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Publicado el 13 Enero, 2017 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

Dieta “sana” causa obesidad y “superfruta” que puede evitarla

La dieta occidental, rica en grasas y azúcares, no solo causa obesidad en roedores, sino que también provoca hiperfagia; en tanto que la

La dieta occidental, que contiene muchos alimentos con altos niveles de azúcares y grasas, provoca elevaciones de señales endocannabinoides en los órganos periféricos, lo que hace que las personas coman más de lo debido, reza un estudio llevado a cabo por científicos de la Universidad de California en Riverside (EE.UU.).

“Nuestro estudio demuestra que suprimir receptores endocannabinoides del sistema nervioso periférico es un método terapéutico efectivo para tratar la sobrealimentación y la obesidad inducida por la dieta”, señaló Nicholas DiPatrizio, profesor asistente de Biomedicina que dirigió la investigación.

Según el autor del estudio, este método “tiene una serie de ventajas sustanciales” sobre otras drogas tradicionales que “interactúan con el cerebro y causan efectos secundarios psiquiátricos”.

DiPatrizio y su colega Donovan Argueta llegaron a esta conclusión mediante la observación del comportamiento, estado de salud y funcionamiento del cerebro de ratones que consumían una gran cantidad de azúcar y grasa.

Al final resultó que, esa dieta no solo llevó a los roedores a la obesidad, sino que también les causó hiperfagia, es decir, una excesiva e inexplicable ansia por la comida.

Según DiPatrizio, este fenómeno estuvo acompañado por un gran aumento de la concentración de los llamados endocannabinoides en el intestino y en la sangre de los ratones.

En próximas investigaciones, los científicos planean averiguar exactamente qué componentes de la dieta occidental provocan que el cuerpo produzca más endocannabinoides y también identificar los genes que controlan esta reacción.

La ‘superfruta’ que puede evitar la obesidad y la diabetes tipo 2

Un estudio de la Universidad de Oklahoma (Estados Unidos) indica que el consumo de mangos previene la pérdida de las bacterias saludables que provoca la ingesta excesiva de grasa y, por tanto, ayuda a evitar enfermedades como la obesidad y la diabetes tipo 2.

Para llegar a esta conclusión, los autores de este documento establecieron que 60 ratones seguirían cuatro dietas con diferentes niveles de grasa y mango y los mismos porcentajes de otros alimentos durante 12 semanas. Los resultados mostraron que los animales que consumieron mangos perdieron muchas menos bacterias intestinales beneficiosas.

El investigador principal, Edralin Lucas, subraya que ya se conocía que esta fruta tropical es “una fuente excelente de fibra y ofrece la posibilidad de evitar la obesidad, disminuir el nivel de azúcar en sangre y mejorar la inmunidad”, pero ahora han comprobado que “ayuda a mantener la salud intestinal y regula los niveles de bacterias beneficiosas”, escribe PR Newswire.

Eso sí, Lucas ha insistido en que aún tienen que demostrar si “estos resultados se pueden aplicar en los seres humanos”.

 


Redacción Digital

 
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