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Publicado el 14 Julio, 2016 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

Eyaculación femenina: ¿fábula o realidad?

Estudiosos de la sexualidad femenina, cuestionan si la mujer siente o no orgasmos durante la relación sexual

 

El orgasmo femenino no es una fábula

El orgasmo femenino no es una fábula

La noción sobre la eyaculación femenina no es nueva, existen referencias desde la Antigüedad. Aristóteles e Hipócrates se refirieron a ella en sus obras y la consideraron algo natural. San Agustín, habló del tema en el siglo V en su libro Ciudad de Dios: “Los hombres, en su comercio carnal, con ayuda de Líbero, expelen los sémenes y quedan libres. Y esto mismo dicen que hace en las mujeres Líbera, porque también dicen que ellas expelen los sémenes”.

En el año 1500 la literatura médica trata sobre el tema, y fue algo socialmente aceptado durante los siguientes cuatro siglos, hasta que la cultura más reservada del siglo XIX y XX lo eliminó de la vida sexual. Richard von Krafft-Ebing y Sigmund Freud hablaron de la eyaculación femenina como una disfunción sexual.

El punto G es el eje que coordina el ritmo del clítoris, la uretra, la pared vaginal y la red de nervios, músculos y glándulas de todo el conjunto vaginal.

El punto G es el eje que coordina el ritmo del clítoris, la uretra, la pared vaginal y la red de nervios, músculos y glándulas de todo el conjunto vaginal.

En 1950, el médico Ernst Grafenberg descubrió las glándulas parauretrales de Skene, conocidas luego como punto G en su honor, y que son la clave de la eyaculación femenina. Alfred Kinsey, Masters y Johnson, sexólogos de la época, se dedicaron a investigar el asunto, llegando a la conclusión de que la eyaculación no era orina, pero la comunidad científica se burló de ellos, y clasificaron el fenómeno como incontinencia urinaria.

Durante la historia de la medicina se ha demonizado la sexualidad femenina: ablaciones de clítoris, masturbación y vibradores para tratar la “histeria”, y el mito de la eyaculación femenina son sólo algunas pruebas de ello.

La eyaculación femenina desde el punto de vista biológico

¿Cómo trabaja el cuerpo de una mujer para eyacular? El punto G funciona como una fuente de placer sexual. Es una parte de la esponja uretral, con una sensibilidad enorme que reacciona favorablemente al roce o la presión.

La habilidad de un amante a la hora de estimular este punto en particular, llevará a la eyaculación

Female Ejaculation and the G-Spot (Hunter House)

Female Ejaculation and the G-Spot (Hunter House)

de la mujer en el mejor de los casos. Se puede afirmar que el líquido que expulsan las féminas no es orina: aunque los análisis químicos muestran que este líquido tiene trazas de urea y creatinina, y altos niveles de glucosa y una enzima que se encuentra en el esperma, aunque lógicamente, no contiene espermatozoides.

La sexóloga Deborah Sundahl,- autora de Female Ejaculation and the G-Spot (Hunter House), considera que hay una epidemia de mujeres que retienen la eyaculación por miedo, o por confundirlo con las ganas de orinar, que es uno de los síntomas de que se va a producir este fenómeno. Para Sundahl, esta es “la puerta a un amor e intimidad más profundos”.

No todas las mujeres sienten lo que llamamos orgasmo, aunque  todas están preparadas biológicamente para hacerlo. No pocos consideran que la eyaculación femenina  u orgasmo, está muy alejada de ser un mito y que solo hace falta un buen amante que lo consiga.

En fin, como diría un colega, ante argumentos y puntos de vista diferentes, que cada cual saque sus propias conclusiones.

“El cuerpo de una mujer es como un violón: se necesita un músico excelente para tocarlo bien”, aseguran que dijo el escritor estadounidense J. D. Salinger./bbc.com

“El cuerpo de una mujer es como un violón: se necesita un músico excelente para tocarlo bien”, aseguran que dijo el escritor estadounidense J. D. Salinger./bbc.com

(Con información de curiosidades.com y elconfidencial.com)

 


Redacción Digital

 
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