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Publicado el 18 Agosto, 2016 por ACN en Salud
 
 

Acupuntura: práctica milenaria para mejorar la salud

Su utilización estimula la capacidad natural del organismo para luchar contra ciertas afecciones a partir del control en el sistema meridiano energético del cuerpo, y aunque no sustituye a otros métodos como el empleo de medicamentos o la necesidad de una cirugía, es destacable su eficacia, pues libera sustancias que reducen o erradican sensaciones dolorosas
Acupuntura, proceder que va tomando auge.

Aunque los riesgos son mínimos al someterse a esta terapia para cualquier fin, es necesario tener precauciones con la profundidad a la que se insertan las agujas. (Foto: lacumptura.com).

Por LISANDRA LÓPEZ PÉREZ/ACN

Probablemente en más de una oportunidad haya visto en su andar cotidiano alguna que otra persona con unos pequeños parchitos blancos en la zona de los oídos.

Tal vez hasta en un determinado momento usted mismo los tuvo o se ha interesado por descubrir de qué se trata eso, que muy lejos está de una moda ocasional.

Hablamos del empleo de una de las modalidades de la acupuntura, terapia alternativa que consiste básicamente en estimular ciertos puntos neurálgicos del organismo con la colocación de pequeñas agujas en la superficie de la piel.

Por supuesto esto no se hace al azar ni mucho menos, pues la medicina tradicional china (MTC), donde están los orígenes de esta técnica, ha estudiado la anatomía humana durante varios años para crear una suerte de mapa con las indicaciones de los puntos que se conectan con diferentes partes del cuerpo.

No hablamos de un invento chino, sino de una práctica reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que los médicos pueden recomendar como tratamiento complementario de varios padecimientos.

Según la MTC existen 14 canales de energía que fluyen por todo el interior humano y el equilibrio en ellos garantiza una salud robustecida.

La utilización de la acupuntura estimula la capacidad natural del organismo para luchar contra ciertas afecciones a partir del control en el sistema meridiano energético del cuerpo.

Aunque no sustituye a otros métodos como el empleo de medicamentos o la necesidad de una cirugía, es destacable su eficacia, pues se liberan sustancias químicas que reducen e incluso erradican sensaciones dolorosas.

Este proceder ha probado su efectividad, por ejemplo, para contrarrestar la sinusitis, el asma, la migraña, la gastritis, malestares causados por lumbalgia, artrosis, trastornos musculares y problemas gastrointestinales, entre otros.

Se emplea también en pacientes obesos, pues su aplicación coadyuva a liberar endorfinas que favorecen la disminución de la ansiedad, muchas veces la causa de ingesta excesiva de alimentos.

Hasta el mundo de la cosmética también se ha extendido la acupuntura, orientada en este caso a mejorar o restaurar la piel del rostro.

Entre los principales beneficios en esta área están los vinculados con la producción de colágeno y la eliminación de la flacidez y las toxinas.

Aunque los riesgos son mínimos al someterse a esta terapia para cualquier fin, es necesario tener precauciones con la profundidad a la que se insertan las agujas, así como también la postura en la que se realiza y la zona que se trata.

La higiene y la esterilización son claves para evitar el contagio de enfermedades y consecuencias negativas para los pacientes.

Si bien las formas no tradicionales en la medicina todavía tienen sus detractores en varias partes del mundo, la práctica milenaria de la acupuntura valida resultados positivos que ayudan a muchos a encontrar sosiego cuando una enfermedad afecta una de las cosas más preciadas en la vida: estar saludable.


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