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Publicado el 28 Junio, 2021 por Prensa Latina en ¿Sabías?
 
 

¿Una diosa viva? ¿Cómo la seleccionan? ¿Cuándo deja de serlo?

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Diosa viviente Kumari Nepal

Foto en Prensa Latina

Por Por Alfredo Boada Mola

Nueva Delhi, 28 jun (Prensa Latina) El KumariGhar o KumariChowk, un vetusto edificio de ladrillos de tres plantas en la plaza Durbar en el centro de la ciudad de Katmandú, decorado con magníficas tallas y relieves en madera sobre puertas, pilares y alrededor de las ventanas, alberga a la diosa viviente de Nepal.

Se trata de una pequeña de tres a cinco años de edad, perteneciente a la casta Shakya de orfebres y plateros de la comunidad de Newar, que se cree es la reencarnación de Taleju, uno de los avatares de la divinidad hindú Durga, que mata a los demonios y representa la victoria del bien sobre el mal.

El culto se remonta al menos a la Edad Media y es muy popular entre los hindúes y los budistas nepaleses, quienes veneran e idolatran a esa deidad desde hace 700 años, un ejemplo notable de la mezcla de tradiciones religiosas en el país del Himalaya.

Hay unas 11 kumaris en todo Nepal, pero la KumariDevi o Raj Kumari (diosa real) de la capital es la principal. Para elegirla, los ancianos reúnen a cientos de niñas y solo aprueban mediante un proceso de selección extremadamente estricto a las que tienen 32 signos auspiciosos de divinidad, la mayoría relacionados con la perfección natural y rasgos simbólicos.

A continuación, el reducido grupo de aspirantes es colocado una noche entera en una sala oscura con 108 cabezas de búfalos y de cabras recién cortadas, y hombres que bailan disfrazados con máscaras de demonios; un escenario aterrador para niñas ordinarias pero no para la posible deidad, que no muestra miedo y quizás sea la propia resurrección de Durga.

Una vez descubierta la nueva KumariDevi, que en idioma sánscrito significa diosa inocente, virgen y pura, la infante es trasladada al KumariGhar, donde sus necesidades y las de sus cuidadores son pagadas totalmente por el Gobierno nepalés, mientras ella pasa parte del tiempo estudiando y realizando rituales religiosos. Solo sale del templo pocas veces al año durante los festivales y sus pies nunca deben tocar el suelo.

El festival más importante para las kumaris es el Indra Jaatra, una celebración de la cosecha a finales de agosto o principios de septiembre. El tercer día del festejo, la KumariDevi es llevada alrededor de la plaza Durbar en una carroza, mientras los fieles la rodean en animada procesión por las estrechas calles del antiguo Katmandú.

El reinado de la muchacha finaliza cuando menstrúa por primera vez al llegar a la pubertad o al sangrar por cualquier otro motivo, incluso por un pequeño rasguño, después de lo cual los devotos suponen que la diosa abandonó su cuerpo para manifestarse en una nueva chica, a la cual la comunidad debe entonces buscar. Mientras, la niña diosa que volvió a ‘ser mortal’ recibe una modesta pensión estatal.

(Tomado de Orbe)

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