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Publicado el 4 Noviembre, 2020 por EFE en ¿Sabías?
 
 

México

La máquina de los finales perdidos ¿qué es?

Integrada por actores, artistas visuales, músicos y una psicóloga, la compañía Borderline Teatro, formada en 2012, impulsa el peculiar proyecto con el que busca explorar lugares de creación para visibilizar, dar voz y escucha a personas en situación de calle, migrantes, refugiados, presos o personas mayores.
la máquina de los finales perdidos

El proyecto interdisciplinar mexicano “La máquina de los finales perdidos”. Foto: Twitter

México, 3 nov (EFE).- Una máquina de escribir mecánica, de esas que desde hace años entraron en desuso, es el aparato mediante el cual un grupo de teatro en Ciudad de México intenta cambiar la vida, o al menos una pequeña parte de ella, de las personas vulnerables.

“La máquina de los finales perdidos” es un proyecto interdisciplinario en el que un grupo de “actores-mecanógrafos” están dispuestos a escuchar y redactar las historias que algunos “especta-autores” deseen contarles con la particularidad que estos, a menudo con un pasado repleto de dificultades, deben cambiar el final de la historia que vivieron.

Aunque comenzó como un ejercicio para modificar historias de amor y desamor, el proyecto trastocó a los mecanógrafos, quienes vieron en los grupos vulnerables más posibilidades para potenciar su idea.

Integrada por actores, artistas visuales, músicos y una psicóloga, la compañía Borderline Teatro, formada en 2012, impulsa el peculiar proyecto con el que busca explorar lugares de creación para visibilizar, dar voz y escucha a personas en situación de calle, migrantes, refugiados, presos o personas mayores.

“Existen muchas razones por las que una persona tiene que migrar o termina en situación de calle, realidades que vemos pero que no conocemos a fondo”, contó en entrevista con Efe Itzel Enciso, directora del proyecto.

LA MEMORIA Y LAS HISTORIAS

Para Enciso, en la sociedad mexicana existe la pésima idea de calificar a las personas en situación de calle como flojos o gente que no quiere trabajar, “pero nadie se cuestiona por qué viven así, y mucho menos los escucha”.

Ante esa realidad, “La máquina de los finales perdidos”, una especie de máquina del tiempo, ofrece a las personas la posibilidad de reconstruir la memoria, ser escuchadas y apropiarse de su historia ya que son quienes deciden un nuevo final de un relato.

El proyecto, que cumplió intervenciones durante los fines de semana de octubre en parques y espacios abiertos con poblaciones callejeras, prepara ya un corto documental que ser presentado en los primeros días de diciembre en la asociación civil El Caracol A.C.

Además existe la posibilidad de que en diciembre concreten una versión con personas sordas.

Aunque es un aparato relegado por la tecnología, la máquina de escribir, al menos para Borderline Teatro, todavía tiene muchas historias por contar.


EFE

 
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