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Publicado el 17 Diciembre, 2020 por Prensa Latina en Opinión
 
 

Sin terapia de choque ordenamiento monetario en Cuba,

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Adriana Robreño PL

Foto perfil de Facebook

Por Adriana Robreño

Las autoridades cubanas aseguran que el proceso de ordenamiento monetario que entrará en vigor en Cuba el próximo 1 de enero para estimular el desarrollo económico del país, está lejos de ser una terapia de choque.

Con la llegada del nuevo año desaparecerá el peso cubano convertible (CUC), una de las dos monedas que circulan en el territorio nacional, y solamente podrá utilizarse el peso cubano (CUP) para todas las operaciones, con una tasa de cambio respecto al dólar de 24 por uno.

La principal preocupación para los cubanos es que ese procedimiento, destinado a resolver distorsiones económicas, conllevará a un alza de los precios tras la eliminación de subsidios y gratuidades indebidas.

Sin embargo, ‘ningún cubano quedará desamparado’, afirmó el presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel.

Al explicar la trascendental decisión, el jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos del Partido Comunista de Cuba, Marino Murillo, ratificó que todo el proceso se realizará con amparo legal y bajo el principio de no desproteger a ningún ciudadano.

La complejidad de la llamada Tarea Ordenamiento en un país socialista como Cuba está en hacerla con total justicia pese a la desaparición de subvenciones, consideró el funcionario.

Por esa razón, el salario mínimo subirá a dos mil 100 pesos, tanto para el sector empresarial como el presupuestado y un millón 671 mil jubilados serán beneficiados con pensiones superiores a mil 528 pesos, pues ese será el valor de la canasta básica de bienes y servicios.

Además, quienes reciben apoyo financiero de la asistencia social también percibirán un aumento acorde con el alza de los valores de los productos y servicios; mientras que para las familias vulnerables, cuyos ingresos sean insuficientes, habrá un fondo de 700 millones de pesos.

Aunque quedarán eliminados los subsidios a determinados productos y servicios, otros los mantendrán, como los destinados específicamente a los niños hasta seis años de edad y los medicamentos para enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión.

A partir de ahora en Cuba el Estado protegerá a personas necesitadas y no a productos disponibles para todos, indicó Murillo, quien resaltó que el gobierno dispondrá de 30 mil millones de pesos para beneficiar a vulnerables.

Tras la publicación de la nueva tarifa de electricidad hubo gran preocupación por parte de los cubanos, sin embargo, el funcionario explicó que casi el 50 por ciento de los fondos destinados a subvenciones serán para apoyar el consumo de electricidad en el 89 por ciento de los hogares del país.

Recientemente, en declaraciones exclusivas a Prensa Latina, el experto Lázaro Peña Castellanos, del Centro de Investigaciones de la Economía Internacional, subrayó cuán alejado está el ordenamiento monetario de ser una medida neoliberal.

Para el experto, la propuesta del gobierno cubano, a diferencia del ajuste neoliberal, mantiene como una de sus prioridades la protección social y el acceso de los ciudadanos, con independencia de sus ingresos, a la salud pública y la educación como derechos del pueblo.

En el actual escenario, donde persiste el bloqueo de Estados Unidos contra la isla, la necesidad de la reforma es impostergable, según numerosos economistas, quienes apuntan a esa medida como el mejor camino para elevar el interés por el trabajo, la productividad y a un desempeño más eficiente de las fuerzas productivas.

No obstante, el presidente Díaz-Canel reconoce que el ordenamiento no resolverá automáticamente problemas económicos existentes, pero -reiteró- favorecerá la creación de las condiciones para avanzar de manera más sólida sin amenazar las conquistas sociales de la Revolución, refrendadas en la Constitución.

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