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Publicado el 22 Enero, 2021 por Mariana Camejo en Opinión
 
 

Entra en vigor Tratado de Prohibición de Armas Nucleares

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Mariam Camejo-Foto de autoraPor MARIANA CAMEJO

Aprobado por Naciones Unidas en 2017, el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares (TPNW por sus siglas en inglés) reconoce que mientras existan naciones con estas el mundo está en riesgo de sufrir una guerra total en cualquier momento, con un saldo catastrófico para la vida. Una vez adoptado por un país, el acuerdo debe ser firmado y ratificado para que sea vinculante.

No solo está dirigido a países que poseen artilugios atómicos, sino también a quienes los incluyen en su doctrina de seguridad, como estrategia de defensa, lo cual evidencia que, a pesar de los sucesos de Hiroshima y Nagasaki y del efecto devastador que podría tener la utilización nuevamente de armas nucleares sobre el medio ambiente y los civiles, se sigue tomando como una vía legítima de defensa, no obstante el gasto de miles de millones de dólares anuales para mantener los arsenales y modernizarlos.

Un punto singular de este pacto es que reconoce el impacto de género de las armas nucleares; los efectos de la radiación en la reproducción y la salud materna es ejemplo de ello. Los avances en este sentido que están contenidos en el TPNW se basan en estudios focalizados en esta área. En comunidades donde se han realizado pruebas, los hábitos culturales y la responsabilidad de las mujeres las colocan en un mayor riesgo de exposición. Los estudios demuestran que ellas son más vulnerables a las radiaciones ionizantes que los hombres y que las embarazadas expuestas a altas dosis corren el riesgo de perjudicar la salud de sus hijos, incluyendo el riesgo de malformaciones, discapacidades y muerte fetal.

Por otra parte, el documento otorga importancia vital a la inclusión de las mujeres y su liderazgo en el desarme nuclear.

Algunos puntos del Tratado:

-Cuando se trata de armas nucleares, no hay manos seguras. Mientras cualquier país tenga estas armas, otras las querrán y el mundo se encuentra en un estado precario.

-Cualquier uso de estas armas violaría el derecho internacional humanitario, porque atacarían mortal e indiscriminadamente a civiles y causarían daños ambientales a largo plazo

-Se necesitaría menos del 0,1% del rendimiento explosivo del arsenal nuclear mundial actual para provocar un colapso agrícola devastador y una hambruna generalizada. El humo y el polvo de menos de 100 explosiones nucleares del tamaño de Hiroshima causarían un descenso abrupto en las temperaturas y las precipitaciones globales.

De los 51 países que ya ratificaron, Cuba fue uno de los primeros en hacerlo, el 30 de enero de 2018, lo cual evidencia la voluntad política a favor del desarme general y completo. De América Latina y el Caribe, 21 ya son Estados parte que apoyan la desnuclearización, así como otras áreas de trabajo establecidas en el instrumento, como la asistencia a las víctimas y la restauración ambiental.

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Mariana Camejo

 
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