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Publicado el 22 Marzo, 2021 por Maryam Camejo en Opinión
 
 

BRASIL: ¿La “política imbécil” en reversa?

Mariam Camejo-Foto de autoraPor MARIANA CAMEJO

Si usted fuera adicto a una de esas series centradas en juegos de poder y siguiera las acciones de un presidente corrupto que se burla de una pandemia cuando su país alcanza los ocho mil muertos en 24 horas, ¿qué querría entonces qué sucediese con el fatídico personaje? De compartir con esta comentarista algún mínimo sentido de justicia, ambos esperaríamos que ese pueblo pueda librarse de un gobernante tan inepto. Pero no es ficción. Se llama Jair Bolsonaro y las cifras también son reales y razón por la cual Lula da Silva fustigó al mandatorio irrisorio por su “política imbécil” contra la Covid.

El capítulo siguiente de esta historia alcanza su punto álgido cuando el ultraderechista comparece en público con un inusual tapabocas y respalda -con pareja infrecuencia- la vacunación. Pues eso fue lo que sucedió. Bolsonaro, en un acto de plena desfachatez, incluso afirmó que su gobierno ha sido “incansable” y “un ejemplo para todo el mundo” en combatir la pandemia. Y sí que lo ha sido… de cómo abandonar a su gente. Ahí están las fotos de las filas y filas de tumbas con enterradores totalmente cubiertos con trajes aislantes porque se saben en una línea roja donde la muerte es anfitriona. A esto habría que agregarle la advertencia de la Organización Mundial de la Salud para entender la gravedad de la situación: el organismo teme que Brasil se convierta “en una fábrica de mutaciones resistentes a las vacunas”, por los altos niveles de contagio.

Tales son el panorama en el gigante sudamericano y la gestión bolsonarista. Sin embargo, tras el resuello crítico de Lula, Bolsonaro ha cambiado su discurso, lo cual es un indicador indiscutible del peligro que todavía encarna el líder obrero para la despótica oligarquía. Y es que, pese a todos los procesos penales, las campañas de difamación y los escándalos, aún no han logrado sacarlo del juego. Lula supone una amenaza que, por demás, pudiera reconstruir su camino de vuelta al Palacio de Planalto y emprender una cruzada contra la corrupción y los crímenes del presente. El caso de Jeanine Áñez ha enviado un mensaje fuerte y claro en ese sentido.

Sin embargo, de aquí al 2022 y esa posibilidad de que Lula se convierta en candidato, todavía deberá sortear obstáculos. Uno de los más importantes, la apelación presentada por la Fiscalía de Brasil contra la decisión judicial que anuló las condenas de prisión, donde también están sobre la mesa los derechos políticos del expresidente y, en consecuencia, la oportunidad de postularse el próximo año.

No obstante, analistas señalan que, vencido lo anterior, hay un obstáculo aún mayor y radica en la necesaria unificación de las izquierdas. Mientras un sector importante celebra el regreso de Lula, otra parte muestra antipatía hacia el otrora presidente más popular de Brasil y hacia el Partido de los Trabajadores. Este escenario pudiera complejizarse si en lo que resta de gobierno Bolsonaro decide tomar acciones sobre la pandemia que sean percibidas como positivas. Ahora, transformar el manejo de la enfermedad resulta más espinoso que cambiar el discurso, así que un pronóstico audaz sería descartar esa posibilidad y asegurar que todo seguirá igual en cuanto a las medidas frente a las olas de contagios. En ese caso -lamentable, por las muertes que implica- Bolsonaro estaría prácticamente extendiendo la alfombra roja para que Lula camine confiado de vuelta al poder.


Maryam Camejo

 
Maryam Camejo