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Publicado el 30 Diciembre, 2020 por María Luisa García Moreno en Palabreando
 
 

La gratitud, como las flores…

Lo dijo nuestro José Martí: “La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes”
José Marti: La gratitud, como ciertas flores...

Ilustración en Ofrases

Por  MARÍA LUISA GARCÍA MORENO

Se acerca el final de un año difícil como pocos, en el que a los grandes obstáculos que para los cubanos representa siempre el bloqueo, se suma todo lo trágico que ha acarreado y acarrea aún la pandemia de la covid-19 -recuerde que el término ya se ha lexicalizado y puede escribirse, como ocurre con cualquier enfermedad, con minúsculas.

A pesar de todo, pensar en cosas buenas nos lleva a la palabra gratitud, que procede del latín gratitūdo, y esta de gratus, “agradecido, grato”. Guarda parecido con su equivalente en otras lenguas romances, como el catalán gratitud, el francés gratitude, el gallego gratitude, el italiano gratitudine y el rumano gratitudine.

Entre sus sinónimos stán agradecimiento, reconocimiento, correspondencia, obligación, lealtad, cariño, amistad, congratulación. Y porque los sinónimos no expresan exactamente lo mismo, una palabra nos lleva a la otra y la otra a una reflexión: ¿cómo podemos corresponder por todo lo que recibimos, por todo lo que tenemos garantizado, incluso, en estas condiciones?

De igual forma, entre los antónimos o contrarios de gratitud se hallan desagradecimiento, ingratitud, deslealtad, enemistad. Solo mencionaré que, en su inmortal obra El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes y Saavedra expresa: “Entre los pecados mayores que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ateniéndome a lo que suele decirse: que de los desagradecidos está lleno el infierno”.

Los cubanos somos agradecidos y expresamos nuestra gratitud con un vigoroso aplauso a nuestro personal de salud y a todos los que, de una u otra forma, están en la primera trinchera, desde los científicos hasta el más humilde trabajador, de cuya labor dependemos para subsistir. También merece nuestro reconocimiento la dirección del país que, a diferencia de lo que ocurre en otros lugares del mundo, ha sabido priorizar la vida humana. Lo dijo nuestro José Martí: “La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes”. Y con esa humildad que caracteriza al cubano, damos las gracias y les deseamos mucha salud a todos para el próximo año.


María Luisa García Moreno

 
María Luisa García Moreno