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Publicado el 21 Julio, 2016 por ACN en Salud
 
 

Benefician a pacientes espirituanos con la medicina regenerativa

Una cifra superior a 300 enfermos es atendida en el hospital general Camilo Cienfuegos con la aplicación de células madre. Un buena parte de ellos son aquejados de osteoartritis de rodilla, padecimiento para el cual actualmente no existe una cirugía eficaz en el orbe
Tratamiento ortopédico con células madre.

En estos momentos se aplica la terapia con células madre a partir de la propia sangre del paciente, debidamente procesada en los laboratorios. (Foto: Escambray.cu).

Más de 300 pacientes de la provincia de Sancti Spíritus se han beneficiado con la medicina regenerativa, procedimiento que se inició en el 2012 en el Hospital General Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, con la aplicación de células madre en patologías ortopédicas.

Al decir del doctor Audreis Gutiérrez, jefe de servicio de la sala de Cirugía Ortopédica de la institución hospitalaria, el tratamiento comenzó a emplearse en este territorio central en los aquejados con osteoartritis de rodilla, un padecimiento para el cual actualmente no existe una cirugía eficaz en el orbe.

A pesar de que en el mundo esta terapia se inició hace varios años, desde que se introdujo en Sancti Spíritus ha tenido muy buenos resultados, además de que su implementación era una necesidad ante la urgencia del envejecimiento poblacional y el incremento de estas dolencias, principalmente en la tercera edad, explicó.

En estos momentos, apuntó, se aplica la terapia con células madre a partir de la propia sangre del paciente -debidamente procesada en los laboratorios-, junto a la administración de Leocucim, un producto cubano que moviliza las células del organismo.

Estas células autólogas al implantarse en la rodilla favorecen la regeneración de los tejidos destruidos o dañados debido a su alta capacidad de autorreplicación, dijo el especialista.

Precisó a la ACN que más del 85 por ciento de los pacientes tratados han podido volver a su vida habitual y, en el caso de aquellos que continúan padeciendo malestares luego de la infiltración, no ha sido por una ineficacia del tratamiento, sino porque sufren distintas patologías, no pueden cumplir las exigencias de la fisioterapia posimplante u otras causas.

Gutiérrez señaló que antes de la terapia el paciente es evaluado por un equipo multidisciplinario, puesto que su aplicación es para los que padecen de lesiones degenerativas de la rodilla y no para dolencias asociadas a fibromialgia reumática, lumbosiática o a osteoartritis generalizada, además de que se contraindica también para los que hayan tenido tumores.

Los criterios de inclusión y exclusión están muy bien definidos; de ahí que el enfermo que llegue a la consulta sea sometido a diferentes estudios, como el radiológico y el ultrasonográfico de la articulación afectada y contraleral.

El especialista en primer grado en Ortopedia y Traumatología manifestó que entre las bondades de la terapia se encuentran el alivio del dolor, además de que disminuye otras complicaciones que pueda tener el aquejado como el quiste de Bécquer o las lesiones de los meniscos, porque regenera los cartílagos y ayuda a desinflamar tejidos internos de las rodillas.

En varios casos los enfermos mejoran hasta el 50 por ciento del dolor en relación al que padecían antes de infiltrarse, además de que se recupera la movilidad articular y se incrementa la calidad de vida, pues muchos se reincorporan a su actividad social.


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