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Publicado el 12 Agosto, 2021 por María Luisa García Moreno en Palabreando
 
 

Deporte y palabras

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¡Regresa la pelota!

Foto: granma.cu

En la Olimpiadas 2020 se incorporan o reincorporan varias disciplinas deportivas, entre ellas, el beisbol, nuestro deporte nacional.

Procedentes de los términos del inglés baseball y softball, los nombres de estos deportes se han adaptado al español como beisbol –de uso en México, Guatemala, Colombia, Venezuela, Cuba y República Dominicana–, béisbol –empleado en el resto de América y en España– y pelota –en países del área caribeña; y softbol, sóftbol y sófbol. También hay casos, aunque menos, en que se utiliza la traducción literal bola suave.

La escalada deportiva se define en el Diccionario terminológico del deporte como una “modalidad de alpinismo que consiste en progresar sin elementos artificiales por paredes verticales o extraplomadas –por asociación con la plomada, instrumento que señala la verticalidad–, mediante técnicas de agarre a la superficie y con el apoyo de material para evitar una caída o reposar”. Aporta a la lengua el vocablo búlder, preferible al anglicismo boulder, que denomina la modalidad de “escalada sin cuerda por paredes que presentan grandes dificultades”.

El karate o kárate –procede del japonés y significa “mano vacía”–  es la “modalidad de lucha, basada en golpes secos realizados con el borde de la mano, los codos o los pies, y que se considera un arte de defensa”.

El skateboarding o skateboard –en inglés, con los acortamientos skating y skate– y monopatinaje o patinaje en tabla –en español– surgió en los años sesenta, como expresión del deseo de practicar el surf en tierra. Apareció como deporte extremo o de riesgo controlado –“actividades de ocio o profesionales con un componente deportivo que comparten una real o aparente peligrosidad por las condiciones difíciles o arriesgadas en las que se practican”–. Su implemento es la patineta o monopatín.

Según el Diccionario de la lengua española, el surf es el “deporte náutico consistente en mantenerse en equilibrio encima de una tabla especial que se desplaza sobre la cresta de las olas”. Es una práctica originaria de Hawái y Tahití. Del sustantivo se han derivado el verbo surfear y los también sustantivos surfista, que alude a la persona que practica este deporte, y surfero, en referencia a los aficionados.

Todo lo que surge tiene su respaldo en la lengua que hablamos.

MARÍA LUISA GARCÍA MORENO

 

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María Luisa García Moreno

 
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