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Publicado el 16 Enero, 2020 por Redacción Digital en ¿Sabías?
 
 

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‘Una de cal y otra de arena’… ¿y cuál es la positiva?

En realidad la expresión formaba parte de una más larga que decía: ‘Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena’

Arena y cal

Lectores consultan sobre el origen del conocido refrán “Dar una de cal y otra de arena” y también quiere saber cuál de los dos elementos se supone que es el ‘bueno’ dentro de la expresión.

Se utiliza el refrán “Dar una de cal y otra de arena” para referirse a la equidad que se produce en ciertas cosas recibiendo/dando algo positivo y algo, previsiblemente, negativo en un asunto que hace que el resultado sea el idóneo o, dicho de otra manera, para que algo tenga un final perfecto nos tienen que ocurrir cosas buenas y cosas malas.

Pero, entre la “cal” y la “arena” ¿cuál se supone que es la positiva y cuál la negativa? A simple vista todos pensaríamos que a la cal le correspondería la parte negativa (al tratarse de un óxido cálcico y altamente corrosivo) y a la arena la parte buena. Pero originalmente no se les asignaba esos roles a dichos materiales cuando surgió el refrán.

En realidad la expresión formaba parte de una más larga que decía: “Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena” y es que la mezcla a la que se refería es la argamasa (mortero a base de arena, cal y agua) que ya los antiguos utilizaban para la albañilería y la construcción de viviendas, muros…

Para que ese mortero quedase bien compacto debía llevar las mismas proporciones de cal y arena, pero muchas eran las ocasiones que, para abaratar costos, dicha mezcla llevaba más paladas de arena (que era más barato que la cal), por lo que la argamasa resultante era de mala calidad y, por tanto, el resultado final de la obra no era satisfactorio.

Incluso, es este sentido, existe una segunda variante de la expresión (también más larga) que dice: “Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena”.

 


Redacción Digital

 
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