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Publicado el 16 febrero, 2017 por AFP en Salud
 
 

Crecimiento rápido del cerebro en bebés podría ser síntoma de autismo

cuidadoinfantil.net

PARÍS,  16 Feb 2017 (AFP) – Los niños cuyo cerebro crece más rápido que  la media durante su primer año de vida tienen más posibilidades de ser  diagnosticados de autismo a los dos años, según un estudio publicado en la  revista científica Nature.

Un equipo de investigadores realizó tomografías del cerebro de 106 bebés  que tenían un hermano o una hermana aquejados de problemas relacionados con el  autismo -de ahí que se les considerara a ellos también bajo riesgo de estar  afectados-, así como de 42 bebés sin casos de autismo en la familia.

Los escáneres fueron efectuados entre los 6 meses y el segundo año de vida  de cada niño.

Entre los niños del grupo clasificado de alto riesgo, que fueron después  diagnosticados con autismo, la superficie del córtex (la capa superficial del  cerebro) creció más rápido que en los otros niños, según estos investigadores,  con sede en Estados Unidos y Canadá.

Este crecimiento más intenso de la superficie del córtex cerebral se  tradujo después en un crecimiento mayor del volumen total del cerebro de los  niños clasificados como de alto riesgo durante su segundo año, la edad en la  que aparecen generalmente los problemas de desarrollo e integración social.

El hecho de que los niños autistas tengan a menudo un cerebro más  voluminoso que la media ya ha sido señalado en el pasado. Pero el momento en el  que esta diferencia aparece y la relación con la manifestación de los síntomas  del autismo no se ha establecido aún.

El estudio deberá ser repetido a mayor escala, para determinar si este  indicador del crecimiento del tamaño del cerebro puede ser considerado como una  herramienta clínica de detección precoz entre la población de alto riesgo de  padecer autismo.

Tampoco se sabe si estas diferencias cerebrales son específicas del autismo  o pueden responder a otros problemas del desarrollo neurológico, según el  equipo, dirigido por Heather Hazlett, del departamento de psiquiatría de la  Universidad de Carolina del Norte.

Se considera que una de cada cien personas está afectada por este problema  del desarrollo neurológico precoz que se caracteriza, a niveles diferentes, por  problemas de comunicación, del interés o de actividades obsesivas,  comportamientos de carácter repetitivo, así como una fuerte resistencia al  cambio.

Estos problemas pueden atenuarse con un tratamiento precoz adecuado, de ahí  la importancia de establecer un diagnóstico lo antes posible.


AFP