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Publicado el 18 Marzo, 2015 por Redacción Digital en Salud
 
 

Eureka

La piel sigue sufriendo daños horas después de tomar el sol

 

El sol puede provocar roturas del ADN, que provocan las mutaciones causantes del cáncer de piel.

(Ilustración: Roberto Figueredo).

El daño que la luz del sol o las lámparas de rayos ultravioleta causan en la piel no termina cuando finaliza la exposición. Una investigación publicada en Science demuestra que más de tres horas después se pueden producir lesiones y roturas en el ADN que provocan las mutaciones causantes del cáncer de piel, igual que en el momento de la exposición directa a los rayos solares.

Paradójicamente, la responsable de esta reacción retardada es la melanina, un pigmento que bloquea la radiación ultravioleta y que, por tanto, hasta ahora se había identificado como un factor de protección. “La melanina de la piel es tanto mala como buena, puede ser cancerígena y protectora”, resume Douglas E. Brash, investigador de la Universidad de Yale, en Estados Unidos.

Brash ha trabajado en este estudio junto con científicos de Brasil, Japón y Francia. Sus experimentos con ratones y células humanas permitieron conocer que la radiación ultravioleta produce oxígeno y nitrógeno reactivos, un paso tan lento que puede prolongarse durante horas. Más tarde, al combinarse estas dos moléculas, excitan un electrón de la melanina y esta energía es la que provoca las lesiones en el ADN.


Redacción Digital

 
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