1
Publicado el 5 Abril, 2021 por Elsa Claro en Opinión
 
 

Venezuela: “¡Alerta! Que nadie se engañe”

Elsa ClaroPor ELSA CLARO

En el suroeste de Venezuela se localiza el estado de Apure, limítrofe con Colombia y epicentro de los últimos intentos de seguir envenenando la situación en el país bolivariano para “justificar” una intervención militar, a través del gobierno de Iván Duque/Uribe, con posible concurso enmascarado o no, de efectivos provenientes de las bases norteamericanas en el territorio, o cualquier otra fórmula capaz de someter a las fuerzas fieles al proceso iniciado por Hugo Chávez.

El mal propósito ya provocó desplazamientos y una situación humanitaria tensa, acentuada por la covid-19. Nicolás Maduro sintetiza el drama provocado afirmando: “Quieren escalar un ataque poderoso a la unidad militar, una masacre contra nuestra Fuerza Armada [que genere] una respuesta contundente y comience entonces una confrontación directa entre las fuerzas militares de Colombia y las de Venezuela”. El canciller venezolano, Jorge Arreaza, a su vez, describió los hechos. “Veamos: la FANB enfrenta y expulsa de Venezuela a grupos irregulares armados colombianos. Huyen a Colombia. Nadie los detiene o enfrenta allá. Bogotá manda tropas militares al sitio. No los persiguen, ni capturan. Movilizan tropas para protegerlos. ¡Alerta! Que nadie se engañe”.

Los sucesos se registraron el 20-21 de marzo, cuando unidades del ejército venezolano enfrentaron a mercenarios, bandas irregulares o grupos armados que ingresaron ilegalmente. En un movimiento inmediato, Bogotá envió 2.000 soldados a la frontera, como si no fueran ellos los provocadores y sí los agredidos. Lo reiterativo de actos y planes se conocen. Uno de los ejemplos está en las afirmaciones públicas de  Donald Trump, quien, en compañía del actual presidente colombiano, dijo el 1ro de enero de 2018 que una asonada militar contra Nicolás Maduro triunfaría rápidamente. Tres años después, y luego de numerosos hechos de fuerza fallidos, se comprueba cuan erróneo fue el cálculo del exmandatario norteamericano, aunque se mantenga el recurso favorito.

Perversidad mayúscula

Parejamente con esos intentos transcurre la batalla del Gobierno de Caracas para lograr acceso a medicamentos, enseres sanitarios y los inmunizantes para toda la población. Los obstáculos son asaz inhumanos. “Venezuela no está pidiendo limosnas. Venezuela tiene más de 7.000 millones de dólares en activos líquidos bloqueados”, afirmó la vicepresidenta Delcy Rodríguez ante la inminencia presentada por el fondo de vacunas Covax, al cual Caracas no logró darle el anticipo y retén solicitados, debido al bloqueo de sus fondos, dispuestos en favor de Juan Guaidó, un individuo que no fue elegido en urnas, tiene vencido su tiempo como jefe del Parlamento (el titular cambió a inicios de año, tras elecciones legislativas), y es cuestionado por trasladar 346 millones de dólares del Banco Central de Venezuela a la Reserva Federal de EE.UU., entre varios desmanes.

También hay 31 toneladas de oro retenidos. Todavía con Hugo Chávez en la presidencia, se demandó del Reino Unido el retorno de esos mil millones de dólares en lingotes, pero hasta ahora Londres  se niega, pese a la urgencia de  la extraordinaria situación global. Desbarros  e insensibilidad tan desmesurados alientan propensiones y fines que sería inteligente no seguir incitando.

 


Elsa Claro

 
Elsa Claro