro económico de la hermana nación.

Es simplemente impotencia. Miren que han hecho cosas contra la Revolución Bolivariana, pero la pandemia de la Covid-19  convirtió en inocultable el éxito de un proceso revolucionario consagrado a los humildes. Venezuela es en Sudamérica el mejor país en la  prevención contra el nuevo coronavirus,  a pesar de la descomunal agresión.


Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina