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Publicado el 1 Julio, 2017 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

Más vida a menos estatura

Hombres alto y bajito

(vix.com)

Al parecer, en muchas especies, desde moscas a perros, pasando también por humanos, cuanto más pequeño es uno mayor es su esperanza de vida. ¡Malas noticias para los altos!

Esta relación observada en la naturaleza es precisamente la que llevó a los biólogos a estudiar el origen de la correlación entre tamaño y
longevidad. Por tanto, los científicos decidieron observar detenidamente las moléculas que provocan el crecimiento en nuestro cuerpo y una de las más importantes es la hormona del crecimiento, que se produce en el cerebro y recorre todo el cuerpo.

Esta hormona se adhiere luego a las células, encajando en una especie de puerto que posee la célula llamado receptor de la hormona del
crecimiento. Este enlazamiento provoca una señal que hace que las células crezcan más rápidamente. A su vez, las células pueden también
liberar otras moléculas de señalización por su propia cuenta llamadas factores de crecimiento.

Bien, pues aproximadamente un 25% de los humanos posee una mutación en el gen de los receptores de la hormona del crecimiento, en el que
falta una porción de ADN. No se trata de un grave problema, de hecho los receptores en la gente que tiene esta mutación también funcionan,
aunque su forma es ligeramente diferente. Al parecer, estudios anteriores realizados en la década de los 2000 sugerían que los niños
que mostraban esta mutación crecían menos. ¿Habría también una relación entre esta mutación y la longevidad?

Para descubrir la respuesta, un equipo de investigación israelí, encabezado por el doctor Gil Atzmon (genetista de la Universidad de Haifa) se propuso estudiar a 567 varones de la comunidad judía Askenazi con más de 60 años, así como a sus hijos. Obviamente el estudio duró unos cuantos años. ¿El resultado? Pues en efecto, el 12% de los hombres del grupo estudiado que superaron los 100 años mostraban está mutación. Esta proporción era aproximadamente tres veces mayor que la observada en hombres de 70 años de edad.

Obviamente, la muestra empleada en este trabajo no es excesivamente grande, por lo que haría falta realizar estudios mucho mayores, pero
las pistas parecen indicar que ahí hay algo interesante. De hecho, el propio Atzmon reconoce no tener ni idea de por qué esta mutación
favorece una longevidad hasta 10 años mayor en aquellos varones que la muestran, pero no obstante espera que el estudio de los genes
relacionados permitan desarrollar fármacos capaces de imitar sus efectos en un futuro próximo.

El trabajo del equipo de investigadores dirigido por Gil Atzmon acaba de publicarse en Science Advances. (Yahoo Noticias)

Un grupo de investigadores del Albert Einstein College de Medicina, realizaron un estudio relacionando la estatura con la posibilidad de padecer cáncer.

¿Sabías que la personas de baja estatura viven más que las altas?

Personas más altas viven menos.

(vix.com)

Ser alto tiene muchas ventajas y quienes son de poca estatura, muchas veces se encuentran con diversas dificultades, sin embargo, parecería que ser bajo no es tan malo. Según estudios recientes, las personas bajas viven más que las altas, y en términos generales, también son más saludables.

No lo decimos para consolar a quienes deben ponerse en puntas de pie para alcanzar los estantes más altos en el supermercado, sino porque se trata de un hecho científico. Profundicemos un poco en ello.

Tener baja estatura no evidencia muchas ventajas en el día a día, pero si a largo plazo, mientras que los más altos quizá no deban esforzarse tanto para alcanzar las cosas, si tendrían menos tiempo para disfrutar esos centímetros extra. Un grupo de investigadores del Albert Einstein College de Medicina, realizaron un estudio relacionando la estatura con la posibilidad de padecer cáncer.

Una mujer de estatura promedio en China, que es más alta que la media en Guatemala, tiene un 13% más de posibilidades de padecer cualquier tipo de cáncer. Peor aún resulta para las holandesas: con una estatura promedio de 168 centímetros, tienen un 25% más de probabilidades de padecer cáncer que las guatemaltecas. Por cada 10 centímetros extra del promedio, las probabilidades suben en un 13%.

En el caso de los hombres, la cuestión tampoco mejora demasiado. Tras estudiar a un grupo de soldados de la Segunda Guerra Mundial que llegaron a la edad de 70 años, aquellos que medían menos de 163 centímetros vivían un promedio 2 años más que sus colegas más altos.

Además, en estas naciones “altas”, solo 48 personas en 1 millón llegaban a los 100 años, en comparación a las 77 por millón en las zonas con población de menor estatura en el viejo continente. Claramente hay una relación entre estatura y longevidad, pero ¿cuál es la causa?

Hombre y mujer de diferentes estaturas.

(vix.com)

Los estudios han demostrado que la gente baja vive más y tiene menos enfermedades que los altos, pero a qué se debe. Se cree que el organismo de las personas altas no funciona de manera tan eficiente como en el de la gente baja o promedio, sus cuerpos tienen mayor cantidad de células, por lo que las posibilidades de que alguna de estas se vuelva maligna son mayores.

Asimismo, la sangre tiene hacer un recorrido más largo para oxigenar al cuerpo, lo que aumenta las probabilidades de coágulos, además de requerir un mayor esfuerzo por parte del corazón. Se cree que las hormonas liberadas en el crecimiento rápido que se da en la pubertad, también tendrían un rol en la posibilidad de padecer cáncer.

La correlación entre la estatura y la esperanza de vida también tiene que ver con el género: los hombres suelen ser más altos y vivir menos que las mujeres. Igualmente, quitando el factor del sexo: los altos viven menos, dada la mayor exigencia que le piden al cuerpo.

No todo es malo para los altos

No todo es malo para los altos, quienes poseen una mayor estatura, suelen ser más inteligentes que el promedio, tener más influencia en la sociedad e incluso ganar más dinero.Curioso e interesante, ¿no es así?

¿Qué opinas sobre los resultados de este peculiar estudio? La próxima vez que te quejes por no alcanzar bien los estantes altos, recuerda que serás premiado con una vida más larga y menor incomodidad en los pequeños asientos de los autobuses y aviones. (vix.com)

 

 


Redacción Digital

 
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