0
Publicado el 12 Febrero, 2021 por Prensa Latina en Opinión
 
 

Rectificar es de pueblo en Cuba

Compartir

Orlando Oramas León /Foto en FacebookPor Orlando Oramas Leon

El gobierno cubano tiene hoy el oído puesto en la opinión pública y de ello resultan las rectificaciones y reacomodos de disposiciones dictadas al calor de lo que aquí denominan Tarea Ordenamiento.

Así ocurre desde diciembre pasado cuando la Gaceta Oficial publicó más de 100 normas jurídicas que respaldan este programa complejo, que entró en vigor el 1 de enero con la unificación monetaria y el establecimiento del cambio oficial de 24 pesos por dólar.

‘Nosotros teníamos que eliminar de la economía, la sobrevaloración del peso sobre el dólar y el funcionamiento con dos tipos de cambio’, dijo Marino Murillo, jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos del Partido Comunista de Cuba (PCC) para la estrategia socioeconómica de cara al 2030.

También comenzó la eliminación de gratuidades y subsidios, cambios en los salarios y pensiones, así como una reforma de precios al alza en productos y servicios. Además otras transformaciones que implican a todos los actores y sectores productivos de la isla.

No creo que haya una persona que, de alguna manera, no tenga que ver con la Tarea Ordenamiento, opinó Murillo en comparecencia radial y televisiva.

La Tarea había sido postergada pese a su aprobación por los dos últimos congresos del PCC, cuyo octavo cónclave está previsto para abril próximo.

Momento de alta complejidad

Su implementación ahora ocurre en un momento de alta complejidad y limitaciones provocadas por el recrudecimiento del bloqueo por parte de Estados Unidos.

También por el impacto de la pandemia de la Covid-19, la crisis económica mundial y el fuerte recorte del ingreso de divisas a la economía nacional.

Desde su anuncio y puesta en marcha, el Ordenamiento se acompañó por criterios e inquietudes de la población, escuchadas y analizadas desde el Parlamento, el Estado y el Gobierno cubanos y la voluntad de revisar y cambiar todo lo que debiera ser cambiado, siempre que no atentara contra su esencia.

Ello se evidenció en las recientes visitas del presidente, Miguel Díaz-Canel, acompañado por altos funcionarios del Gobierno, a las 15 provincias cubanas y el Municipio Especial Isla de la Juventud.

En esos recorridos se reconocieron fallas y falta de prevención a problemas asociados a la ejecución, muchas rectificadas a partir de quejas ciudadanas.

Como resultado de estos intercambios y análisis fueron modificadas a la baja tarifas como la de la electricidad; el gas doméstico GLP; de las casas de abuelo, y comedores del Sistema de Atención a la Familia (SAF) que atiende a más de 76 mil personas vulnerables, entre otras servicios de gran sensibilidad popular.

Destaca la reducción de precios de medicamentos fijados inicialmente, por lo cual aumentó el subsidio del Estado en 47 millones de pesos.

Un proceso en marcha

Se trata de un proceso en marcha, por el cual están en revisión precios mayoristas descentralizados, de acopio de productos agropecuarios y otros minoristas. Están en estudio inconformidades expresadas con la nueva la escala salarial.

Murillo adelantó la reevaluación de núcleos vulnerables y beneficiarios del SAF.

Al respecto queda redefinir pensiones y determinados regímenes especiales de la seguridad social, cuyo monto no alcanza el valor de la canasta de referencia y que afecta en particular a las viudas.

El Ordenamiento anda en período de inicio y ajuste, pero ya muestra algunos resultados. A poco más de un mes ya fue recogido el 50 por ciento del peso cubano convertible (CUC), que convivía con el peso, y que tiene fecha de muerte el último día de junio.

A la fecha, desde enero más de 40 mil personas se incorporaron al mercado laboral, con lo que se va cumpliendo uno de los propósitos de la Tarea de incentivar el trabajo como fuente principal de ingreso y creación de riquezas.

No obstante, en reciente visita de trabajo a la sureña provincia Cienfuegos, el presidente Díaz-Canel reconoció insuficiencias en la preparación de directivos, lo cual ‘provocó una incorrecta interpretación de las normas y, a su vez, una incorrecta implementación de determinados aspectos’ del programa.

El Ordenamiento está previsto para impulsar a la nación, para ordenar la economía, para hacerla más transparente, para superar la mentalidad importadora y propiciar la exportadora, para buscar la eficiencia, para distribuir de acuerdo con el principio socialista, apuntó.

Y subrayó que se mantiene invariable el principio social de la Revolución cubana, aunque sin igualitarismos: o sea, el que más aporte y trabaje, el que más eficientemente lo haga, gana más. Ello, sin dejar a nadie abandonado.

Compartir

Prensa Latina

 
Prensa Latina