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Publicado el 8 Abril, 2020 por María Luisa García Moreno en Palabreando
 
 

Palabreando. Cubanísimo y caribeño

Por su origen africano, la palabra bachata es nuestra y corre por nuestra sangre; suena cubana, caribeña y americana.         

Por  MARÍA LUISA GARCÍA MORENO

De origen africano, el término bachata aparece en el DRAE (2001) como “juerga, jolgorio” y, además, da nombre a un “canto popular dominicano”. Recoge los derivados bachatear –en Cuba y Puerto Rico equivale a “divertirse, bromear”– y bachatero, -a, que en Dominicana se refiere a la “persona que se dedica a componer o a cantar bachatas”, y en Cuba y Puerto Rico, a la “persona amiga de bromear y divertirse”.

El María Moliner y el Alkona precisan que su uso se restringe a áreas caribeñas (Cuba y Puerto Rico) como “reunión de gente que se divierte, juerga, holgorio o jolgorio”. El Léxico mayor de Cuba, de Esteban Rodríguez Herrera, define: “diversión, fiesta, jolgorio, pasatiempo rumboso; broma, juego, bacha”, considerada esta última como forma apocopada, y añade entre los derivados bachateo, aunque precisa que es de poco uso. En el Diccionario básico escolar, del Centro de Lingüística Aplicada, de Santiago de Cuba, se le define como forma coloquial, y precisa: “reunión algo informal y bulliciosa donde las personas beben, bailan y se divierten”, “intercambio bullicioso de bromas, burlas o chistes” y también, como “música popular dominicana”.

En cuanto al Diccionario ejemplificado del español de Cuba, de Antonia María Tristá y Gisela Cárdenas, además de acepciones que reiteran lo dicho, incorpora las siguientes: “burla que se hace a alguien, diciéndole algo en tono de broma o chiste” y “situación de alboroto y bullicio en la que la gente se divierte”. Este importante texto ofrece ejemplos de nuestra literatura o del habla popular: “[…] el ambiente de familiar guasa, de sana coña, de amistoso vacile, de sabatina bachata […]” (Guillermo Rodríguez Rivera) y “Compadre, dejen la bachata con otro, cójanla con otro, que ya me están llenando la cachimba de tierra y le voy a tener que sonar un yiti a alguien […]” (Manuel Cofiño). Los ejemplos citados permiten reafirmar el carácter coloquial de la palabra y ofrecen una idea de algunos sinónimos tan cubanos, populares y coloquiales como el propio término en cuestión. Además, este lexicón ofrece una curiosa lista de sinónimos: bacha, bonche, changa, chotería, cumbancha, fiesteo, gozadera, guaracha, guasa, guasabeo, güiro, jarana, jodedera, pachanga, rebambaramba, recholata, rumba, rumbantela, vaciladera…, entre otros.

En fin, precisamente por su origen africano, la palabra bachata es nuestra y corre por nuestra sangre; suena cubana, caribeña y americana.           


María Luisa García Moreno

 
María Luisa García Moreno