Una cámara soviética cambió la forma de tomar fotos
Como en el caso de muchas invenciones, no pudo con sus rivales comerciales, pero sus creadores podrÃan afirmar una cosa: consiguieron innovar primero
La cámara innovadora Sport terminó convertida en una anécdota en la historia de la fotografÃa. (Foto: Wikipedia)
Es algo que hoy en dÃa damos por sentado. Cuando tomamos una fotos miramos por el visor para tener una idea bastante precisa de lo que aparecerá en la imagen.
Sin embargo, los primeros fotógrafos tenÃan que adivinar el resultado porque no podÃan ver directamente lo que estaban capturando a través del lente.
La intrigante historia de los “fantasmas” que aparecen en las fotografÃas
Hacia finales del siglo XIX algunas cámaras encontraron cierta forma de solucionar el problema, utilizando un espejo oscilante que reflejaba la visión del objetivo al fotógrafo que miraba en la parte de arriba de la cámara.
Pero se trataba de algo rudimentario. Muchas veces habÃa que levantar el espejo por separado con una cuerda, antes de que la cámara pudiese ser usada.
Y las máquinas eran enormes.
A medida que las cámaras se encogieron de tamaño y se volvieron más portátiles, la necesidad de tener este visor “a través del objetivo” se hizo más patente.
Prisma innovador
El problema apenas se resolvió en la década de los años 30 del siglo pasado cuando una cámara que contenÃa una simple, pero ingeniosa, invención apareció en la Unión Soviética.
Cuadrada y voluminosa, la Sport comenzó a ser fabricada en 1937 por GOMZ en lo que entonces se llamaba Leningrado (hoy San Petersburgo).
Las instrucciones para utilizarla no eran muy amigables, pero su golpe maestro fue la inclusión de un prisma, parecido a una caja, que descansaba sobre el cuerpo de la cámara y contenÃa espejos que reflejaban la visión del lente hacia arriba fuera de la máquina.
Fue la primera cámara con un prisma de ese tipo, un “réflex de objetivo único” o SLR (por sus siglas en inglés) y este invento terminarÃa llevando a los “pentaprismas” que se encuentran en las cámaras modernas, que hacen rebotar la luz a través de un visor trasero.
“En mi opinión, la Sport marcó un hito revolucionario en la industria fotográfica soviética y mundial, y sirvió de trampolÃn para las posteriores cámaras SLR de 35mm”, dice Vladislav Kern, quien dirige la página sobre historia fotográfica soviética
Sin ojo comercial
Sin embargo, a pesar de su importancia, la Sport pasó a ser una simple anécdota en la historia de la fotografÃa.
La superó con creces el éxito de la Kine Exakta, una cámara tan admirada que fue la usada por el actor James Stewart en la clásica pelÃcula de Alfred Hitchock “La ventana indiscreta”.
El director general de la Real Sociedad Británica de FotografÃa, Michael Pritchar, apunta que “técnicamente, la Sport es muy influyente, pero nunca se vendió mucho fuera de la Unión Soviética”.
Añade Pritchar que la Kine Exakta tuvo más impacto por ser comercializada fuera de Alemania y tener una exportación más amplia.
Además, en su momento se la consideró como innovadora, evolucionando hasta convertirse en lo que llamamos un “equipo de cámara” con distintos lentes y toda clase de accesorios. “Ese ciertamente no fue el caso con la Sport”, sentencia Pritchar.
Kern también destaca que la Sport no era una cámara muy fácil de usar. “Era algo incómodo mirar a través del visor. El ángulo era muy raro”, señala.
La Sport experimentó varias modificaciones y, en total, se fabricaron unas 20.000. Su producción solo se detuvo cuando los invasores alemanes sitiaron Leningrado en 1941.
“Se podrÃa decir que la Sport es el Betamax del mundo de las cámaras fotográficas”, dice Pritchard. Como en el caso de muchas invenciones, no pudo con sus rivales comerciales, pero sus creadores podrÃan afirmar una cosa: consiguieron innovar primero. (Con información de BBC)


