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Publicado el 18 Noviembre, 2016 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

¿Laboradictos?

Ser trabajador es una virtud, pero el exceso puede llevar a una adicción al trabajo y en consecuencia, a un riesgo psicosocial. Para los adictos el valor del trabajo es superior a las relaciones interpersonales y familiares

Se observa por los especialistas que una cantidad casa vez mayor  de trabajadores, desarrolla un tipo de adicción sin sustancia, que se ha denominado adicción al trabajo. Este exceso de contenido no siempre se explica por necesidades laborales objetivas, sino por necesidad psicológica de la persona afectada.

Ser trabajador es una virtud, pero el exceso puede llevar a una  adicción al trabajo y en consecuencia, a un riesgo psicosocial. Para los adictos el valor del trabajo es superior a las relaciones interpersonales y familiares. Esta obsesión por asumir cada día un mayor número de tareas, genera conflictos en el medio laboral y familiar.

Una particularidad de la adicción al trabajo que la diferencia de otras adicciones es que generalmente y no siempre con razón, se alaba y recompensa a la gente por trabajar en demasía, algo que no ocurre con otras adicciones.

El término inglés que define la adicción al trabajo es workaholism que vincula el concepto de trabajo con el alcoholismo, relacionándolo, por tanto, con una drogodependencia.

La adicción al trabajo que afectaba principalmente a los hombres, en los últimos años se ha extendido entre las mujeres y se calcula que más del 20% de la población trabajadora mundial presenta este peligroso hábito.

La adicción al trabajo que apareció en 1968, cuando un profesor americano de religión, Oates, lo utilizó para referirse a él y lo comparó con el alcoholismo. Más tarde, lo definió workaholism como una necesidad excesiva e incontrolable de trabajar incesantemente, que afecta a la salud, a la felicidad y a las relaciones de la persona.

La adicción al trabajo se manifiesta entre otras como:

  • Necesidad de tener el control de toda la actividad laboral.
  • Relaciones sociales y familiares deficientes.
  • Incapacidad para delegar tareas entre los subordinados y a trabajar en equipo.

El laboradicto es aquel que dedica más tiempo al trabajo de lo que es requerido por las circunstancias. Pero además, no sólo es una cuestión cuantitativa de horas de dedicación, sino cualitativa, aquellas personas que hacen del trabajo el núcleo central de su vida. Los workaholics no son capaces de tomarse tiempo libre porque en seguida la falta de actividades les genera insatisfacción y agobio.

Para el laboradicto el trabajo es el único objeto de su vida, ya que muestra desinterés por otros ámbitos que no sea su trabajo y porque es incapaz de dejar de trabajar.

En la adicción al trabajo se pueden encontrar:

Cuando la actividad se convierte en una idea obsesiva, ocupando la mayor parte de la vida del trabajador.

No es reconocida por el trabajador

Se caracteriza por la extrema actitud laboral (trabajan fuera de hora, fines de semana o en vacaciones

Dedica una gran parte del tiempo a las actividades laborales con consecuencias negativas a nivel familiar y social

Entre los factores de riesgo se pueden señalar:

El temor a perder el trabajo.

La competitividad que existe en el mercado laboral, en donde es más valorado el que lo deja todo por el trabajo, que el que cumple sólo con su horario.

La fuerte necesidad de conseguir el éxito y el puesto deseado.

La incapacidad para negarse ante un jefe sobre peticiones que pueden bien posponerse para el día siguiente.

El temor a los jefes prepotentes, exigentes y que amenazan constantemente al trabajador con perder su empleo.

La falta de organización, que permite la acumulación y sobresaturación del trabajo.

La incapacidad para establecer prioridades.

Algunos rasgos comunes de las personas adictas son:

La necesidad de reconocimiento social de su trabajo.

La mayoría de los adictos al trabajo son personas con un puesto de responsabilidad y con posibilidades de ascenso. Podemos decir que utilizan el trabajo como refugio para escapar de otros problemas.

Ser incapaz para tomarse vacaciones o descansar.

Sentir la imposibilidad de abandonar al final de la jornada un trabajo inacabado.

Ser incapaz de rechazar ofertas de trabajo adicional.

Quedarse el último en la empresa.

No delegar y realizar o supervisar todo personalmente.

Tener un nivel de ansiedad elevado.

Aunque muchos profesionales estarían incluidos dentro de la adicción; hay que tener en cuenta que hay personas que disfrutan con su trabajo, que se hallan motivada con él y que pese a eso mantienen un equilibrio entre el trabajo, la familia y el ocio.

Todo trabajador tiene que tener en cuenta que:

Hay una gran cantidad de cosas para disfrutar, no sólo el trabajo.

En las tareas laborales es importante y necesario delegar.

La jornada laboral normal es de ocho horas y ello constituye una conquista histórica.

El trabajo en horario extra o para realizar en casa después de la jornada, debe ser la excepción.

Además, el abordaje psicoterapéutico de la adicción al trabajo deberá realizarse con el mismo esquema que cualquier otra adicción, para recobrar el equilibrio laboral y personal en su vida.

(Fuentes: Google y psicologia-online.com)

 


Redacción Digital

 
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