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Publicado el 12 Noviembre, 2021 por Rosainne Suárez Moreno en ¿Sabías?
 
 

Las herramientas de calor para el cabello y su historia

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Imagen ilustrativa de las herramientas de calor.

Imagen ilustrativa de las herramientas de calor.

A lo largo de la historia el cabello ha sido considerado un accesorio más, de ahí que se destinaran adornos, peinados, pelucas e incluso utensilios para hacerlo más llamativo.

Tal es el caso de las herramientas de calor como planchas, tenazas, secadoras, entre otras, tan común y populares en la actualidad.

Las primeras de estas se remontan varios siglos atrás, cuando en las cortes se utilizaban algunas muy rústicas para dar forma a las melenas y a las pelucas, que tanto hombres como mujeres de la aristocracia, empleaban.

Tomaron vida a partir de las tradicionales planchas de opa, obviamente rústicas, a las cuales se les colocaba encima un pedazo de tela para evitar achicharrar el pelo durante el proceso; aunque, como es de esperar no ofrecían un buen acabado y terminaban quemándolo de todas maneras.

Fue en 1872 cuando Érika Feldman creó unas varillas de hierro para calentar al fuego y darles forma a las hebras. Luego, en 1882, Marcel Grateau inventó y patentó, usando su propio nombre y guiándose por las ondas del cabello de su madre para crear patrones similares, unas rizadoras con varios modelos.

Para 1909, Simone Monroe patentaría un peine de metal para alisar mediante el calor. Pero no fue hasta 1912 cuando Lady Jennifer Bell Schofield inventara el primer alisador, que consistía en dos placas metálicas unidas por una bisagra, siendo considerado el principal antecedente de las planchas para pelo actuales.

A partir de entonces no hicieron más que evolucionar, mejorando sus capacidades, buscando ser más prácticas, rentables y respetuosas para el cabello.

Fue a finales de 1980 e inicios de 1990 cuando empezaron a comercializarse estos instrumentos de forma masiva para los hogares.

Hoy se han convertido en un artículo prácticamente indispensable en cuanto a cuestión de estética se trata, y muy útil, siempre que se utilicen moderadamente y con precaución. Se pueden encontrar en una amplia variedad de marcas, modelos, materiales y propiedades.

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Rosainne Suárez Moreno