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Publicado el 29 Marzo, 2021 por María de las Nieves Galá León en Opinión
 
 

Lo que no puede olvidarse

María de las Nieves GaláPor MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

Deben haber sido las 10 de la mañana cuando subí al P-12. A esa hora, en la parada ubicada en el reparto Martí, en el municipio capitalino de Cerro, casi no había personas. Una verdadera suerte, pensé. Otra dicha: el ómnibus tenía asientos vacíos.

Cuando me dirigí hacia uno de los que están reservados para mujeres embarazadas o madres con niños pequeños, me llamó la atención un joven de pie que llevaba cargada a su hija. Al unísono, varias personas, le sugerimos que ocupara uno de los puestos disponibles. Pero se negó, dijo que prefería estar así, pues no quería exponer a la niña. Alguien lo aconsejó, pues de existir algún bache, podría caerse y era mayor el riesgo.

Con seguridad, era un padre amoroso. Acurrucaba tiernamente a la nena. Aceptó y se acomodó a mi lado. En menos de un segundo, me percaté de que la beba se estaba tocando los ojos. Lo alerté: “Ella estaba agarrando las manillas de la guagua, ¿por qué no le echas el gel?”.

“¡Ay, respondió él, se me quedó en casa!”. Sin problema, le brindé del que llevaba en mi bolso. Y como si fuera su madre, le di un sano consejo. “Tú niña es bella, está sana, no debes exponerla a que se enferme, la covid-19 es terrible…”

Confesó que quería coger un taxi, pero demoraban y optó por el P-12, pues solo eran dos paradas. En estos tiempos, le dije, cualquier opción puede ser peligrosa, porque nadie sabe cómo están las personas que acceden a los taxis.

Por todas las vías se ha insistido en no exponer a los menores edad, en estos momentos, la casa es el mejor sitio para estar protegido. Sin embargo, el caso que anteriormente mencioné, no es el único que durante día pude observar. En varios lugares, en calles y aceras, pude observar a niños y adolescentes, unos jugando o conversando.

Cada mañana, durante la conferencia televisiva, el doctor Francisco Durán, director nacional de Epidemiologia del Ministerio de Salud Pública de Cuba, informa el número de niños y adolescentes afectados por el nuevo coronavirus, cifra que lamentablemente ha crecido.

El epidemiólogo reitera el llamado a la responsabilidad por parte de la familia en aras de proteger a este grupo etario, de mucho riesgo. A un año de la pandemia se ha comprobado que los niños y adolescentes pueden enfermar y tener complicaciones, por esto, quienes tienen la responsabilidad de su cuidado, deben, por todos los medios, protegerlos como la niña de sus ojos.


María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León