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Publicado el 31 Mayo, 2021 por Ernesto Eimil Reigosa en Opinión
 
 

COVID-19: La urgente necesidad de ser solidarios

Ernesto Eimil ReigosaPor ERNESTO EIMIL REIGOSA

El primer Secretario del Partido Comunista y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, participó el viernes 21 de mayo por videoconferencia en una de las sesiones que celebró el Consejo Supremo Económico Euroasiático. Aunque el estatus de nuestro país como observador en dicha organización estaba aprobado desde diciembre, esta fue la primera vez que el jefe de Estado cubano intervino en una de las asambleas donde participan, además, los mandatarios de Rusia, Armenia, Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán.

Díaz Canel, como ya ha reseñado la prensa nacional, habló de cooperación y solidaridad, de intercambio en biotecnología y en salud entre las naciones del consejo. “Hoy como nunca antes -dijo- se hace urgente unir esfuerzos y voluntades a favor de la especie humana”.

En su intervención lamentó las desigualdades que ha provocado la pandemia en el mundo y expresó “la disposición de Cuba a establecer una cooperación efectiva con la Unión Económica Euroasiática, a partir del intercambio de experiencias entre los expertos de nuestros países, la cooperación médica y la colaboración con nuestros candidatos vacunales”.

Precisamente colaboración y cooperación significan palabras mayores en estos tiempos. Mientras algunas personas expresan sus deseos de que las patentes de vacunas probadas y eficaces se hagan públicas, otras, como el presidente y director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, advierten que, si esto sucediese, los ingredientes de la fórmula acabarían agotándose, generando de esa manera una crisis mayor. No existen aún datos fiables sobre este tema, solo opiniones; pero mientras los hechos inclinan la balanza hacia un lado u otro, muchos países que necesitan ayuda con equipos médicos y dosis sufren nuevas olas de contagios y muertes.

En las últimas semanas, los reportes más tristes y desoladores de los efectos de la covid-19 vienen de la India. Uno de los últimos saca a la luz un dato preocupante, una situación que es más evidente allí donde hay más personas enfermas, pero que sucede en la mayoría de los países del mundo. Varios medios han señalado que es muy probable que el número real de fallecidos y contagiados sea mucho más alto que el que ofrecen los datos oficiales.

Expertos internacionales han hecho cálculos, estimaciones y, aun así, resulta difícil saber con exactitud, debido a la falta de estadísticas fiables y de pruebas masivas. Llegar a una conclusión requiere de una segunda capa de extrapolación, que depende de la cantidad de infectados que terminan muriendo. Los analistas han planteado tres escenarios: uno conservador, uno medio y otro considerado como el peor de los tres, donde millones pierden la vida a causa del virus. Incluso en el menos severo, la cantidad de gente afectada por el SARS-CoV-2 excede la cuenta oficial.

Las estadísticas que dan las instituciones indias, y que son tomadas por organizaciones internacionales, dan 27 millones de casos y 300 000 muertes hasta el martes 25 de mayo. Por si fuera poco, la respuesta de la nación al coronavirus ha sido entorpecida en los últimos días a causa de un ciclón que se ha cebado con la costa este del país y que ha traído consigo vientos de 95 millas por hora.

Reino Unido: Boris Johnson y líos para AstraZeneca

Dominic Cummings, antiguo consejero del primer ministro Boris Johnson en temas de covid-19 acaba de opinar que en las primeras etapas de la pandemia dentro del Gobierno británico hubo mucha “confusión, caos e incompetencia”, según informa el periódico The Guardian. Cummings, quien abandonó su puesto el año pasado, lanzó su feroz crítica mientras testificaba frente a legisladores. También comentó que el liderazgo político en Gran Bretaña había fallado retrasando la primera cuarentena, hecho del que asumió parte de la culpa.

Sus declaraciones alcanzaron al ministro de Salud, Matt Hancock, de quien dijo que debería ser despedido “por mentir” y al líder del Reino Unido, que inicialmente había calificado al virus como un “cuento de terror” para restarle importancia. Johnson, a principios de 2020, relacionó la covid-19 con la gripe porcina y bromeó con que sería inyectado con el virus en televisión para tranquilizar a sus ciudadanos.

Preguntado sobre si el plan del Gobierno era que el país lograra la inmunidad de rebaño, Cummings aseveró que, aunque no constituía un objetivo, era visto como “inevitable”. De igual forma, se refirió al secretismo habitual de los más altos cargos del comité científico de la administración de Johnson como “algo catastrófico”. Estas afirmaciones fueron desmentidas el miércoles el día siguiente en un comunicado de Downing Street.

Seguimos en las islas británicas. La compañía anglosueca AstraZeneca enfrenta el enésimo problema relacionado con su vacuna. Representantes legales de la Unión Europea aclararon que buscarían demandar a la empresa por valor de más de 1 000 millones de euros si esta no entregaba a tiempo las dosis que por contrato está obligada a proporcionar.

La multa propuesta, sin embargo, es mucho más alta que el precio que pagó por ellas la UE y aumentará por cada día que demore la entrega. Recordemos que, hasta el momento, la vacuna desarrollada por Oxford es la más barata entre las creadas por científicos del hemisferio occidental.

Stefan De Keersmaecker, portavoz de la Comisión Europea en temas de salud, explicó que el objetivo principal de la demanda no es sacar dinero de AstraZeneca, sino obligarla a cumplir la transacción acordada. La querella, de acuerdo con el abogado del bloque Rafaël Jafferali, se basa en que una gran cantidad de bulbos fueron desviados de plantas que se suponía iban a fabricar vacunas para la Unión y en vez de eso las enviaron a otras naciones. Acción que Jafferali calificó de “flagrante violación del contrato”.

Por su parte, los letrados de AstraZeneca describieron las acusaciones como “sorprendentes”. “Nuestro objetivo fundamental es lograr el acceso equitativo a las vacunas”, dijo Hakim Boularbah, de Loyens & Loeff, la firma que representa a la compañía. “La urgencia es inocular a toda la población mundial”.

La fabricación masiva de una vacuna en tan poco tiempo es algo que nunca antes se había hecho, así que los suministros prometidos son “un estimado” no vinculante, según lo considera AstraZeneca. Dicen los abogados de la empresa que esta no tiene la obligación de emplear todos sus recursos en abastecer a la Unión Europea y favorecerla por sobre otros territorios.


Ernesto Eimil Reigosa

 
Ernesto Eimil Reigosa