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Publicado el 17 Julio, 2017 por Prensa Latina en ¿Sabías?
 
 

Amores que terminan en sangre

Los feminicidios son el problema más visible y extremo, y ocurren cuando se permiten los hechos violentos y por ello lo preocupante es la violencia doméstica, algo que está 'instalado entre los italianos'

Roma, 17 jul.- En 2016 una mujer murió cada tres días a manos de la persona que decía amarla, mientras desde enero de este año hasta hoy son 38 las asesinadas, solo en Italia (¿A cuánto se elevará este horrible dato en el mundo?)

De las italianas ultimadas, una fue apuñaleada la víspera de la audiencia judicial para hacer efectiva la separación de su ex, otra murió de tres disparos en plena calle a manos de su amante renuente a aceptar el alejamiento y una tercera sucumbió tras una brutal golpiza.

Una quinta fémina está hospitalizada luego de ser golpeada por su pareja, quien la dio por muerta y se suicidó al lanzarse desde un puente.

Cuatro mujeres muertas y una en estado crítico en apenas 24 horas en Cagliari, Siena, Roma, Bari y Caserta, ciudades distantes entre sí, crímenes que avivaron las protestas contra el feminicidio.

El diario La República en su sitio web bajo el título ‘La violencia en el ámbito doméstico contra las mujeres: todos los casos’, presenta todas las mujeres asesinadas y destaca la alarmante frecuencia de este tipo de hechos.

En varios escenarios, organizaciones sindicales y el movimiento ‘Ni una menos’, realizan acciones para protestar contra este fenómeno y crear conciencia en la sociedad sobre la necesidad de erradicarlo.

En ese sentido, promueven la idea de que el enfrentamiento al feminicidio, va más allá del incremento de las condenas tal y como se examina actualmente en el parlamento, y demanda una transformación radical de la sociedad.

El senado italiano aprobó por unanimidad en enero último crear una comisión para investigar el feminicidio y todas las formas de violencia de género en Italia, la cual dispondrá de un año para las indagaciones sobre causas y condiciones coadyuvantes, así como proponer medidas concretas para orientar la acción preventiva.

Del estudio deberán derivarse soluciones legislativas y administrativas para la prevención del fenómeno, la protección de las víctimas y de los niños involucrados.

Según el Instituto Nacional de Estadisticas, en 2016 ocurrieron 110 asesinatos de mujeres (otros medios se refieren 120), la mayoría en el norte del país, en el seno de la familia, con un promedio de edad de 50,8 años, asesinadas por hombres en el 92,5 por ciento de los casos.

Por regiones, Lombardía tiene el mayor número de víctimas, seguida de Véneto, Emilia Romaña, Toscana, Lacio y Piemonte.

La figura familiar de mayor riesgo es la madre, cuyos hijos terminan huérfanos, abandonados y traumatizados por el resto de sus vidas.

Por demás, el proyecto de ley para proteger a los niños que quedan desamparados como consecuencia de este delito, entró en el parlamento el 26 de mayo de 2016, fue aprobado por unanimidad el primero de marzo pasado en la Cámara y espera ahora por el Senado.

De acuerdo con datos del Instituto de Investigación Económica y Social citados por el diario La Repubblica, en el período 2000-2015 en Italia se produjeron más de dos mil 800 feminicidios, de ellos mil 740 en la última década.

Durante la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de este año, hubo movilizaciones en Roma, Bolonia, Florencia, Turín y Milán, entre otras ciudades italianas, para condenar la violencia de género.

En esa ocasión, el presidente Sergio Mattarella calificó de ‘inaceptable, una herida para toda la sociedad’ la violencia contra la mujer, conducta que degrada la dignidad humana, ‘reflejo del abandono de los valores de nuestra civilización basada en la igualdad de todas las personas y los ciudadanos’.

Para Paola Di Nicola, jueza de investigaciones preliminares del Tribunal de Roma, feminicidio y mafia, son más de lo mismo, tienen el mismo valor cultural, social y criminal y como tal deben ser tratados.

Consideró que el Estado debe hacer iguales esfuerzos para enfrentar el asesinato de mujeres, como los que realiza contra la mafia, pues el feminicidio se ve como un hecho común, entronizado en la sociedad como ‘algo inevitable’, lamentó la autora del libro, ‘La Jueza, una mujer en la magistratura’.

El propio Mattarella, en la celebración por el Día de la República, el 1 de junio último, apeló a la necesidad de asegurar la ‘cohesión social y la seguridad institucional y público’ y se pronunció en contra de ‘los flagelos intolerables de feminicidio, la violencia de género, la intimidación’.

Asuntos que, como dijo, pueden ser abordados no sólo a través del uso de instrumentos de prevención requeridos por la ley, sino también con iniciativas de educación y sensibilización.

También en declaraciones a la prensa Gabriella Moscatelli, presidenta del Teléfono Rosa, asegura se han dado algunos pasos para detener el fenómeno, sobre todo para que la mujer amenazada no se sienta tan sola, pero a su modo de ver el problema empeora.

Los feminicidios -apuntó- son el problema más visible y extremo, y ocurren cuando se permiten los hechos violentos y por ello lo preocupante es la violencia doméstica, algo que está ‘instalado entre los italianos’. (Silvia Martínez/PL)


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