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Publicado el 19 Diciembre, 2020 por María Victoria Valdés Rodda en Opinión
 
 

COVID-19: Empleo, el patito feo

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María Victoria Valdés RoddaPor MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Dos años atrás, Anastasio Saradopulos, como griego buen conocedor del mar, vino a Cuba para comparar azules. Quedó tan fascinado que soñaba con volver, pero sus planes se truncaron. En 2018 era un próspero pequeño comerciante; en 2020, por la covid-19, debió cerrar y despedir a sus dos trabajadores, a pesar de ser él un hombre de izquierda. Se han reafirmado sus ideas sobre las entrañas del capitalismo, anda endeudado y con la conciencia política dañada.

De poco consuelo le valen las estadísticas que le confirman que su caso no es único. Informaciones de Elstat indican que el 18 por ciento de la población económicamente  activa de la nación helena se encuentra desempleada como consecuencia de la pandemia. Al cierre de esta edición, la cifra de personas contagiadas sumaba109 mil 655, de poco más de 10 millones 709 mil habitantes. Y es que Europa está sumergida en una segunda ola, derivada, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), del exceso de confianza.

Por lo pronto, Anastasio Saradopulos y sus dos asalariados se han sumado a una marcha convocada por los ferroviarios en protesta por la insuficiente ayuda estatal por desempleo. También para denunciar el uso de la extendida enfermedad como justificación de las normativas que afectan al mundo de la ocupación. Grecia, sin embargo, no es una excepción, pues se inserta en el drama que vive el orbe todo, con excepciones como los proyectos socialistas de China y Cuba, a pesar de guerra comercial y bloqueo.

Ya lo ha dicho Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal): el panorama es terrible, pero será peor en un área tradicionalmente ubicada entre las más rezagas en la esfera del empleo, en la cual más de la mitad de los ocupados son trabajadores informales y por lo tanto carecen de garantía laboral. Sostiene la alta funcionaria que la recesión global que se nos viene encima hará que el PIB de la región decrezca y, consecuentemente, el paro aumente. ¿Se puede caer más bajo? Afirmativo. La zona rebosa de discriminaciones, las inherentes a las sociedades capitalistas, patriarcales, injustas y clasistas.

La crisis inducida por el SARS-CoV-2 segrega también en la refinada Europa, cuna de la filosofía y el arte. Por el Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021 de la Organización Mundial del Trabajo (OIT),  se sabe que las mujeres son más perjudicadas que los hombres, y dentro de este grupo quienes  poseen escasa calificación han perdido más horas de labor que quienes disfrutan un cargo directivo o son profesionales mejor remunerados.

EE.UU. no es diferente. Hasta mayo de este año, 36 millones de personas habían solicitado seguro por desempleo. Preocupación sumada a la de la covid-19. Mientras esto escribo, el planeta acumulaba más de 66 millones de enfermos; de ellos, en la llamada tierra de las oportunidades se computaba una cifra superior a los 14 millones. Además, este 6 de diciembre se registró récord de hospitalizaciones, con 85 mil pacientes, lo cual ha provocado que en los estados se debata sobre a quién cuidar, optando por aquellos con más opciones de sobrevivir. Y aunque hay entusiasmo por las vacunas, todavía los empleadores no se arriesgan y las autoridades federales cierran el grifo del dinero para las ayudas.

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María Victoria Valdés Rodda

 
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