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Publicado el 26 Septiembre, 2017 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

¿Qué sabe de la recién fallecida mujer más rica del mundo?

En la lista de todas las personas, de ambos sexos, más ricas del mundo la revista Forbes -que se ocupa de esa contabilidad aunque con inconsistente credibilidad-, la señora Bettencourt se ubicaba en el 14⁰ puesto, y su fortuna superaba los 44.000 millones de d{olares, además de una colección de historias escandalosas en su ancianidad

Entre las agobiantes noticias de los devastadores huracanes y terremotos en el área, amenazas de guerra con armas nucleares, muertos y heridos al por mayor y todo tipo de calamidades, casi ha pasado por alto el fallecimiento este fin de semana de una  dama famosa no solo por su dinero, y que se iba acercando al siglo de cumpleaños

Se trata de la francesa Liliane Bettencourt, quien encabezaba la lista de las mujeres más ricas del mundo según Forbes, y que murió a la edad de 94 años, como lo dieron a conocer las redes sociales y medios de prensa este jueves 21 de septiembre.

La familia de la finada fundó la poderosa compañía L’Oréal y todavía posee el 33 % del gigante de la belleza.

En la lista de todas las personas, de ambos sexos, más ricas del mundo de la misma Forbes  -que se ocupa de esa contabilidad aunque con inconsistente credibilidad-, la señora Bettencourt se ubicaba en el 14⁰ puesto, y su fortuna superaba los 44.000 millones de dólares.

Los mejor enterados aseguran que la muerte de Bettencourt abre una nueva etapa para L’Oréal, la cuarta compañía más grande de Francia, modificando las relaciones de esa gran empresa con su accionista principal, Nestle, la también gigante empresa alimentaria suiza.

Aunque han circulado numerosas biografías de esta acaudalada dama, preferimos traer a nuestros lectores algunos de los principales datos acumulados por la denominada -y también controvertida- Enciclopedia libre Wikipedia, a los que añadimos algunos comentarios. Veamos.

Datos biográficos de Liliane Henriette Charlotte Schueller

Viuda de Bettencourt (París, 21 de octubre de 1922 – Neuilly-sur-Seine, 21 de septiembre de 2017),​ fue una emprendedora, empresaria y socialité francesa, junto al grupo Nestlé, una de las principales accionistas de L’Oréal. Era hija del fundador de la multinacional de cosméticos Eugène Schueller. En 1940 se casó con el político francés André Bettencourt y vivieron juntos en la localidad francesa de Neuilly-sur-Seine hasta la muerte de André en noviembre de 2007.

Según el grupo de publicaciones Forbes, fue la mujer más rica del mundo, con una fortuna estimada en 44 000 millones de dólares al 2017.

Única hija de Eugène Schueller, a los cinco años sufrió la pérdida de su madre, lo que derivó en una estrecha relación con su padre; luego ella declararía de su relación con él «me inculcó el gusto por la vida y el sentido del esfuerzo. Aunque solo sea por eso le bendigo»

A los 15 años trabajaba como etiquetadora en la planta de Aulnay de L’Oréal, ocupación que interrumpió al contraer tuberculosis. Luego de enfermar, se trasladó a Suiza para su recuperación —como se hacía en la década de 1930— y allí conoció a quien sería su marido, André Bettencourt.

En 1950 se casaron, y en 1957 falleció el padre de Liliane. Para regentear el negocio de L’Oréal contrató a Fraçois Dalle, amigo de la infancia de su esposo André, para estar a su lado como director y presidente general de la firma, cargo que nunca quiso ocupar ella.

Entre otros proyectos que asumió François Dalle, Liliane respaldó la compra de la compañía Garnier, que en la época fue una idea arriesgada, pero que resultó ser muy rentable. Liliane conservó todas las acciones de L’Oréal hasta 1974, cuando acordó la venta de un 46,3 % a cambio del 4 % de las acciones de Nestlé, acciones que fueron a parar a su holding Gesparal.

Dalle ocupó el cargo director y presidente general durante 30 años  y sus sucesores también fueron designados por la propia Liliane. En 1988 se llevó a cabo la compra de Maybelline, teniendo esta también una rentabilidad formidable; por ello la inferioridad que tenía L’Oréal frente a Nestlé cambió considerablemente: la alimentaria era trece veces superior en cuanto a sus acciones en 1980, pero en la década de 1990 la cosmética valía el doble que esta última.​ En las últimas décadas L’Oréal también ha adquirido marcas como Urban Decay, Nyx Cosmetics y The Body Shop.

