1
Publicado el 20 Julio, 2020 por Lázaro Barredo Medina en Opinión
 
 

VENEZUELA: Trump sigue empeñado

Lázaro BarredoPor LÁZARO BARREDO MEDINA

Las presiones de Donald Trump contra Venezuela continúan los patrones más agudos de la conflagración no convencional, con mayor énfasis ahora que necesita respaldo electoral en Florida, aunque su política contra la hermana nación incluye otros motivos. Como dijo recientemente la destacada profesora y economista sudamericana Pascualina Curcio, “la principal razón por la cual el imperialismo ha optado por declararnos la guerra es el temor que siempre han tenido ante la posibilidad de que un modelo económico, social y político distinto al capitalista  se consolide y muestre sus logros”.

Hace unos días, tras su estancia en la jefatura del Comando Sur y luego del encuentro con los escuálidos en Doral, el mandatario volvió a sus amenazas “Algo va a pasar con Venezuela y  nosotros estaremos muy involucrados“. Inmediatamente se produjo la provocación frente a las costas venezolanas del destructor USS Pinckney, armado con misiles nucleares. De igual modo, prosiguió el reforzamiento de las medidas coercitivas unilaterales, sobre todo para restringir las exportaciones petroleras de la nación latinoamericana a su nivel más bajo en casi 80 años, como reseñó la agencia Reuters, a la vez que bloquearle las finanzas en otros países y dejar al Gobierno de Caracas con escaso dinero para importaciones esenciales, como alimentos y medicinas.
Sobre lo que ha representado esta ofensiva, Curcio subrayó recientemente que desde 2013 las pérdidas económicas por la embestida estadounidense ascienden a 117 110 millones de dólares. Cifra un poco menor que la producción nacional de todo un año.

Mientras tanto, la fragmentada oposición trata de rehuir los procesos electorales, ante las señales de que va al fracaso, tras la  decepción y la frustración que ha provocado en el sector de la población que la apoyaba. Está desprestigiada por la subordinación que ha mostrado hacia Washington, la corruptela en que está envuelta, así como las estrepitosas derrotas en las vías violentas, que han suscitado alarma en la sociedad.

El propio Trump tuvo que reconocer en Florida que su ahijado Guaidó ha perdido poder  y sus últimas referencias dejan entrever que tendrá que cambiar de caballo a mitad del río, pues es evidente que la única esperanza (bien remota, por cierto) que les queda a los yankis en sus propósitos de apropiarse de la patria de Bolívar es el empecinamiento en  trabajar con sus  servicios especiales y los millones de por medio con vistas a provocar fracturas entre los altos mandos de las fuerzas armadas del asediado país.

Veremos cómo transcurren los cuatro meses que le restan a Trump antes de las elecciones de noviembre. Pero la respuesta se la ofreció el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, en su discurso del 24 de junio de 2020, Día del Ejército: “Aquí no va a haber ni golpe de Estado, ni junta de transición ni gobierno de facto. Aquí van a haber elecciones populares, libres para el pueblo de Venezuela y que el pueblo tenga las autoridades que el mismo pueblo se de”.


Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina