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Publicado el 25 Marzo, 2017 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

Espejito, espejito… ¿quién es la más bonita?”

El llamado “síndrome del espejo” es más frecuente de lo que pensamos

El “Síndrome del Espejo” es un trastorno que consiste en la obsesión de la persona por encontrar defectos de su cuerpo cuando está contemplando su propia imagen, dijo la psicóloga Ana Cecilia Velázquez Conchas.

La especialista de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) manifestó que este trastorno es el resultado de una necesidad enfermiza de sentirse atractivo y es cada vez más común en esta sociedad, la cual focaliza su atención en la perfección física.

Cuando nos miramos al espejo, nos puede afectar en la manera de relacionarnos con los demás y también con nosotros mismos. El llamado “síndrome del espejo” es más frecuente de lo que pensamos.

La experta señaló que otro de los trastornos relacionados con el “Síndrome del Espejo” es la vigorexia, la cual consiste en hacer ejercicio desmedido para mantenerse en forma.Este problema, afirmó, se presenta debido a un desorden emocional que provoca que la persona se vea a sí misma de manera distorsionada ante el espejo y esta percepción los lleva a realizar ejercicios físicos constantes de manera obsesiva compulsiva sin importar las consecuencias.

Velázques Conchas resaltó que las personas que padecen este síndrome se obsesionan con sus defectos e incluso imaginan otros que no poseen. “Esto les puede llegar a ocasionar una depresión o algún otro tipo de problema mental y emocional, al grado de que pueden llegar a tener serias consecuencias en su interacción con la sociedad por temor a ser rechazados”, afirmó.

El síndrome del espejo se vuelve una patología que atender cuando deriva en casos de bulimia y anorexia, dos trastornos muy frecuentes en la adolescencia y sobre todo en las mujeres.  No importa cuánto adelgacen, las muchachas (y algunos muchachos también) siempre se verán gordas y feas, producto de una distorsión a nivel cognitivo.

¿Cómo sobrellevar el síndrome del espejo?

Ante todo se debe dejar de lado los prejuicios y las comparaciones. No somos mejores ni peores que los demás, sólo diferentes. Más gordo, más delgada, más alto, más pequeña, menos bonito, más fea… sólo son apreciaciones arbitrarias.

Cada persona es bella por sus características particulares, somos únicos e irrepetibles. El  narcicismo como variante del síndrome del espejo, es la admiración excesiva y exagerada que siente una persona por sí misma, por su aspecto físico o por sus dotes o cualidades.

Es fundamental convertirnos en nuestros mejores amigos y cómplices,  no prejuzgar nuestra imagen por lo que nos devuelve el espejo. Si estamos bien de ánimo, felices y satisfechos, es lo importante.

La percepción de nuestro físico, es sólo un reflejo de nuestro estado interno. No debe ser fundamental por cómo se ve nuestro cuerpo. Seguramente, tendrás una percepción diferente de la imagen del espejo, si te miras un día que estás triste y lo comparas con otro donde te sientes feliz.

Cuando nos podemos reír de nosotros mismos, luego tenemos la posibilidad de hacerlo con los demás. (Fuentes: lamenteesmaravillosa , informador.com.mx)


Redacción Digital

 
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