Patrimonio

En 1997 adquirió la isla D´Arros, en Seychelles, en el océano Índico, pero no fue hasta el escándalo de 2010 que su propiedad salió a la luz. El gobierno de las islas admitió que Liliane había comprado el archipiélago por 18 millones de dólares. En agosto de 2012, vendió la isla a la compañía suiza Chelonia Ldt., vinculada a la Fundación Save our Seas, por 60 millones de dólares y 10,5 millones en impuestos, quienes la convertirán en una reserva natural.

Fundación Bettencourt Schueller

Creó en 1987, con su esposo e hija, la Fundación Bettencourt Schueller dedicada al mecenazgo, con el objetivo de apoyar proyectos en el ámbito de la educación científica y de investigación, proyectos humanitarios y sociales, y proyectos culturales. Casi nunca se destaca en estas informaciones que tales proyectos también devienen cuantuosas rebajas en las obligaciones impositivas., y esta observación por supuesto que no la aporta Wikipedia sino el redactor de la reseña.

L´affaire Bettencourt-Woerth

Es probable que algunos de nuestros lectores recuerde haber leído algo acerca revelaciones sobre el llamado “affaire Bettencourt-Woerth” con las que los franceses se desayunaban diariamente durante el verano de 2010 . La historia comenzó en 2007, poco tiempo después del fallecimiento del  marido de Liliane, André Bettencourt, quién en algún momento de su carrera política se había desempeñado como ministro en el gobierno francés de la época.

La hija de Liliane se encontraba disgustada por la relación de su ya bastante anciana madre con el fotógrafo François-Marie Banier y las demostraciones de afecto que la multimillonaria le prodigaba, con los suntuosos regalos como por ejemplo los 1000 millones de euros que le obsequió en 2008, por ello la indignada heredera solicitó declarar legalmente la incapacidad de su madre y, por supuesto demandó también a Barnier. De todo ello se encuentra amplia información en Internet.

Al respecto la enamorada megamillonaria Liliane declaró públicamente: “…comprendo que una hija esté celosa de su madre. Yo también, yo estaba celosa de mi padre y de las mujeres que había a su alrededor”.

Al padecer una fuerte sordera a sus ochenta años de edad, demostró encontrarse en plenas facultades mentales. La reconciliación entre Liliane y su hija Françoise finalmente llegó, pero solo de forma temporal porque Françoise comenzó entonces a mirar con malos ojos la relación de la progenitora con su abogado Pascal Wilhelm.

En diciembre los médicos le diagnosticaron a Liliane el mal de Alzheimer en grado moderadamente severo con una posible participación vascular.

A partir de estas revelaciones y de declararle “demencia mixta”, el juez de la causa le asignó un tutor, para el cual fue nombrado su nieto Jean-Victor Meyers.​ Liliane había amenazado partir de Francia si esto sucedía porque “Depender de Françoise sería lo peor, una pesadilla”.(Al respecto se pueden ampliar detalles en  La millonaria, su hija, el vividor, el ministro y su mujer, publicado en el Diario El Mundo de España. 17 de octubre de 2011,
Por Isabel Espiño, por Por Isabel Espiño.)

Lo que comenzó con la grabación de las reuniones importantes con 28 CD por parte del mayordomo de Liliane, Pascal Bonefoy, quién se las entregó a su hija Fraçoise y luego renunció a su cargo, terminó convirtiéndose en un asunto de Estado. Las grabaciones dan a conocer la existencia de cuentas en Suiza ocultas, préstamos, y la financiación ilícita de la campaña presidencial de Unión por un Movimiento Popular de Nicolás Sarkozy. (Qué le parece y luego el gran poder mediáco neoliberal quiere hacernos creer que la corrupción es una enfermedad social de los subdesarodas, pero es al revés, de aquellos polvos vinieron estos lodos.)

La primera víctima de aquel escándalo fue el ministro de Trabajo y Hacienda, Eric Woerth, uno de los hombres más cercanos al presidente Sarkozy a quién se lo imputó por “tráfico de influencias” al haber recibido 50 000 euros para la campaña presidencial,​ según estimó el juez, pero se habla de una cifra mucho mayor, de más de 150 000 euros en total.

En 2011, Liliane fue obligada por la justicia a pagar  casi 108 millones de euros por “evasión fiscal” en cuentas y bienes no declarados, una bicoca para quien podía darse el lujo de hacer regalos que multiplicaban por diez esa suma.

En fin, y para no hacer el cuento demasiado largo, lo dejamos aquí, pero la información disponible en caso de mayor curiosidad, da para varios tomos.​


Redacción Digital

 
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