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Publicado el 8 Agosto, 2021 por Rafael Pérez en Opinión
 
 

¿En qué lugar terminó Cuba?

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Por RAFAEL PÉREZ VALDÉS

La pregunta dominical era casi obligada: ¿En qué lugar terminó Cuba en los Juegos Olímpicos de Tokio? Y la respuesta va ya en el primer párrafo: en el 14, con siete medallas de oro, tres de plata y cinco de bronce, para un total de 15. Sí… ¡UNA HAZAÑA!

Ha sido la mejor ubicación en los últimos 13 años, por encima de Beijing 2008 (3-10-17=30), Londres 2012 (5-7-15) y Río 2016 (5-2-4).

Y también sin demora, como hicimos en el primer párrafo, queremos felicitar a todos los protagonistas directos o indirectos, incluidos los que no pudieron esta vez llegar a medallas (¡es muy difícil!), pero siempre nos regalaron el mejor de sus esfuerzos.

Una felicitación, por supuesto, al organismo deportivo que días antes ratificó el pronóstico, que en un momento pareció controversial, de que terminaríamos entre los 20 primeros, dicho sin temor a otros vaticinios errados de los últimos años.

Repasando nuestros medallistas

Los campeones fueron los luchadores Mijaín López (por cuarta vez, primer hombre en conseguirlo en su deporte) y el eléctrico Luis Orta; los boxeadores Roniel Iglesias, Arlen López, Julio César la Cruz y Andy López (en la madrugada dominical de nuestro país); los canoístas Serguei Torres y Fernando Dayán Jorge.

Las tres de plata las conquistaron Idalys Ortiz (su cuarta presea olímpica, convirtiéndose en nuestra judoca más destacada de la historia), el saltador de longitud Juan Miguel Echevarría, y el tirador Leuris Pupo (había sido campeón en los de Londres 2012).

Y las cinco de bronce las alcanzaron el saltador de longitud Maykel Masso (dos medallas para Cuba en ese evento), la discóbola Yaime Pérez, el boxeador Lázaro Álvarez (de nuevo en podio), el taekwondista Rafael Alba (devolviendo a su deporte a las preseas tras el bache en Río), y el luchador Reineris Salas (aprovechando pese a una importante lesión su tercer y último intento).

Una muy destacada actuación, a pesar de la calidad y los deseos de los otros competidores, de la pandemia, de las limitaciones, del Bloqueo de Estados Unidos, potenciado hasta extremos bajo el gobierno de Donald Trump. Ah, su sucesor, Joe Biden, quien no ha cambiado el rumbo criminal de las medidas, debía contagiarse del espíritu olímpico, de paz, humanismo, y aspirar a una medalla, lo cual parece hoy más difícil que haber celebrado los Juegos Olímpicos en medio de los rebrotes de la pandemia…

Vale la pena repetirlo: Sí… ¡UNA HAZAÑA!

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Rafael Pérez

 
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