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Publicado el 14 Julio, 2021 por María de las Nieves Galá León en Opinión
 
 

La Patria por delante

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PMaría de las Nieves Galáor MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

Tengo conmigo una foto del Mayor General del Ejército Libertador Antonio Maceo y Grajales. Fue la herencia sagrada de mi difunto abuelo Hermenegildo León. Recuerdo que, en una pared de la humilde casa de tablas y guano de palma real, sobresalía el rostro serio y hermoso del Titán de Bronce.

Desde pequeña lo tuve como un tío, sin saber quién era en realidad. Ya cuando aprendí a leer y los estudios formaron parte de mi hábito principal, descubrí la grandeza de un hombre que tuvo a la Patria en el centro de su corazón, que jamás aceptó migajas de los enemigos, y nunca temió al combate.

Mis abuelos maternos, con ocho hijos que criar y una miseria que mataba poco a poco, tuvieron a Maceo como un ángel al que pidieron para que su situación cambiara y pudieran seguir adelante. En medio de esas carencias, la historia y el amor a Cuba se alimentaron con perseverancia, haciendo reverencia a los mambises que lo apostaron todo por la independencia de la nación.

De ese néctar bebimos desde pequeños. La Revolución de enero de 1959 trajo a la familia, al barrio y a todo el país, las oportunidades tantas veces añoradas: escuela, médicos, mejores viviendas, facilidades de estudio…, mas, en el centro de todos, siguió siendo el respeto a la historia, la inyección cotidiana.

Bajo esa égida crecí, convencida de que la soberanía conquistada no se puede entregar bajo ningún concepto. Ha sido mucha la sangre derramada por miles de cubanos, jóvenes que en la flor de su edad dieron la vida por construir un proyecto justo, perfectible, y que en medio de dificultades y un bloqueo económico injusto y cruel resulta cada vez más complejo.

Cuando en el fragor de las contradicciones con España, algunos cubanos y españoles anexionistas pretendían la anexión de Cuba a los Estados Unidos, Maceo, al igual de José Martí, insistió que la independencia de la nación solo podía ser posible con el esfuerzo de los cubanos.

Vale recordar lo expresado por el Titán de Bronce al coronel Federico Pérez Carbó, el 14 de julio de 1896, ante las pretensiones del gobierno estadounidense de apropiarse de Cuba:

“De España jamás esperé nada; siempre nos ha despreciado y sería indigno que se pensase en otra cosa. La libertad se conquista con el filo del machete, no se pide; mendigar derechos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos. Tampoco espero nada de los (norte) americanos; todo debemos fiarlo a nuestros esfuerzos; mejor es subir o caer sin ayuda que contraer deudas de gratitud con un vecino tan poderoso”.

Así rechazó de manera categórica las posturas anexionistas que aún hoy, con todas las lecciones de prepotencia e irrespeto que el imperio da a la humanidad, algunos insisten en proponer.

En medio de las difíciles circunstancias que vive hoy la nación cubana, combatiendo con todas sus reservas e inteligencia la pandemia que afecta a la humanidad, los enemigos de la Revolución, al amparo del gobierno estadounidense, incitan a que se arrecie el bloqueo que tanto daño causa a la familia cubana; hablan de intervención humanitaria y corredor humanitario, como si la historia no hubiera puesto en evidencia lo que persiguen con esas falsas estrategias que atentan contra la soberanía de la nación.

Que a nadie le quepa dudas: Estados Unidos nunca ha cejado en su deseo de apropiarse de Cuba, aplaude y alienta los intentos de desestabilización ocurridos la víspera; destina cientos de millones de dólares para la subversión en la Isla e impone un bloqueo genocida, que ha sido y sigue siendo el principal responsable de carencias las económicas que nos agobian.

Como nos alertó Maceo: no esperemos nada de los americanos. Concentremos en resolver nuestros problemas; esforcémonos desde nuestros hogares, barrios y país en frenar la covid-19 que tanto daño y dolor nos causa. La disciplina y el cumplimiento de las medidas de protección siguen siendo las armas principales, amén de la vacunación, que ya está en camino.

Tenemos tesoros que proteger: aun en ese difícil contexto nuestros científicos han logrado desarrollar cinco candidatos vacunales contra el SARS-CoV-2, de los cuales uno, Abdala, ya fue aprobado para su uso de emergencia, con una eficacia demostrada del 92,28 por ciento.

Apoyemos los esfuerzos del gobierno y del Estado en estar ahí, donde más útiles somos, unidos, solidarios, altruistas, echando hacia delante nuestro país, pequeño en tamaño, pero grande en corazón; sigamos siendo el orgullo de todos las mujeres y hombres honestos del mundo, que confían en Cuba.

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María de las Nieves Galá León

 
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