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Publicado el 27 Octubre, 2019 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

El caucho y su historia

Un material que nos rodea

Según los reportes de los europeos, que datan de los 1490, los indígenas hacían una suerte de cera con los árboles que daban «leche» al ser cortados
planta de caucho

foto: historias.com

El caucho está por doquier en nuestras vidas, su empleo e historia, sin embargo, tienen momentos muy dramáticos en el que aparece la explotación de seres humanos para sacar esa savia que permitirá luego desarrollar una amplia gama de productos.

La historia del caucho suele ser contada desde la perspectiva del joven inventor estadounidense que, a pesar de las deudas y los sucesivos fracasos, persistió y persistió hasta descubrir la vulcanización, que luego serviría para desarrollar neumáticos.

Ese hombre era Charles Goodyear. Su apellido fue inmortalizado por la multinacional The Goodyear Tire & Rubber Company, que quiso homenajear al descubridor de la vulcanización en sus neumáticos para automóviles, camiones, aviones y maquinarias.

Pero antes, mucho antes de Goodyear, el caucho ya era conocido por los nativos de Sudamérica. Según los reportes de los europeos, que datan de los 1490, los indígenas hacían una suerte de cera con los árboles que daban «leche» al ser cortados.

Esa «leche» era látex y el árbol, Hevea brasiliensis. Incluso la palabra caucho deriva de una palabra recogida por exploradores franceses en la Amazonia, donde nativos le llamaban «cautchouc», que quería decir «árbol que llora».

Hasta el siglo XIX este material fue tan solo una curiosidad. Como explicó el periodista de la BBC Tim Harford en su serie «50 cosas que hicieron la economía moderna», las innovaciones llevaron a una explosión de su demanda, lo que tuvo sangrientas consecuencias.

caucho procesado

foto: agraria.pe

En la década de 1820, el caucho estaba empezando a atraer más y más interés. Los cargamentos de Brasil rumbo a Europa eran cada vez más frecuentes. Con él se fabricaban zapatos, sombreros, abrigos y chalecos salvavidas. De hecho, la primera innovación (fracasada) de Goodyear fue justamente un tubo inflador para dichos chalecos.

Estos artículos eran demasiado duros en invierno y se convertían en una goma asquerosa en verano.

Fue entonces cuando Goodyear vio su oportunidad. Pasó cinco años intentando encontrar un método de estabilizar al caucho, pese a no tener la formación química suficiente. En ese tiempo, fue encarcelado varias veces debido a sus crecientes deudas.

Finalmente, en 1839, descubrió la vulcanización de pura casualidad. Este método, que involucra caucho, azufre y fuego, revolucionaría la vida moderna.

Sin embargo, para eso faltaba un invento más que llegó de la mano del escocés John Boyd Dunlop a fines de 1880: el neumático. Además de servir para hacer llantas de bicicletas y autos, el caucho pasó a ser un material indispensable en cintas de transporte para automatizar el trabajo en las fábricas, entre otros usos.

gomas

foto: bbc.com

La bicicleta, el invento que empoderó a las mujeres, liberó a los pobres y dio inicio a una revolución manufacturera que tiene relación muy directa con el caucho. La demanda por este material era tan grande e importante que las potencias europeas se adentraron en una búsqueda desenfrenada a lo largo del mundo.

De acuerdo con un estudio de 2015 de la Escuela de Ciencias Ambientales de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), la demanda global de neumáticos de caucho tiene mucho que ver con la deforestación en el sudeste de Asia.

Por tanto, un invento y descubrimiento sumamente importante, también afecta en la actualidad la vida del ser humano.

(con información de LVDS)


Redacción Digital

 
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