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Publicado el 10 Abril, 2021 por Liset García Rodríguez en Opinión
 
 

Un Partido seguro de sus razones

Liset/ Visita no deseada en tiempos de nasobucoPor LISET GARCÍA

Pese a la situación sanitaria no se han detenido los preparativos del VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuyas sesiones tendrán de seguro gran repercusión en la vida del país y la defensa de sus conquistas, en medio de una escalada de la subversión y la hostilidad yanqui.

De acuerdo con el temario publicado hasta ahora, los delegados analizarán, entre otros asuntos de envergadura, los resultados económicos y sociales del quinquenio precedente, y las proyecciones a fin de avanzar en el desarrollo y el mejoramiento de la calidad de vida de la población.

Pero más allá y más acá de esos enunciados que remarcan la necesidad de llevar adelante el proyecto de socialismo emprendido y garantizar su continuidad histórica, se impone que el país sume a todos los actores decisivos para lograr ese empeño que avanzará más cuanto más colectiva sea esa obra.

Solo en la unidad se basa la certeza de Cuba de mantener las principales metas sociales alcanzadas hasta ahora. Por eso, los acomodos monetarios, la restructuración de los sistemas económicos a fin de hacerlos más funcionales, y demás ajustes y actualizaciones que están teniendo lugar, han traído de la mano la confianza del pueblo, que sitúa los problemas en su justo lugar y, al propio tiempo, vigila la puesta en marcha de cada medida, alerta, critica y exige transparencia.

Y deberá seguir siendo así, señal de que en el tejido social sobran inteligencias y está viva la conciencia de que de sus propias fuerzas dependerá el avance, en medio de las complejidades del mundo hoy y de que, como es harto sabido, el imperio quiere impedir que Cuba sea un país dueño de sus decisiones, persistente propósito por el que tantos patriotas aún siguen en pie de lucha.

El congreso, en el contexto de la actualización del modelo económico y social, hará una mirada profunda a ese traje a la medida que intenta promover un desarrollo viable basado en la ciencia para los procesos y la tecnología en su aplicación, ordenado a partir de necesidades y aspiraciones, principios políticos, la historia y la cultura nacionales.

Una comisión laboró durante casi un año en la elaboración de los documentos que serán debatidos por los delegados al Congreso, a los cuales ya tuvieron un primer acercamiento entre el 15 y el 20 de marzo últimos.

Representantes del Partido, el Gobierno, la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, las organizaciones de masas, académicos e investigadores, trabajaron intensamente en esos textos que tendrán un análisis exhaustivo en las comisiones de trabajo del magno evento.

También examinarán la necesaria batalla por la ética, contra la corrupción, los prejuicios y las discriminaciones. La lista de problemas puede ser larga, pero vencerlos depende del consenso y la voluntad de la ciudadanía, contando con que los militantes sigan en primera fila, junto al Gobierno, fomentando el diálogo y la participación de todos.

Esta reunión de los comunistas cubanos, llamada a la continuidad histórica con una renovada dirección, según anunció su primer secretario, Raúl Castro Ruz, demostrará que el Partido ha sabido hacer un diagnóstico convincente de la realidad social cubana, y está decidido a proyectar el futuro, sabiendo que se sostiene y afianza por la unidad de cubanos y cubanas.

Sabe también que su papel dirigente, como lo mandata la Constitución de la República, solo se construye con los pies y los oídos bien pegados a la tierra. Como expresó José Martí, el partido existe, seguro de su razón, como el alma visible de Cuba.


Liset García Rodríguez

 
Liset García Rodríguez