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Publicado el 25 Agosto, 2021 por María de las Nieves Galá León en Opinión
 
 

Normativa necesaria

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María de las Nieves GaláPor MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

Con la publicación del Reglamento sobre el Trabajo a Distancia y el Teletrabajo en la Gaceta Oficial de la República de Cuba No. 72 extraordinaria del 18 de agosto de 2021, se da respuesta a las dudas que muchas administraciones y colectivos laborales y secciones sindicales tenían en torno a estas modalidades de empleo.

Tal como señala la Resolución 71/2021 de la Ministra del Trabajo y Seguridad Social (MTSS), este Reglamento tiene por objeto regular el trabajo a distancia y el teletrabajo, como formas de organización del trabajo, mediante las cuales los trabajadores realizan sus labores fuera del ámbito físico de la entidad, cumpliendo lo previsto en la legislación vigente.

¿Quiénes pueden optar por el Trabajo a Distancia y el Teletrabajo? ¿Quién asegura los medios tecnológicos que se requieren? ¿Cómo formalizar este tipo de relación laboral o modificar el contrato de trabajo inicial? Esas y otras importantes interrogantes son esclarecidas a través de esa norma jurídica, la cual merece sea estudiada con detenimiento por directivos y trabajadores.

Subraya en uno de sus artículos el referido Reglamento que “el empleador de conjunto con el sindicato correspondiente, definen, a partir de la estructura y plantilla de cargos aprobada, las áreas de trabajo y cargos en los que se puede utilizar el trabajo a distancia y el teletrabajo, siempre que la naturaleza de la actividad lo permita, lo que se incluye en el Convenio Colectivo de Trabajo”.

En el Artículo 4 se plantea, que quienes ejercen estas modalidades “reciben igual Retribución por el trabajo realizado, según la forma y sistema de pago que tengan aplicado y tienen los mismos derechos que los que laboran con presencia física en la entidad, salvo aquellos que son inherentes al trabajo presencial relacionados con la puntualidad, la asistencia al trabajo y la realización de trabajo extraordinario”.

En relación con los dispositivos y medios informáticos u otros medios a utilizar por los trabajadores, así como la conectividad, en el caso del teletrabajo, la Resolución expone que serán garantizadas por el empleador, el que certifica que “poseen la calidad requerida para el desempeño de su trabajo, a partir de realizar las prestaciones de activos fijos tangibles que forman parte del patrimonio y los bienes de la entidad, en cuyo caso se firman las actas de responsabilidad material que correspondan”.

Por otra parte, si los dispositivos y medios informáticos a utilizar son propiedad del trabajador, el empleador garantiza su mantenimiento y la conectividad necesaria que permita desarrollar el trabajo.

Esas y otras cuestiones de gran actualidad podrán encontrarse en dicho reglamento, estructurado en tres Capítulos, seis Secciones, una Disposición Transitoria y una Disposición Final.

Según se reconoce en la fundamentación para  la elaboración de la Resolución, publicada en el sitio web del MTSS, se tomaron en cuenta “los resultados de la investigación realizada, a solicitud de la Ministra de Trabajo y Seguridad Social, a través del Comité Técnico Asesor del MTSS; la que forma parte del Proyecto de Investigación Científica de la Universidad de La Habana (UH) titulado Diseño de un modelo de intervención socio psicológica para elevar la efectividad organizacional de las empresas cubanas, encabezado por la Facultad de Psicología, en el que tiene participación la Facultad de Ingeniería Industrial de la CUJAE”.

Añade que, para ese objetivo, “el grupo de investigadores de la Facultad de Psicología diseñó una encuesta denominada “Cuestionario sobre Teletrabajo/ Trabajo a distancia, versión directivos y versión trabajadores”, con el fin de mejorar sus condiciones y resultados.

Subraya que la aplicación de la encuesta fue canalizada por la dirección del MTSS, “a partir de la representatividad de todos los sectores laborales del país en los que se estaba trabajando mediante esas modalidades de empleo”.

La indagación abarcó a 322 224 personas, de ellos, 298 507 trabajadores, a distancia (92%) y, 23 717, en teletrabajo (8%).

De acuerdo con la nota del sitio web, “los resultados de dicha investigación, validan la pertinencia del teletrabajo y el trabajo a distancia como formas de organización del trabajo, de una mayor aplicación de ellas y, en consecuencia, la necesidad de establecer una normativa específica que reglamente su adecuada implementación”.

 

 

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María de las Nieves Galá León

 
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