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Publicado el 27 Septiembre, 2017 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

¿Dime con qué corazón andas… y te diré quien eres?

El sistema utiliza un radar Doppler de baja intensidad para medir los latidos de corazón de una persona y luego lo monitorea continuamente para otorgarle acceso a su computadora o a un área restringida

La medición cardíaca reemplazaría a habituales sistemas de verificación. Foto: unionradio.net

Parecía que no quedaban más virtudes, y defectos, que atribuirle al corazón, hasta que unos científicos estadounidenses -de sonora ascendencia asiática- acaban de encargarle la nueva tarea de verificar si una persona es quien dice ser.

La noticia la trae la agencia española desde  EEUU, y nos cuenta que una nueva herramienta biométrica capaz de usar las dimensiones cardíacas para verificar la identidad de una persona volvería obsoletos los métodos actuales de identificación, tales como contraseñas o huellas digitales. Esto lo afirman expertos de las universidades de Nueva York y Colorado.

Según la información difundida este lunes, el Dr. Wenyao Xu, del Departamento de Ciencias de Computación e Ingeniería de la Universidad de Buffalo (UB) en Nueva York y su colega el Dr. Feng Lin, de la Universidad de Colorado (CU) en Denver, desarrollaron un sistema de seguridad computacional que usa el humano como elemento identificador.

Este sistema utiliza un radar Doppler de baja intensidad para medir los latidos de de una persona y luego lo monitorea continuamente para otorgarle acceso a su computadora o a un área restringida.

La versión reducida de los radares Doppler, esos que emplean los meteorólogos para determinar el tamaño y la forma de una tormenta, permite de la misma manera determinar la forma y el tamaño del de la persona.

‘Nunca se ha encontrado a dos individuos con es idénticos’, y por ello, el nuevo sistema serviría para evitar el ‘tedioso’ proceso de ingresar la contraseña una y otra vez, aseveró Xu en declaraciones preparadas.

La nueva herramienta, aseguró el científico, no representa ningún peligro para la salud humana ya que emite menos de uno por ciento de la radiación que de promedio emiten los teléfonos inteligentes.

Además, solo necesita 8 segundos para asociar un cierto latido con una persona y luego el sistema continúa reconociendo ese latido antes almacenado.

Xu reconoció que artefactos similares llevan empleándose desde hace una década, pero todos ellos requieren electrodos y el resultado es similar a un electrocardiograma.

No obstante, agregó, a diferencia de sus predecesores, el nuevo sistema es remoto, sin contacto físico (funciona hasta 30 metros de distancia), y se mantiene en operación basado en la geometría del .

Además, no se requiere la participación del interesado para completar la verificación, como sucede en el caso de huellas digitales o escáneres retinales y por lo tanto no habría necesidad de recordar contraseñas.

Aclaró que el sistema sólo resultaría inefectivo si la persona en cuestión sufre de algún tipo de enfermedad que modifica el tamaño o la forma de su

Nuevas versiones del sistema, aún más pequeñas que la actual, podrían incorporarse en teclados, teléfonos y cualquier otro objeto donde fuese necesario verificar la identidad.

Xu, Lin y sus colaboradores, incluyendo estudiantes avanzados y expertos de otras universidades, presentarán los resultados de sus tres años de investigaciones durante la conferencia nacional MobiCom que se celebrará en Utah, a mediados de octubre, una semana antes de la llegada al mercado del iPhone X con Facial ID, su tecnología de reconocimiento facial.

Será como darle una mordida a la manzana de Apple y decirle, metafóricamente, que se puede llevar más o menos belleza r en el rostro, ah, pero ¿Dime con qué corazón andas… y te diré quien eres?


Redacción Digital

 
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