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Publicado el 29 Febrero, 2016 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

Lucha antivectorial: actores de primera línea

El plan de acción na-cional que echó a andar para disminuir los índices de infestación de mosquitos transmi-sores de enfermedades demanda la participa-ción activa de la comunidad
El plan incluye realizar cuatro ciclos de tratamiento adulticida intradomiciliario intensivo con intervalo de seis días a todas las viviendas y locales de los 55 municipios con mayor infestación.

El plan incluye realizar cuatro ciclos de tratamiento adulticida intradomiciliario intensivo con intervalo de seis días a todas las viviendas y locales de los 55 municipios con mayor infestación. (Foto: CLAUDIA RODRÍGUEZ HERRERA)

Por MARIETA CABRERA

El peligro se veía venir. La rápida diseminación del virus del Zika en Brasil, desde mediados de 2015, anunció a los países de la región de las Américas que debían poner sus barbas en remojo. Hasta el 24 de febrero último, 29 naciones de esa zona geográfica tenían transmisión activa de esta enfermedad, y la situación puede agravarse a corto plazo, según afirmó la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, en su visita a tierra carioca a finales de febrero.

Este nuevo desafío obliga a los habitantes del archipiélago cubano a unir fuerzas y ser más certeros en la lucha contra los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, transmisores del dengue, la fiebre amarilla, el chikungunya y también del zika.

Ante semejante escenario, el país ha puesto en práctica un plan de acción, aprobado por la dirección del Partido y el Gobierno, como parte de esta etapa intensiva para disminuir los índices de infestación de esos vectores, lo cual, junto con el aislamiento del enfermo, permite cortar la transmisión de dengue, y evitar que pueda ocurrir la de zika y chikungunya.

Con la guía del Ministerio de Salud Pública (Minsap), el plan incluye, además, el reforzamiento de las medidas de control sanitario internacional y el respaldo asistencial de los pacientes que puedan padecer tales enfermedades, según informó el doctor Roberto Morales Ojeda, ministro de Salud Pública, en un encuentro con la prensa el pasado 23 de febrero.

Hasta esa fecha –aseguró– no existía en el país ninguna persona con el zika, aun cuando se había estudiado a un grupo de individuos con fiebre inespecífica. Tampoco se reportaban casos de chikungunya en el actual año (los 28 identificados en 2015 fueron importados y no autóctonos). Sin embargo, en cuanto al dengue han sido detectados en el territorio nacional tres de los cuatro serotipos del virus.

Acerca del zika, el Ministro apuntó que la OMS lo declaró como un problema sanitario de importancia internacional no solo debido al cuadro clínico por el que cursa la enfermedad, sino por las complicaciones que al parecer están asociadas al virus. Es decir, la microcefalia (caracterizada por una disminución del diámetro de la cabeza y una discapacidad mental severa) en recién nacidos de madres que han tenido el padecimiento, y los síndromes neurológicos, sobre todo el Guillain-Barré, que ataca el sistema nervioso y puede provocar parálisis.

El riesgo de entrada al país de los virus del Zika y el chikungunya es elevado, al decir de Morales Ojeda, debido a la alta transmisión y dispersión de ambos por las Américas, y la amplia cooperación e intercambio internacional de Cuba con naciones de esta región y de otras partes del mundo.

Es vital que los operarios de la campaña ejecuten con calidad el control de vectores, para lo cual disponen de todos los recursos. (Foto: MARTHA VECINO ULLOA)

Es vital que los operarios de la campaña ejecuten con calidad el control de vectores, para lo cual disponen de todos los recursos. (Foto: MARTHA VECINO ULLOA)

A esto se suma, agregó, los altos niveles de infestación del Aedes aegypti en 55 municipios del país (incluyendo los 15 de la capital), que afecta a todas las provincias, y la alta susceptibilidad de nuestra población a esas enfermedades.

En tal sentido enfatizó que el nivel de seguridad solo se puede alcanzar –independientemente del reforzamiento de las medidas del control sanitario internacional– si se reduce la incidencia del vector. Es preciso garantizar la inspección y destrucción de depósitos artificiales, así como la revisión y el tratamiento de todos los tanques (también los que se encuentran en sitios de difícil acceso), particularmente en los municipios con más peso en la infestación y transmisión de dengue.

“Está claro que no podremos hablar de un programa completo si no logramos la recogida de la basura, el saneamiento básico en los lugares que presenten más focos de mosquitos, y la solución de un salidero o vertimiento de agua en aquellos sitios donde tengamos una situación epidemiológica de envergadura, advirtió el Ministro. Y acotó que, aun cuando los problemas de salubridad acumulados no se podrán resolver todos al mismo tiempo, el rango del estado epidemiológico tiene que dar la prioridad para solucionarlos.

A tono con la convocatoria del presidente de los consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro, publicada el pasado 22 de febrero –que reproducimos en estas páginas-, el titular de salud pública destacó el protagonismo del pueblo en la lucha contra las amenazas de epidemias, y alertó que esta campaña no se puede convertir en una más.

“Es imprescindible que sea sostenible en el tiempo”, dijo. En esto radica el reto de los organismos involucrados, del Minsap, de las organizaciones de masas y la población: lograr que este año en la etapa más compleja, de mayo a noviembre, no exista propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos.

Cuidado extremo

Aunque la relación entre el virus del Zika y los casos de microcefalia reportados en algunos países aún no está científicamente comprobada, el tema inquieta a las parejas y a la familia por el riesgo que significa para la salud de las madres y los niños.

Orientar a la población acerca de las medidas de prevención y control es esencial para garantizar el éxito de la tarea, aseguró el doctor Roberto Morales Ojeda en conferencia de prensa. (Foto: ORIOL DE LA CRUZ)

Orientar a la población acerca de las medidas de prevención y control es esencial para garantizar el éxito de la tarea, aseguró el doctor Roberto Morales Ojeda en conferencia de prensa. (Foto: ORIOL DE LA CRUZ)

Si bien esta malformación congénita no es un problema de salud en Cuba, se intensifican las medidas de prevención, vigilancia, diagnóstico y tratamiento de la fiebre en embarazadas y mujeres en edad fértil, residentes en áreas de elevada infestación de mosquitos del género Aedes.

También hay cambios en la atención a las gestantes: el ultrasonido que se realizaba en el último trimestre se adelantó para la semana 28, a fin de lograr la detección temprana de cualquier malformación. La embarazada cuyo feto tenga en el perímetro del cerebro dos o más desviaciones estándar para la edad gestacional tendrá un seguimiento más riguroso.

El doctor Roberto Álvarez Fumero, jefe del Programa Materno-Infantil del Minsap, insistió en que las gestantes acudan tempranamente al consultorio para poderles captar el embarazo, y se beneficien de los controles realizados a la mujer en ese estado. Aseguró que el sistema de salud está preparado y organizado para poder identificar cualquier anomalía, responder a tiempo y brindar asesoramiento genético si fuera necesario.


Marieta Cabrera

 
Marieta Cabrera