0
Publicado el 15 Julio, 2017 por ACN en Salud
 
 

Centro de Reproducción Asistida

Dar vida desde el corazón

Por Aleiny Sánchez, Raúl Escalona, estudiantes de Periodismo e Iris Armas

Doctor Miguel Alberto Aguilar Charara. (Foto: granma.cu)

Doctor Miguel Alberto Aguilar Charara. (Foto: granma.cu)

Al visitar el Centro de Reproducción Asistida (CRA), del hospital ginecobstétrico Ramón González Coro, en La Habana, se respira un aire de esperanza, profesionalidad y convicción de calificados especialistas de cumplir el sueño de aquellas parejas que desean tener un hijo y no pueden conseguirlo.

Sobre tan sensible tema conversamos con el doctor Miguel Aguilar Charara, director médico del CRA.

Los primeros pasos para la reproducción asistida en Cuba comienzan en el hospital Hermanos Ameijeiras, en 2006.

Luego, al crecer el número de personas con problemas reproductivos, el Ministerio de Salud Pública crea el Programa Nacional de Atención a la Pareja Infértil (PNAPI), con el objetivo de facilitar la concepción a los hombres y mujeres que no pueden hacerlo por el método natural debido a diversas razones, y también en aras de enfrentar el envejecimiento poblacional.

El programa está presente en todos los municipios del país, con una consulta de infertilidad en la atención primaria de salud, tiene un centro en cada provincia donde realizan la inseminación artificial, y mediante un mecanismo de selección se brinda servicios en instituciones de alta tecnología .

Este tipo de instalación solo existía en el “Ameijeiras”, y posteriormente surgieron otras tres: en el hospital Vladimir Ilich Lenin, de Holguín; en el Gustavo Aldereguía, de Cienfuegos; y en el Ramón González Coro, con el fin de regionalizar la atención en el Oriente, Centro y Occidente del país, informó el especialista.

Cuando la infertilidad toca la puerta…

Resulta complicado decirle a una pareja que no pueden ser padres luego de varios intentos en busca de un bebé. De acuerdo con los parámetros, la infertilidad alcanza a dos personas cuando llevan más de un año en intentos estables, sin anticonceptivos, y no logran embarazos, aclaró Aguilar Charara.

El también especialista en Medicina Reproductiva opinó que suele ser una preocupación que las tabletas anticonceptivas lleguen a provocar infertilidad, pero no es más que un falso mito popular.

Sin embargo, luego de dejar de tomar el fármaco existe un período de sub fertilidad con una duración de alrededor de seis meses, expresó el galeno.

Precisó que la fertilidad en las mujeres comienza a declinar a partir de los 36 años, por lo cual hay medios científicos para que las féminas de más de 40 años puedan acceder a óvulos donados de una mujer joven compatible.

Mediante la donación de ovocitos se logran tasas de fertilización por encima del 60 por ciento, y a ello tiene que antecederle una rigurosa selección y estudio de la donante, enfatizó.

Mientras pasan los años crecen los factores de riesgo y el propósito del centro es lograr la gestación, y garantizarles a las madres una calidad de vida que le permita educar a su hijo, alertó.

Crecer en calidad

El Centro de Reproducción Asistida del “González Coro” presta servicios de referencia nacional, y aunque con notables resultados, el colectivo posee el reto de seguir perfeccionando el programa.

Según el doctor Aguilar Charara, para lograr una consolidación del actual método es preciso realizar la vitrificación, algo más avanzado en el mundo dirigido a la conservación de embriones y ovocitos, el cual le ahorraría cuantiosas sumas al país.

Resulta una aspiración que los cuatro Centros de Reproducción Asistida puedan realizar la micro inyección espermática, técnica que permite fecundar los óvulos con espermatozoides gravemente dañados y que solamente se practica en el Hospital Hermanos Ameijeiras, dijo.

Sortear obstáculos para alcanzar la vida

El bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba ha obstaculizado el acceso a la mayoría de los equipos de alta tecnología, que demanda el tratamiento a la pareja infértil, porque provienen de países capitalistas y muchos poseen componentes estadounidenses.

Un ciclo de reproducción asistida de alta tecnología le cuesta a la nación alrededor de seis mil dólares, y cada año se invierten más de cuatro millones de dólares solo en programas de atención a la pareja infértil, anunció recientemente el doctor Roberto Álvarez Fumero, jefe del Departamento Materno Infantil, del Ministerio de Salud Pública.

Aunque América Latina exhibe buenos resultados, en países como México, Guatemala, Colombia, Chile, Argentina, Barbados y Trinidad y Tobago, el programa cubano de reproducción asistida es el único del orbe que se ofrece de forma totalmente gratuita, enfatizó el doctor Aguilar Charara.

Daidee y sus tres mosqueteros

El 26 de mayo Daidee Díaz Fleites, residente capitalina, fue sin dudas la mujer más feliz del mundo. A sus 45 años de edad, cumplía uno de los sueños que la naturaleza y el tiempo le negaban con obstinación, traía al mundo tres pequeños: Gian Carlos, Darío y Marcelo. Daidee se siente agradecida al ser uno de los éxitos del Sistema de Salud Cubano, especialmente del colectivo del “González Coro”.

Tras presentar problemas en las trompas, vio frustrada su maternidad, pero gracias al PNAPI y a la posterior atención de su embarazo múltiple pudo concebir a sus bebés con todas las condiciones disponibles.

Luego de más de un mes de internamiento en el hospital, se mantiene saludable en casa, al igual que sus tres hijos y con periódicas consultas de pediatría.

Con miras al futuro…

Aunque aún no satisface la demanda, se ha incrementado el número de parejas favorecidas por técnicas de reproducción asistida.

La aspiración inmediata es constituir en Cuba una Clínica Internacional de Turismo de Salud para la Fertilización In Vitro, con el fin de generar ingresos que solventen gran parte del Programa sin tener que afectar el presupuesto del Estado, afirmó Aguilar.

Un alcance de esta idea será poseer un equipamiento más desarrollado y funcionar como escuela para los médicos nacionales y extranjeros interesados en el campo, subrayó.

El reto es tener donantes de ovocitos en todos los CRA y que cada uno posea su propio banco de semen, institución con la que el sistema de salud cubano no cuenta.

Para el colectivo del Centro de Reproducción Asistida del Hospital Ramón González Coro, que atiende al Occidente del país, cada embarazo resulta un premio a la dedicación y la exigencia constantes.

Trabajamos con el corazón y estamos conscientes de que se necesita mucha voluntad para crear una vida y cumplir los sueños de familia de dos amantes, concluyó el experto. (ACN)


ACN

 
ACN