2
Publicado el 24 Marzo, 2019 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

¿Qué sientes al despertar en medio de una cirugía?

Existe la evidencia de que casi un 5 % de las personas que se someten a este procedimiento pueden permanecer despiertas y sentir plenamente el transcurso de la cirugía, mientras los médicos creen que ha perdido la sensibilidad.

Imagen ilustrativa: actualidad.rt.com

“Pensé que iba a morir”. Esto es lo primero que se le pasó por la cabeza a Donna Penner, una canadiense de 55 años, cuando experimentó la así denominada percepción intraoperatoria durante una cirugía.

Aunque la anestesia general hace que las intervenciones resulten indoloras, existe la evidencia de que casi un 5 % de las personas que se someten a este procedimiento pueden permanecer despiertas y sentir plenamente el transcurso de la cirugía, mientras los médicos creen que ha perdido la sensibilidad, advierte el portal Mosaic de la organización benéfica de investigación biomédica Wellcome.

Penner, de la ciudad de Altona, se sometió a una laparotomía de vientre en 2008. Cuando se dio cuenta de que podía escuchar a los médicos y los sonidos de los instrumentos quirúrgicos, lo primero que pensó fue que la operación ya había terminado, cuando, de repente, escuchó al cirujano decir “bisturí, por favor” y sintió el filo. La cirugía solo acababa de empezar.

Este fenómeno se denomina percepción intraoperatoria. Aunque los pacientes atrapados en esta situación son capaces de sentir y de percibir información, el efecto paralizante de la anestesia le impide comunicarse y avisar a los doctores de que siguen conscientes.

Según recuerda Penner, el dolor que sintió tras la primera incisión fue “insoportable”. La mujer experimentó una “indescriptible agonía”, pero no pudo moverse, gritar, abrir los ojos, y ni tan siquiera llorar para avisar al personal de lo que le estaba pasando. La cirugía duró una hora y media, tiempo durante el cual Penner pudo sentir cada incisión del bisturí en su cuerpo. Sin embargo, los sufrimientos no terminaron con la operación.

A medida que los bloqueadores neuromusculares comenzaron a desaparecer, Penner empezó a recuperar la movilidad de la lengua y la utilizó para mover el tubo que tenía para respirar para hacerle una señal al doctor. Sin embargo, su intento fue malinterpretado por los médicos, que le retiraron el tubo. “Estaba acostada en la mesa y él me quitó el soporte de mi vida, mi oxígeno, no podía respirar […]. Y pensé: así es, así es como voy a morir”, recuerda la mujer.

Pasan por un infierno, pero lo olvidan

Por aterrador que parezca, se desconoce la tasa precisa de personas que pasan por este angustioso trance. Ello se debe al efecto amnésico que causa la anestesia general, de tal forma que hay personas que experimentan una situación como la de Penner, pero no lo recuerdan.

“La dosis [de anestesia] que se suministra para borrar recuerdos es menor que la que se necesita para borrar la conciencia. Así que la memoria se va mucho antes de la conciencia”, explica Peter Odor del Hospital de San George en Londres. En otras palabras, algunas de las personas que permanecieron conscientes durante una cirugía, sencillamente no pueden recordarlo.

El profesor Robert Sanders, del Departamento de Anestesiología de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU.) encabezó recientemente un estudio sobre este problema, el mayor elaborado hasta la fecha.

En colaboración con un grupo de colegas de seis hospitales estadounidenses, europeos y neozelandeses, Sanders hizo un experimento con 260 voluntarios, a los que se aplicó anestesia, no sin antes aislarle el brazo del resto de su cuerpo atándoles un cinturón para que no quedara insensible y pudieran hacer señales.

El resultado reveló que el 4,6 % reconoció haber estado consciente durante el experimento, lo que significa que una de cada 20 personas puede despertarse bajo el escalpelo completamente inmovilizado.

Los científicos también les preguntaron a los voluntarios si sentían dolor, a lo que un 1,9 % respondió que sí.

Elemento filosófico

En medio de esta cuestión apunta Sanders, aflora un elemento de naturaleza filosófica: si las víctimas de la percepción intraoperatoria no recuerdan su experiencia, “¿es esto preocupante?”. El profesor subraya que no existen pruebas de que las personas que han pasado por esto, pero no recuerdan la experiencia, desarrollen problemas psicológicos como el trastorno de estrés postraumático.

Según una encuesta general que Sanders llevó a cabo después de la primera investigación, “una minoría sorprendentemente importante pensó que siempre y cuando no recuerdes el evento, todo está bien”, recuerda el profesor, citado por el portal. No obstante, Sanders opina que la falta de cifras exactas relacionadas con el desafío de la percepción intraoperatoria es un gran problema que requiere solución.

“Tenemos el deber de entender este equilibrio y descubrir las verdaderas tasas y el verdadero impacto de estos fenómenos, bien tengan algún impacto o no, así como las formas en que podemos reducirlos”, concluyó el especialista.

¿Cómo cambia la vida de los afectados?

Diez años después de su paso por el quirófano, Penner aún no ha logrado recuperarse del trauma que le supuso aquella terrible experiencia. Aún hoy sufre “dos o tres pesadillas cada noche” y experimenta ataques de pánico en situaciones que a otra persona no les causaría más que incomodidad o frustración.

“Cualquier cosa que se apriete alrededor de mi cuello me hace sentir que me estoy asfixiando”, indica la mujer al medio.

Ahora Penner está tratando de remediar el problema, colaborando con universidades de Canadá para concienciar a los médicos sobre los riesgos de la anestesia. “Quiero que estén preparados, porque cuando las cosas van mal, es necesario saber cómo reaccionar ante el paciente, porque eso es crucial para el proceso de recuperación del paciente”, destaca la mujer.

(Actualidad RT)

¿Qué se siente al despertar en medio de una cirugía?


Redacción Digital

 
Redacción Digital