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Publicado el 17 Agosto, 2017 por Marieta Cabrera en Salud
 
 

SALUD

Los ojos en el punto de mira

Los especialistas exhortan a la población a cumplir con rigor las medidas de higiene personal y ambiental
Los ojos en el punto de mira.

En el mes de julio fueron atendidos en el cuerpo de guardia del Hospital Calixto García un promedio diario de más de 160 personas con conjuntivitis virales epidémicas, que pudieron ser o no hemorrágicas.

Por MARIETA CABRERA

Fotos: YASSET LLERENA

Las altas temperaturas predominantes en el archipiélago cubano en los meses de verano, entre otros factores, contribuyen a que reaparezcan y se propaguen con facilidad las enfermedades diarreicas, las arbovirosis y las conjuntivitis. De hecho, a finales de mayo –en medio de la campaña para reducir los niveles de infestación del Aedes aegypti, transmisor del dengue, el zika, el chikungunya y la fiebre amarilla– fueron detectados en el oriente del país los primeros casos de conjuntivitis hemorrágica, y el Ministerio de Salud Pública alertó a la población acerca de la presencia del padecimiento.

Como todo virus no demoró en diseminarse. Al cierre de julio, autoridades sanitarias informaron que si bien las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba, Holguín y La Habana acumulaban el mayor número de enfermos, había personas diagnosticadas en todas las provincias, por lo que ninguna estaba exenta de riesgo.

La conjuntivitis, en sentido general, es una inflamación de la conjuntiva y puede ser provocada por bacterias, traumas, hongos, virus, sustancias químicas, entre otras causas, explica a BOHEMIA la doctora Xiomara V. Marín Pich, especialista de primer grado en oftalmología del Hospital Universitario General Calixto García.

Los ojos en el punto de mira.

El enrojecimiento de los ojos es uno de los síntomas más llamativos de esta enfermedad.

“En el caso de la conjuntivitis hemorrágica epidémica existente en el país es provocada por un virus, específicamente el Coxsackie A24, y se caracteriza por la aparición rápida de síntomas (entre ocho y 10 horas después de presentarse estos, la persona ya tiene establecida la enfermedad) y muestra un curso general de siete a 10 días.

“Los síntomas son sensación de cuerpo extraño, lagrimeo, enrojecimiento de los ojos, inflamación de los párpados y de la conjuntiva, de acuerdo con la intensidad, y presencia de la placa hemorrágica sobre la zona de la conjuntiva que está encima de la esclera (capa que recubre el ojo)”, precisa la doctora.

En este tipo de conjuntivitis predomina el lagrimeo, puntualiza la oftalmóloga, y agrega que a menos que exista contaminación con una bacteria no debe haber secreción purulenta. “Por eso es que los médicos indicamos no usar antibióticos, pues no es necesario. Lo primordial es mejorar los síntomas con lavados oculares y fomentos con agua hervida fresca. Si la persona tiene un dolor considerable puede orientarse el uso de analgésicos, y de antihistamínicos cuando hay mucho escozor”.

Higiene: coraza infalible

Los ojos en el punto de mira.

La conjuntivitis hemorrágica epidémica existente en el país es provocada por un virus, específicamente el Coxsackie A24, y se caracteriza por la aparición rápida de síntomas, explica la doctora Xiomara V. Marín Pich.

Todas las conjuntivitis se pueden transmitir mediante el contacto directo o indirecto con las secreciones de los ojos infectados; a través de las manos y objetos de uso personal. Particularmente, la que nos ocupa tiene un alto porcentaje de contagio, por eso puede llegar a ser epidémica, explica la doctora Xiomara V. Marín.

“La contaminación ocurre a través de la lagrima que cae en un pañuelo, en una almohada o toalla, por eso los enseres hay que cambiarlos todos los días y hervirlos”, subraya la experta. También es posible contagiarse por las microgotas de saliva y por el agua de piscinas mal cloradas, lo cual facilita que la dolencia se propague en el medio ambiente en general.

En opinión de la oftalmóloga para evitar esa diseminación es imprescindible aislar al enfermo dentro del propio hogar, y que quienes conviven con él sean muy rigurosos en el lavado sistemático de las manos, y no se toquen los ojos.

“La higiene personal es lo que hace que se detenga. Además, es importante el saneamiento ambiental porque las moscas, las guasasas, y las cucarachas son transmisores igualmente de enfermedades virales”, alerta la profesora.

Luego de insistir en que las personas acudan al médico ante la aparición de los primeros síntomas, la también máster en enfermedades infecciosas apunta que generalmente solo entre un 10 y un 20 por ciento de quienes padecen conjuntivitis hemorrágica pueden presentar una complicación. “La más común es la queratitis (inflamación de la córnea), y son casos que necesitan otro tipo de tratamiento”.

Los ojos en el punto de mira.

Mantener una rigurosa higiene personal es la manera más eficaz de prevenir este mal altamente contagioso.

De acuerdo con datos aportados por la entrevistada, en el mes de julio fueron atendidos en el cuerpo de guardia del Hospital Calixto García un promedio diario de 165-170 personas con conjuntivitis virales epidémicas, que puede ser que en ese momento fueran o no hemorrágicas.

En su opinión, avalada por la experiencia profesional que ha acumulado en acontecimientos anteriores, luego del gran ascenso de la conjuntivitis hemorrágica epidémica en los meses de temperaturas muy elevadas, a partir de octubre suelen comenzar a disminuir los casos, y en noviembre deben empezar a desaparecer. “Ojalá la enfermedad desaparezca antes, pero hace mucho calor”, concluye la doctora.

Que cada ciudadano cumpla las normas de higiene personal y ambiental es un reclamo, aún más necesario por estos días, en los cuales resulta válido apelar igualmente al sentido común a fin de que quienes tengan conjuntivitis eviten andar innecesariamente por las calles para no exponer a otros seres humanos al riesgo de contagiarse, en un abrir y cerrar de ojos.

 

Riesgo latente

Desde el año 2016 se está presentando un brote epidémico de conjuntivitis hemorrágica en países de la región, fundamentalmente en Haití y República Dominicana, de acuerdo con una reseña publicada en el sitio Vigilancia en Salud Pública, que integra la red de portales de Infomed.

La conjuntivitis hemorrágica epidémica fue identificada inicialmente en Ghana, en 1969. En Cuba, se diagnosticaron los primeros casos en agosto de 1981. Esta enfermedad es más frecuente en áreas costeras de países tropicales con altas temperaturas y humedad.

 


Marieta Cabrera

 
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