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Publicado el 31 Agosto, 2018 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

¿Qué es y cómo tratar la Cleptomanía? (+Video)

Las personas que padecen de cleptomanía son a menudo repudiadas, aunque lo cierto es que tienen un problema que necesita de apoyo y comprensión. Veremos a continuación en qué consiste
Cleptomanía/ (Foto: lavidalucida.com)

(Foto: lavidalucida.com)

La cleptomanía es uno de los trastornos psicológicos menos conocidos. Alguna vez hemos oído de algún famoso o un personaje célebre importante que lo han tachado de cleptómano, y se ha visto avergonzado por una conducta que le ha impulsado a cometer hurtos que quedan fuera de nuestra comprensión.

Las personas que padecen de cleptomanía son a menudo repudiadas, aunque lo cierto es que tienen un problema que necesita de apoyo y comprensión. Veremos a continuación en qué consiste.

Pero ¿en qué consiste la cleptomanía?

La cleptomanía es un trastorno psicológico considerada como una adicción. La persona que padece esta adicción tiene el fuerte impulso de tener que sustraer objetos en determinadas circunstancias.

No hay ninguna motivación de por medio, ni económica ni estética, simplemente se comete la acción para disminuir la ansiedad que le genera dicha situación. Cometer esta acción de un robo que muchas veces es incluso insignificante, le hace obtener un alivio y satisfacción momentánea.

Tal y como sucede en cualquier adicción existe un problema con el control de impulsos, y aunque la persona que padece de cleptomanía se arrepienta una y otra vez de lo ocurrido, acaba repitiendo la conducta vergonzosa. La necesidad de sustraer objetos ajenos cada vez es mayor, y puede hacerlo en cualquier lugar: grandes almacenes, tienda, supermercado, gasolinera, joyería, etc.

¿Tiene solución la cleptomanía?

Quienes padecen este trastorno tan excéntrico, es fácil que se vean perjudicados en cualquier ámbito de sus vidas: relaciones sociales, trabajo, familia, pareja, etc. Esto les supone una mayor ansiedad, ya que la incomprensión y el aislamiento es cada vez mayor, al ser juzgados como ladrones. Pero puede y debe tratarse de modo adecuado.

Tratamiento psicológico de la cleptomanía

Al estar incluida dentro de las adicciones su tratamiento psicológico sigue pautas similares. No es ocioso advertir, como lo principal para el adecuado tratamiento del problema, que acudir a la ayuda médico psicológica es imprescindible, ya que este trastorno requiere de una ayuda profesional y especializada.

En dicho tratamiento suelen emprearse algunas de las técnicas siguientes:

 

  • Terapia cognitivo conductual: esta terapia ha demostrado su eficacia, ayudando a controlar y regular los pensamientos recurrentes que aparecen justo antes de la acción del hurto. Cuando aparece la necesidad.

Mediante técnicas de imaginación como la desensibilización sistemática, es posible revivir las circunstancias para tener una mayor conciencia de lo que ocurre en esos momentos, y cómo superar la ansiedad que se dispara.

  • Técnicas de relación y respiración: al aprender a relajarse y combatir la ansiedad, disminuye el impulso inconsciente de cometer la acción, y por lo tanto la conducta puede ir desapareciendo. De esta manera la sensación física de tener que sustraer un objeto va reduciéndose.
  • Toma de conciencia: gracias a la terapia y el enfrentarse a las propias dificultades, se irán desvelando vulnerabilidades que se estaban evitando. Al conocer mejor cuál es el mecanismo que desemboca en la cleptomanía, entonces hay una mayor comprensión y disposición para darle solución.

 

En conclusión, la cleptomanía dispone de unas pautas para su tratamiento. Por lo que, debe reiterarse, vale la pena acudir cuanto antes a un profesional de la psicología, que haga el correspondiente diagnóstico y confeccione el tratamiento más adecuado dependiendo de cada persona y sus circunstancias personales.

A propósito del tema, una canción que fue muy popular en épocas pasadas y aún se recuerda y se canta.

La cleptómana, es una canción  de la trova tradicional cubana de la década de 1930. Que escribieron Manuel Luna y Agustín Acosta, música y letra. Luego, como danzón fue muy conocida. Y ya cuando parecía olvidada Compay Segundo la rescató en formato de trova tradicional.
La cleptómana
Era una cleptómana
de bellas fruslerías
robaba por un goce
de estética emoción.
Linda, fascinadora,
de cuyas fechorías
jamás supo el severo
Juzgado de Instrucción.La sorprendí una tarde
en un comercio antiguo
hurtando un caprichoso
frasquito de cristal

que tuvo esencias raras,
y en su mirar ambiguo
relampagueó un oculto
destello de ideal.

Se hizo mi camarada
para cosas secretas,
cosas que sólo saben
mujeres y poetas.

Pero llegó a tal punto
su indómita afición
que perturbó la calma
de mis serenos días.

Era una cleptómana
de bellas fruslerías
y sin embargo quiso
robarme el corazón.

(Fuentes: La Vida Lúcida y Cancionero.com)

Redacción Digital

 
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